iOS de Apple
Paso 1. Cómo activar el tethering
Con iOS las cosas pueden ser más fáciles, o más complejas según nuestro operador. La razón es que no todos los operadores permiten a sus usuarios usar el servicio de tethering integrado en los iPhone.
Si acudimos a Ajustes/General/Red deberíamos encontrar al final de la pantalla una opción llamada Compartir Internet. Si la tenemos, basta que pinchemos sobre ella y la activemos en la ventana siguiente, indicando que deseamos utilizar la conexión USB. Si no la encontramos, querrá decir que nuestro operador tiene restringida dicha característica y tendremos que recurrir a un pequeño truco.

Consiste en visitar desde el iPhone la dirección http://bit.ly/3seB5, donde podremos enviarnos un e-mail a la cuenta de correo configurada en nuestro iPhone con el perfil que activará esta función. Solo tendremos que indicar nuestro operador o, en el caso de que no aparezca, introducir los datos de configuración del mismo en las casillas que se incluyen.
Cuando recibamos el mensaje, simplemente pincharemos sobre el adjunto y aceptaremos la instalación del nuevo perfil. Si todo ha ido bien (en ocasiones es preciso reiniciar el iPhone), deberíamos ver la función Compartir Internet.
Paso 2. iTunes y a navegar

El siguiente paso requiere configurar el portátil. Si se trata de un equipo con Windows tan solo es necesario instalar la última versión de iTunes, que podemos descargar gratuitamente desde la página oficial. La instalación recurre al clásico asistente y no requiere que introduzcamos nada especial.
El siguiente paso consistirá simplemente en conectar nuestro iPhone al portátil mediante el cable USB del teléfono. La primera vez que lo hagamos Windows tardará unos segundos en detectar el dispositivo y cargar sus controladores. Tras este proceso veremos cómo aparece una banda azul en la parte superior de la pantalla del iPhone (bajo el reloj) que indica Compartiendo Internet. Desde ese momento ya podemos hacer uso de la conexión 3G desde el portátil.
Windows Phone 7, problemático
Si algo le hemos echado en cara a Microsoft desde las primeras versiones de Windows Phone que tuvimos ocasión de ver es la ausencia de soporte real para hacer tethering desde los terminales gobernados por su sistema operativo. De hecho, lo singular es que internamente el sistema sí permite e incluye esta funcionalidad, sin embargo, de cara al usuario se presenta desactivada.

Por ahora, la única solución es recurrir a ciertos procesos de hacking, que solo funcionan con determinados terminales. Dos ejemplos son los que permiten activar la función en el Samsung Omnia 7 y el LG Optimus 7 (http://bit.ly/gqjd7m), o en los modelos de HTC con este sistema operativo (http://bit.ly/i91iKg).
En todo caso, se trata de técnicas específicas para modelos o fabricantes concretos, y al margen de las funciones oficiales de Windows Phone 7. Habrá que ver si en futuras revisiones o actualizaciones Microsoft rectifica esta tremenda desventaja frente a su competencia directa.
Navega con BlackBerry
En el caso de que tengamos un dispositivo de BlackBerry con soporte para redes 3G, la posibilidad de utilizar el portátil para navegar por Internet es realmente atractiva. Basta comenzar por instalar BlackBerry Desktop Software en nuestro portátil.

Tras esto, tendremos que conectar el terminal con el cable USB suministrado con el teléfono y acudir al menú Tools/Start Mobile Internet, pudiendo ajustar diferentes parámetros de la conexión desde Mobile Internet Settings. Eso sí, con BlackBerry prestad especial atención a la tarifa de datos contratada, pues en muchos casos cuentan con un límite de tráfico apto para el correo, pero no para navegar de manera intensiva desde el terminal.
Elige con cuidado tu tarifa de datos
Si vamos a utilizar nuestro móvil para navegar por Internet vía tethering es sencillamente imprescindible contar con algún tipo de tarifa de datos si no queremos llevarnos un buen susto en la factura a final de mes. En el caso de usos muy esporádicos (solo unas pocas conexiones al mes) donde descarguemos correo o algunas webs, podemos optar por las tarifas más económicas, entre 100 y 300 Mbytes, cuyos precios oscilan entre los 7 y 15 euros según el operador.
Sin embargo, a poco que hagamos un uso más intensivo de la navegación o que la combinemos con un uso constante de nuestro smartphone (correo, redes sociales, etc.), la mejor opción pasa por contratar una tarifa plana de, al menos, 500 Mbytes o 1 Gbyte. Su precio es más elevado (entre 15 y 40 euros según el operador), pero nos garantizará poder disfrutar de los servicios de datos durante todo el mes a la máxima velocidad.

Aun así, mucho ojo con la letra pequeña de las tarifas planas. Algunas, una vez superado el tráfico incluido, seguirán funcionando a la máxima velocidad, pero nos cobrarán el exceso de tráfico generado. Sin embargo, la mayoría simplemente bajarán la velocidad a 64 o 128 Kbps una vez superado el tráfico contratado. Evidentemente, es preferible contar con una de las segundas, que nos garantizará que nunca pagaremos de más por el servicio contratado, aunque un mes superemos el tráfico estipulado.