El inconveniente de no existir paquetes con álbumes o discografías, extrapolable en muchos sentidos a Ares, se minimiza si tenemos en cuenta que la comunidad de usuarios de SoulSeek está integrada por melómanos que ofrecen y buscan algo diferente.
En consecuencia, aunque no tiene sentido rastrear la red que nos ocupa a la caza de novedades discográficas de gran difusión, resulta un entorno ideal para encontrar discos de culto y rarezas de todo tipo, en especial si nuestras preferencias musicales se centran en géneros de escasa difusión, como la electrónica o el sonido industrial.
Centrándonos en la aplicación en sí, cabe decir que tanto su proceso de instalación como su interfaz están despoblados de publicidad y de ganchos de todo tipo, y resultan muy intuitivos. Pese a que esta segunda presenta un aspecto algo anticuado, lo cierto es que nos brinda todo cuanto precisamos para realizar búsquedas y explorar las carpetas compartidas de los internautas que se conectan a ella.
Así, por ejemplo, en vez de buscar discos de black metal podemos unirnos al salón correspondiente a este género y averiguar mediante unos pocos clics de ratón qué discos comparten los participantes. Quienes hemos utilizado esta aplicación durante largo tiempo podemos dar fe de que se respira un ambiente de camaradería y, aunque su número de usuarios queda lejos de los que suman BitTorrent o eMule, estos suelen ser muy fieles y se conectan a diario. En consecuencia, elaborar una lista de contactos y explorar sus novedades regularmente resulta más práctico que emplear el buscador.