Intel ha presentado recientemente un buen número de soluciones en este campo, pero la gama 330, con capacidades de 60, 120 y 180 Gbytes, es especialmente adecuada para presupuestos domésticos.
En realidad no hay nada que reprochar a la unidad de Intel en cuestión de calidad: la controladora es una SandForce SF-2281, idéntica a la empleada en otras gamas de precios más elevados. Y la memoria Flash empleada es también de Intel de 25 nm de última generación y tipo síncrono. Lo que cambia es el número de canales de memoria, inferior al de otras series, que sí impacta en el rendimiento, pero no de un modo drástico.

El rendimiento de los discos de la serie 330 de Intel está solo un paso por detrás de las familias más caras
El resultado es un disco con un rendimiento muy elevado, capaz de mejorar el comportamiento de un equipo de un modo notable. La única precaución es no llenar el disco por encima de un 80–85% de su capacidad. Consume poco, no se calienta y resiste golpes o vibraciones en aplicaciones de movilidad. Si tienes un PC, un Mac o un portátil es una actualización que merece la pena, aunque para almacenamiento masivo necesitarás una unidad externa de mayor capacidad.