El mini proyector de 3M cuenta para ello con una memoria interna de 1 Gbyte junto a una ranura MicroSD que incluye, con el paquete de venta, una tarjeta de 2 Gbytes. A nivel funcional, esta nueva generación es tan compacta como la anterior, aunque seguimos echando de menos una mayor potencia lumínica.
La iluminación LED, de 15 lúmenes, es solo apta para presentaciones a muy corta distancia con iluminación ambiente, mientras que para alcanzar el máximo de 50” de diagonal necesitaremos un entorno de absoluta oscuridad si es que queremos observar las imágenes con una cierta nitidez, ajustando el enfoque de la lente con la rueda frontal.

Este nuevo modelo incorpora un pequeño ventilador que refrigera el sistema de iluminación LED. La disipación de calor no es comparable a la de una lámpara tradicional, aunque se hace notar tras un tiempo de uso. El problema es que el ventilador es ruidoso y, al menos en la unidad probada, no mostraba un acabado demasiado bueno, rozando ligeramente las aspas con la carcasa del micro proyector. Lo que sí ha mejorado ha sido la batería, que ahora dura en torno a las dos horas.
Por último, debemos comentar la inclusión de un pequeño trípode de tres patas para su colocación sobre cualquier mesa. Eso sí, utilizado en combinación con un cable (VGA o vídeo compuesto), puede resultar complicado mantener el equilibrio por culpa del reparto de pesos.