Nada más arrancar el software de Ashampoo, veremos en la ventana principal los procesos que están siendo cargados en ese momento y los procesadores instalados en nuestro equipo. De este modo, podremos marcar el microprocesador y asignar al proceso una prioridad (que va desde Baja hasta Tiempo real), indicando a nuestro equipo cuáles son las acciones que deseamos que se ejecuten antes o más rápidamente que otras.
Igualmente, nos permite definir ciertas reglas para que determinados procesos tengan prioridad siempre, sin necesidad de tener que indicárselo a la aplicación cada vez que reiniciemos el PC. Además, para configurar este programa de la manera más eficiente posible, nos ofrecen una opción en la que se visualiza gráficamente el porcentaje de consumo total de cada procesador y de la memoria del sistema.