Abit AW8-MAX

Fiel a la tradición de la firma taiwanesa, esta nueva placa base de Abit se sitúa en la pole position de los productos concebidos para satisfacer a los usuarios más exigentes gracias a su excelente rendimiento y un sólido conjunto de software

28 octubre 2006

En esta nueva placa base de última generación todo parece haber sido cuidado hasta el más mínimo detalle para no defraudar a quien exige el máximo a su PC, lo que puede considerarse un guiño muy especial a los aficionados a los juegos de última hornada y al overclocking.

 

Por una parte, puede presumir de incorporar una de las BIOS más completas y depuradas de cuantas hemos revisado últimamente en nuestro Laboratorio. Las herramientas OC Guru y Abit EQ merecen una mención especial por su utilidad a la hora de manipular parámetros especialmente delicados de la CPU (como la frecuencia de reloj del bus del sistema, el factor de multiplicación o el voltaje del núcleo) y monitorizar todos y cada uno de los subsistemas críticos del equipo.
Otra de sus cualidades es su rapidez. Los 4.524 puntos que ha arrojado en PCMark04 Pro y los índices de SiSoft Sandra 2005 la sitúan en la órbita de la excelente placa de referencia de Intel con la que comparte chipset. Además, en su configuración no hemos echado en falta nada, ya que incorpora seis puertos Serial ATA, ocho conectores para ventiladores, un módulo de audio externo para sonido 7.1, etc.

 

Empero, no se puede decir que sea perfecta. Su acabado no está tan logrado como el de otras propuestas de precio y prestaciones similares, lo que inevitablemente le resta algo de atractivo. Aun así, es una gran placa base.