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Cómo elegir los mejores altavoces

Cajas acústicas

Las leyes que rigen el comportamiento del mercado de la tecnología son implacables. Y, aun así, con frecuencia nos sorprenden con resultados difíciles de prever debido a que no se alimentan únicamente de las necesidades racionales de los seres humanos, sino también de pasiones con un alto contenido emocional.

Muchos entusiastas del sonido han defendido durante años con parte de razón y cierto grado de vehemencia que la popularización de los formatos de audio comprimido con pérdida de calidad, de los que el MP3 es su máximo baluarte, provocaría que el nivel de exigencia de los usuarios más jóvenes, que no han conocido los discos de vinilo y apenas han escuchado CDs, cayese muy por debajo del mínimo deseable.

Pero no ha sido así. O, al menos, no del todo. Afortunadamente, esta ecuación no nos ha devuelto un resultado negativo en términos cualitativos debido a la decisiva influencia de una variable con la que algunos audiófilos no contaban: el desarrollo tecnológico.

Actualmente, los usuarios podemos comprar equipos de sonido domésticos de excelente calidad afrontando un desembolso que no es más que una fracción del que debíamos realizar hace menos de una década. Además, la enorme popularización de los teléfonos inteligentes (smartphones) y los PMPs (reproductores multimedia portátiles) está representando un enorme revulsivo para el mercado del audio, propiciando que la mayor parte de los usuarios adquiera unos nuevos auriculares o altavoces para sacar el máximo partido a su dispositivo multimedia.

Este mercado se ha desarrollado de manera proporcional a la demanda, por lo que para muchos entusiastas es complicado saber qué producto se adecua mejor a sus necesidades. Pero acertar no es difícil si conocemos cuáles son los parámetros realmente importantes para determinar la calidad de un conjunto de altavoces.

Cajas acústicas intro 1

Afianzando los cimientos

Los términos altavoz y caja acústica no son equivalentes, aunque suelen utilizarse como sinónimos. Si deseamos ser rigurosos debemos llamar caja acústica al dispositivo completo al que responsabilizamos de la restitución del sonido, y altavoz a cada uno de los elementos especializados en la transformación de la energía eléctrica en acústica.

Esta conversión responde al principio físico de conservación de la energía, y delata su auténtica naturaleza como elementos transductores, pues un altavoz realmente es un transductor electroacústico que transforma la energía eléctrica que recibe procedente del módulo de amplificación en acústica.

Cajas acústicas intro 2

Esta última se manifiesta a través de los cambios de presión en el aire que nuestro oído y nuestro cerebro interpretan como sonido. Por esta razón, una caja acústica no suele incorporar un único altavoz, sino varios, de manera que cada uno de ellos está especializado en la restitución de un espectro de frecuencias diferente.

Una caja acústica, al margen de su tipo y escenario de aplicación, está conformada por un recinto, un filtro divisor de frecuencias y unos altavoces (normalmente dos o más). El recinto es el chasis que hace las veces de soporte físico de los demás componentes de la caja acústica. Los materiales que suelen emplearse con más frecuencia en su fabricación son la madera (concretamente, tableros de densidad media conocidos como DM o MDF por su acrónimo en inglés) y el plástico (característico de las propuestas de gama baja).

No obstante, algunos fabricantes de cajas acústicas de alta gama emplean materiales más sofisticados, como el Marlan, utilizado por Bowers & Wilkins en sus cabezales Nautilus, o el compuesto X desarrollado por Wilson Audio, que combina celulosa y una resina fenólica. En cualquier caso, los mejores recintos son aquellos cuyo diseño geométrico interno les permite combatir con eficacia las ondas estacionarias y cuya frecuencia de resonancia no entra en conflicto ni deteriora la siempre compleja y delicada información musical.

El segundo elemento de las cajas acústicas al que vamos a prestar atención es el filtro divisor de frecuencias, un componente que incide sensiblemente en la calidad del sonido. Su objetivo es descomponer la señal que recibe desde el módulo de amplificación para suministrar a cada altavoz una señal que recoge únicamente el espectro de frecuencias que es capaz de restituir.

Algunos fabricantes de cajas acústicas de elevada calidad defienden la necesidad de reducir tanto como sea posible la complejidad de este circuito para dar prioridad al filtrado mecánico efectuado por los propios transductores, pero lo cierto es que algunos de los filtros más musicales son complejos.

Y, por último, no debemos olvidar los componentes que definen en mayor medida la personalidad sonora de una caja acústica: los altavoces. Son los responsables de recibir la señal eléctrica que procede del filtro divisor de frecuencias y de transformarla en energía mecánica primero, y acústica después.

Su estructura es bastante compleja, de hecho, los electrodinámicos están conformados por una bobina móvil, un imán, un entrehierro y el diafragma, entre otros elementos. El material empleado en la fabricación del cono determina en gran medida la personalidad sonora de cada altavoz, motivo por el que cada fabricante tiene sus propias «recetas».

Tipos de altavoces

Los transductores más conocidos y los que con mayor frecuencia encontramos en las tiendas son los electrodinámicos, en los que la señal eléctrica se propaga sobre la bobina móvil y genera un campo magnético que interactúa con el creado por el imán. La bobina está adosada al diafragma, lo que provoca que este último se desplace de acuerdo a las variaciones de intensidad del campo magnético y, de esta forma, induce en el aire los cambios de presión constantes que nosotros percibimos como sonido.

No obstante, existen otros tipos de altavoces que se rigen por principios de funcionamiento muy diferentes. De todos ellos los más populares, después de los electrodinámicos, son los electrostáticos. Incorporan una placa fija y un diafragma móvil de considerables dimensiones que responde a la variación de energía provocada por la señal musical.

La principal peculiaridad de estos altavoces es que son capaces de restituir con precisión prácticamente todo el espectro de frecuencias audible (que abarca desde 20 Hz a 20 KHz), pero su calidad de sonido es muy sensible a la posición de la persona que escucha y restituyen las frecuencias más bajas con menos contundencia que los electrodinámicos.

Cajas acústicas intro 3

También resultan interesantes los dispositivos de cinta, los piezoeléctricos y las bocinas, aunque son menos frecuentes. Estas últimas son muy apreciadas por los entusiastas de los equipos de sonido de alto rendimiento, pues proporcionan niveles de presión sonora elevados con secciones de amplificación de potencia moderada.

El material empleado en la fabricación del diafragma y su tamaño determinan el carácter y el espectro de frecuencias que un altavoz es capaz de restituir. Los tweeters, por ejemplo, materializan las frecuencias más altas del espectro (habitualmente por encima de los 2-4 KHz), y suelen tener un diámetro que oscila alrededor de los 25 mm. Pueden ser de aluminio, seda, titanio, diamante, berilio, etc.

Por otra parte, el diámetro de los altavoces de medios, que son los responsables de la restitución de las frecuencias que abarcan desde los 400-800 Hz hasta los 2-4 KHz, suele oscilar entre los 40-60 mm de las propuestas para PCs de escritorio, hasta los 150-200 mm de las cajas acústicas de grandes dimensiones. Su diafragma puede ser de madera, papel, plástico, kevlar, aluminio, etc.

Y, por último, los altavoces de graves y subgraves son los que tienen los diafragmas de mayor diámetro, precisamente, para provocar el desplazamiento de una mayor cantidad de aire y, así, ofrecer un mayor impacto. Su tamaño suele oscilar entre 200 y 300 mm, y son capaces de restituir las frecuencias por debajo de 400-800 Hz. Los mejores subwoofers pueden materializar, incluso, frecuencias por debajo de los 20 Hz, que nosotros percibimos como vibraciones de alta intensidad. El diafragma de estos altavoces suele ser de fibras de papel, madera, Rohacell, etc.


Zona de comentarios

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comments powered by Disqus 3 comentarios

  1. Avatar

    Grácias, este tema me ha resultado muy útil, precísamente el otro día me compré unos cascos Sennheiser para el ordenador. Y pensaba conseguir dentro de poco unos altavoces nuevos, ya que los antiguos se estropearon. Quiero encontrar lo mejor posible en relación calidad precio, sobretodo para escuchar bien los grabes y los agudos principalmente para escuchar música en condiciones, aunque mi tarjeta de sonido no acompañe tanto. La leyenda de los datos técnicos también me ha sido útil, ahora se un poco más a lo que se refiere entre otras cosas por ejemplo la relación señal/ruido, etc.

    Suelo
    30/07/2011

    • votos: 0, karma: +10

  2. Avatar

    gracias muy buena información, en verdad muy interesante.....

    gilbertoabs
    30/07/2011

    • votos: 0, karma: +10

  3. Avatar

    gracias a vosotros y a vuestro trabajo, cada dia sabemos mas. muchas gracias

    maneillo
    29/07/2011

    • votos: 0, karma: +10

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