IDF 2011: McAfee e Intel revolucionan la seguridad del PC

El modelo tradicional de protección en el que la responsabilidad de mantener a buen recaudo nuestros datos recaía en el software está a punto de expirar

Juan Carlos López Revilla

Intel y McAfee

15 septiembre 2011

El modelo tradicional de protección en el que la responsabilidad de mantener a buen recaudo nuestros datos recaía en el software está a punto de expirar. Intel y McAfee proponen una nueva solución en la que el hardware y el software cooperarán para proporcionar un nivel de seguridad inédito.

El malware representa la principal amenaza a la que se enfrentan en la actualidad tanto las compañías con mayor peso específico en el mercado de la informática profesional y doméstica, como los propios usuarios. El modelo que utilizamos tradicionalmente recurre a un sistema de defensa en el que las compañías de seguridad «vigilan» las amenazas que pululan por la Red para determinar con eficacia el momento en que aparece una nueva forma de malware y poner el remedio a disposición de sus clientes con la máxima celeridad posible. En este esquema de defensa los usuarios solo debemos preocuparnos por instaurar en nuestros ordenadores y en nuestra infraestructura doméstica los elementos de protección necesarios, como un cortafuegos o un paquete de seguridad, y mantener el software actualizado. Pero esta política tiene un claro «talón de Aquiles»: el «día cero».

El tiempo que transcurre desde que una amenaza comienza a actuar hasta que las compañías de seguridad encuentran la forma de sanear los equipos infectados y establecer la barrera que impida su propagación, suele ser decisivo. Durante este período inicial no existe ninguna protección, por lo que el software pernicioso campa a sus anchas por Internet, ocasionando, según McAfee y Juniper, pérdidas que ascienden a un billón de dólares anuales a nivel mundial (para los estadounidenses nuestro billón es equivalente a su trillón, que fue la unidad utilizada por Paul Otellini durante la sesión inaugural del IDF).

Intel y Otellini

La solución que proponen Intel y McAfee (no debemos olvidar que esta última compañía fue adquirida por la primera hace poco más de un año) para dilapidar los efectos malignos de este período de contagio inicial consiste en conseguir que el hardware y el software cooperen de una forma eficaz. Y, para lograrlo, los ingenieros de ambas compañías han puesto a punto la tecnología DeepSAFE. «Los piratas informáticos conocen la forma de encontrar las vulnerabilidades de los sistemas operativos», aseguró Otellini. «Por esta razón, vamos a utilizar la potencia de los nuevos procesadores de Intel para proporcionar un nivel de seguridad más allá del propio sistema operativo».

DeepSAFE recurre a nuevas técnicas de protección proactiva que permanecen vigilantes en una capa situada por debajo del sistema operativo, proporcionando, de esta forma, protección en tiempo real frente a amenazas desconocidas. Una de las formas de malware que más ha proliferado durante los últimos años son los rootkits, que no son otra cosa que programas utilizados por los piratas informáticos para colarse en el interior de los sistemas operativos aprovechando alguna de sus vulnerabilidades. Suelen estar diseñados no solo para ocultarse a sí mismos, sino también para que sean capaces de esconder a otras formas de software malicioso y, así, dificultar su detección. Normalmente proporcionan acceso externo al sistema infectado, lo que puede tener consecuencias desastrosas para las empresas y los usuarios que almacenan información sensible. Afortunadamente, la nueva tecnología desarrollada por Intel y McAfee será capaz de impedir la actuación de esta clase de software malicioso, lo que, tal y como certificó Paul Otellini, «redefinirá las reglas del juego». DeepSAFE estará disponible a finales de 2011.

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