Es una cámara con la que es recomendable «jugar», por ejemplo, poniendo en modo manual y variando la velocidad o el diafragma hasta dar con la exposición deseada. En esta tarea ayudará su pantalla LCD de 3 pulgadas, ángulo variable, articulable y de 1.040.000 píxeles de resolución, que permite visualizar la escena con todo lujo de detalle.
Con un sensor CMOS APS-C de 18 Mpíxeles y un procesador DIGIC 4 de 14 bits, hemos tenido la oportunidad de probarla con un objetivo Canon 18-135 mm f3.5-5.6 EF-S IS. También nos ha gustado mucho el estabilizador de disparo que incluye la lente probada, que evita las imágenes trepidadas cuando la velocidad de obturación es lenta o muy lenta.
Junto a la calidad fotográfica que proporciona su sensor, también hay que alabar la amplia gama de ajuste de ISO, de 100 a 6.400. Por último, no podemos olvidarnos de la posibilidad que brinda ya una cámara como esta de grabar vídeo, aunque, si optas por la alta definición, asegúrate de ir bien provisto de una tarjeta o tarjetas de alta capacidad.