Ofrece sincronización vía IMAP y, si bien las operaciones a través del protocolo POP están en fase beta, configurarlo también resulta factible. A primer vista, su interfaz resulta algo anticuada, pero a cambio permite ordenar los mensajes con un clic: por remitente, asunto o atendiendo a otros criterios, como si estuviéramos operando con un software cliente.
Desafortunadamente, a la hora de probar el servicio hemos dado con algunos inconvenientes. Por una parte, su compatibilidad con Chrome es mejorable, aunque con Firefox hemos obtenido buenos resultados.
Nuestra otra queja hace referencia a su módulo antispam, que se ha mostrado demasiado agresivo y ha filtrado algunos mensajes lícitos. Con todo, Inbox ahora es más apto para obtener una dirección adicional que para utilizarlo por defecto, pero no cabe duda de que resulta más que prometedor.