Lo confesamos. Este teléfono nos ha enamorado. Su diseño ha despertado la nostalgia de la redacción al recordarnos aquellos teléfonos fijos que teníamos en casa antes de la irrupción de los inalámbricos.
No obstante, en realidad esta propuesta es un teléfono DECT (Digital Enhanced Cordless Telecommunications) de última generación, por lo que contempla cualquier prestación que podamos exigir hoy en día a un terminal doméstico. Lo más llamativo es que su base incorpora una pantalla alfanumérica de 4 líneas que podemos utilizar para acceder a nuestra agenda y obtener información acerca de las llamadas.
Encima y debajo de la pantalla residen varios botones táctiles que facilitan la navegación a través de los menús. Además, funciona en modo «manos libres» y nos permite filtrar llamadas. ¿Pegas? Solo una de entidad: para realizar llamadas es imprescindible acudir a la base.