Sobremesa

  • Asus Rampage IV Extreme, placa base para overclockers

    Las plataformas de alto rendimiento como la Intel LGA2011 da pie a que los fabricantes comercialicen productos muy avanzados, con características y funcionalidades optimizadas para sacar el máximo partido del procesador, la memoria o el sistema de almacenamiento. Este es el caso del modelo Rampage IV Extreme de Asus.

  • Placa base MSI Big Bang-XPower II, capaz de resistir todo

    La placa de MSI también está preparada para que los usuarios entusiastas menos ambiciosos hagan que sus procesadores LGA2011 funcionen al máximo rendimiento posible sin complicarse la vida, mediante herramientas fáciles de usar, como Direct OC o OC Genie, que solo precisan de la pulsación de unos botones para conseguir un buen aumento de rendimiento.

  • Placa base asequible Gigabyte GA-X79-UD3

    Solo en el caso de que elijas el procesador Intel Core i7 3820 por motivos de precio, podrías pensar en acompañarlo de una placa base económica para que el presupuesto sea lo más barato posible. De todos modos, renuncias a cualidades como la capacidad de memoria máxima, que será de 32 Gbytes en vez de los habituales 64 Gbytes propios de placas con ocho ranuras. Tampoco tienes posibilidad de monitorizar los códigos POST de diagnóstico de arranque, por ejemplo. El diseño de las etapas de potencia es de ocho fases en vez de las doce de otros equipos, y, a la hora de gestionar temperaturas, el PCH (el chipset X79) muestra valores superiores a los de otras placas. No son diferencias exageradas, y en cuanto a rendimiento con una configuración por defecto de los parámetros del sistema, los resultados están a la par de los obtenidos con otras propuestas con precios más elevados.

  • Placa base Asus Sabertooth X58, ideal para exigentes

    La calidad de las placas base actuales es muy alta. Aun así, como cualquier componente electrónico, se estropean. Después de más de dos décadas de pruebas en el Laboratorio de PC Actual hemos comprobado que los componentes que antes se degradan en las placas de circuito impreso son los condensadores (aunque los dañados pueden ser reemplazados).

  • Placa base Gigabyte Z77MX-D3H, ideal para montar un Media Center

    Los sistemas basados en los microprocesadores Core de Intel con tecnología Sandy Bridge son un modelo «de limpieza» en su funcionamiento, entendiendo limpieza como un moderado consumo energético y un reducido número de componentes que se necesitan para montar un equipo funcional. En nuestro caso montamos un procesador Intel Core i7-3770K junto con dos módulos de memoria DDR3-2.000 de 2 Gbytes, un disco duro Kingston SSD V200 y un ventilador.

  • Placa base Intel DX79SI Extreme Series

    Dentro de la oferta de placas base para procesadores LGA 2011, Intel tiene su propia interpretación de lo que debe ser este hardware. Y esta definición pasa por dotarla de unas connotaciones que conjugan un buen nivel de configuración por parte del usuario, con todo lo necesario para exprimir suficientemente las posibilidades de los procesadores Sandy Bridge-E. Y decimos de un modo suficiente en contraposición a máximo, porque, para aplicaciones extremas y de overclocking máximo, ya están modelos como los de Asus y MSI.

  • Placa base ASRock X79 Extreme6/GB, equilibrada y de calidad

    Los procesadores Sandy Bridge-E con zócalo LGA 2011 precisan de placas base avanzadas que permitan sacar el máximo partido a todo su potencial tecnológico.

  • Placa Gigabyte E350N-USB3.0, relación ideal tamaño/rendimiento

    Al menos en lo que respecta a su uso como sistema HTPC para el salón. Con un tamaño mínimo, un consumo de menos de 45 W en total en funcionamiento y un precio muy bien dimensionado, esta placa base de Gigabyte es una propuesta excelente para construir un sistema de ocio digital alrededor de Windows 7 o Linux.

  • MSI P55A Fuzion, placa USB 3.0 capaz de mezclar gráficas ATI y NVIDIA

    Esta tecnología, que MSI ha introducido recientemente en algunos de sus modelos de gama alta, permite algo impensable hasta hace poco: poder instalar dos gráficas diferentes (incluso de diferente fabricante) para que sumen su potencia gráfica como ya ocurre en un sistema SLI de NVIDIA o CrossFire de ATI.

  • Gigabyte P55A-UD6, una placa USB 3.0 potente y bien construida

    Solo ha «pinchado» algo en las pruebas realizadas con USB 3.0, donde ha obtenido unas cifras más discretas que otros modelos, lo que demuestra que la integración no ha sido optimizada al máximo. Aun así no podemos olvidar la larga lista de buenos detalles que encontramos en la placa. Por ejemplo, descubrimos un chip TPM que junto a una utilidad software y una conexión Bluetooth vinculada con nuestro móvil, bloquea el PC automáticamente cada vez que nos alejamos de él.