La ausencia de batería, así como la escasa memoria interna que posee (64 Mbytes), son algunos de sus puntos más flojos y hace prácticamente necesario disponer de una llave USB o de cualquier otro dispositivo de almacenamiento masivo en el que podamos guardar nuestra colección de música, fotos y películas.

Por otro lado, el control del marco es muy intuitivo y sencillo, tanto si se echa mano de los botones que integra en la parte superior del mismo o si se prefiere emplear el mando de control remoto incluido. También se ha implementado una peana giratoria, a través de la cual podremos utilizar el dispositivo en posición horizontal o vertical. Las opciones de configuración son bastante completas, incluyendo la posibilidad de programar su apagado y encendido automático, una alarma, el idioma, los efectos de transición entre fotografías, el formato en el que se visualizarán en pantalla, la reproducción en background de música o la manera en la que podremos ver el calendario.