Finalizando 2011 casi un 65% de los hogares españoles disponían de banda ancha, con un crecimiento superior al 8% respecto a 2010. De todas estas líneas, la práctica mayoría estaban basadas en tecnología ADSL, cuyo techo de velocidad hace tiempo que se alcanzó (los famosos «hasta 20 Mbps» que rara vez se consiguen).
La alternativa de futuro es la fibra óptica que, aunque sólo representaba el 1,4% de las líneas en funcionamiento para ese mismo periodo, experimentó un crecimiento superior al 200% frente a 2010. Esta nueva tecnología ya está ofreciendo velocidades de entre 50 y 100 Mbps reales, tasas impensables hace poco tiempo para un país como el nuestro, tradicionalmente algo atrasado en lo que se refiere al desarrollo de la banda ancha.

Los operadores que están liderando el cambio son Movistar y Ono, aunque ambas difieren considerablemente en la tecnología empleada. Queda por ver qué hacen operadores alternativos como Orange, Vodafone o Jazztel, el líder en ADSL residencial donde los rumores apuntan a que terminará uniéndose a otros para desarrollar su propia red de fibra FTTH que dé servicio a los hogares.
En las siguientes líneas pretendemos daros una visión de la tecnología, centrándonos en el servicio de 50 Mbps que ofrece Movistar, uno de los que más crecimiento está experimentado por cobertura y líneas contratadas.
NIVEL:BÁSICO
Cobertura y contratación
Paso 1. Despliegue de una red nueva
La complejidad de las nuevas conexiones de fibra óptica reside en que se ha de empezar de cero cableando con grandes mangueras de fibra las calles desde la central hasta el interior de cada edificio. Además, la comunidad de vecinos ha de autorizar la instalación de los cajetines de cableado en el edificio, algo que Movistar está ofreciendo de manera gratuita para facilitar en lo posible la llegada de la nueva tecnología a los hogares.

Aun así, el despliegue es constante aunque más lento de lo que muchos querrían. Para ello, se está comenzando por las zonas de mayor potencial basándose en aspectos como el nivel de renta, la densidad de población, el número de clientes de ADSL ya instalados, etc. En cualquier caso, el resultado es bastante desigual y encontramos zonas urbanas densamente pobladas donde no llega la fibra y otras de nuevo desarrollo donde podemos disponer de ella sin problemas.
Paso 2. Comprobar la cobertura
Sea como fuere, el primer paso a la hora de contratar una línea de fibra pasa por comprobar la cobertura de los dos operadores que la ofrecen en estos momentos. En el caso de Movistar podemos acudir a http://bit.ly/fibra-movistar, donde habrá que introducir nuestra dirección y verificar si la oferta de servicios de fibra óptica está disponible en la zona.

Si sabemos que la fibra ya ha sido instalada en nuestra calle o edificio y aún no aparece en la base de datos de la operadora, habrá que tener paciencia a que comience el periodo de comercialización. En caso de que no tengamos cobertura, podremos preguntar en el 1004 las previsiones, aunque generalmente los operadores disponen de poca información.