Este equipo cuenta con una configuración más que suficiente para todo lo que podamos necesitar en el ámbito de la productividad, y la autonomía ronda sin problemas las 6-7 horas de uso continuo si sabemos administrar bien los perfiles de Windows y el brillo de la pantalla.
Puestos a pedir, nos centraremos en tres cosas: 8 Gbytes de RAM, un motor gráfico más potente y una pantalla de mayor resolución. De hecho, respecto a esto último, nos encontramos con un tamaño de 14” en formato 16:9 real, por lo que subir a una resolución de 1.600 x 900 habría sido muy de agradecer. Aun así, resulta ideal para el que busca un equipo muy polivalente, una calidad de acabados y materiales hechos para exigentes, y un coste más que razonable para todo lo que nos ofrece.
Respecto a la conectividad, hay que comentar que no nos falta de nada (USB 3.0, eSATA, ExpressCard/34, etc.). Sin embargo no habría estado mal incluir algún puerto USB más y, de paso, sustituir el conector digital de tipo DisplayPort por HDMI estándar. Toshiba no debería ser ajena a la realidad y es que, por mucho estándar libre que sea DisplayPort, el HDMI se ha terminando imponiendo a todos los niveles.
PRUEBAS
- PCMark 7: 2.173
- Lightweight score: 1.775
- Productivity score: 1.352
- Creativity score: 4.026
- Entertainment score: 2.000
- Computation score: 8.599
- System storage score: 1.544
- 3DMark 11 Entry: n. d.
- Experiencia de Windows: 4,7
- Procesador: 7,1
- Memoria RAM: 5,9
- Gráficos: 4,7
- Gráficos de juegos: 6,1
- Disco Duro Principal: 5,9