Almacenamiento externo: todo a buen recaudo

Los programas y los ficheros donde guardamos fotografías, vídeos, documentos de texto y otros archivos ocupan su espacio y necesitan de un sistema de almacenamiento para ser utilizados por nuestro PC. El problema es que en los últimos tiempos la necesidad de almacenamiento se ha multiplicado

Almacenamiento externo: todo a buen recaudo

3 marzo 2008

Los vídeos tienen mayor calidad, las fotos muchos más píxeles y disponemos de cientos de canciones en nuestra discoteca. Así que ¿qué hacer cuando se nos acaba el espacio? Los sistemas de almacenamiento externo presentan la solución más cómoda, versátil y eficaz para hacer frente a este problema. Los sistemas de almacenamiento externo consisten en dispositivos que se conectan al ordenador a través de distintos puertos de comunicación y que permiten el intercambio de datos con el sistema, así como almacenar una gran cantidad de información.
Como veremos más adelante, estos sistemas pueden tener todo un abanico de tamaños y peso, capacidad de almacenamiento y prestaciones para hacer frente a las posibles necesidades del usuario. Además, el abaratamiento de las tecnologías de fabricación, tanto de discos magnéticos y ópticos como de memorias de estado sólido, hace que no tengan un precio muy alto. Las aplicaciones de estos sistemas son múltiples y permiten cubrir un amplio campo de posibilidades.
Usos del almacenamiento externo
Uno de los usos de los sistemas de almacenamiento externo es el de disponer de espacio auxiliar para nuestros archivos. El aumento de la calidad y cantidad de los ficheros multimedia hace que los ordenadores modernos, a pesar de venir equipados con discos duros de mucha mayor capacidad que los de sus antecesores, se vean en muchos casos saturados de datos y ficheros.
Es necesario entonces optar por dos posibles opciones: instalar un nuevo disco duro interno o conectar un sistema de almacenamiento externo. Para este uso se suele acudir principalmente a discos duros externos que ofrecen una capacidad de almacenamiento que puede superar el Terabyte, además de ser muy fáciles de instalar e utilizar. Por otro lado, son los dispositivos que mejores prestaciones ofrecen en velocidad de lectura y escritura, así que son adecuados incluso para la ejecución de programas. También existe la posibilidad de montar nuestro propio sistema de disco duro externo adquiriendo una carcasa especial y conectando un disco duro normal en su interior.
Otro uso relacionado con el anterior es el de la copia de seguridad. Es posible que en nuestro ordenador tengamos una buena cantidad de ficheros que no quisiéramos perder por culpa de un virus o un fallo del sistema. Un sistema de almacenamiento externo puede poner a salvo nuestros datos, e incluso todo el sistema, y el contenido del disco duro para recuperarlo en caso de emergencia. Tradicionalmente para este caso se han utilizado las cintas de backup, pero en la actualidad está más extendido el uso de unidades ópticas, más baratas y con una buena capacidad (en el caso de DVD, HD DVD y Blu ray Disc). También se puede optar por hacer copias de seguridad en discos duros externos, con lo que la operación sería mucho más rápida y el precio ya no es tan alto como antes.
Otra función importante es la del transporte de datos; es decir, la necesidad de llevar con nosotros ciertos ficheros para poder leerlos en otro ordenador. Para una máxima portabilidad se suelen utilizar memorias de estado sólido, los populares pen drives que no precisan de más instalación que conectarlo a un puerto USB del ordenador y son de un tamaño extremadamente reducido. Se pueden encontrar de distintas capacidades. Otra posibilidad es utilizar tarjetas de memoria, aunque en este caso no podremos conectarlas a un puerto USB ya que es preciso que el ordenador disponga de un lector de tarjetas o que tengamos con nosotros un lector externo. En el caso de que el intercambio de datos se tenga que producir con una PDA, cámara digital o reproductor MP3, las tarjetas de memoria son la solución ideal. En el caso que necesitemos una mayor capacidad para el transporte de datos entre ordenador y ordenador, existen modelos de discos duros externos especialmente pensados para ser transportados.
Una necesidad que ha surgido en los últimos tiempos es la de disponer de un sistema de almacenamiento especialmente diseñado para albergar ficheros multimedia. Se trata de discos duros, en este caso, que además de funcionar como sistema de almacenamiento externo también permiten conectarse a un televisor y/o cadena de música para reproducir ficheros multimedia sin necesidad del ordenador. Esto ahorra un paso a la hora de visualizar dichos contenidos que tengamos en nuestro PC, ya no tendremos que grabar un disco reproducible por nuestro sistema de DVD o conectar el propio ordenador al televisor. Aunque se puede decir que son los últimos en llegar, ya existen muchos modelos de discos duros con estas características y distintos precios.
Otro caso peculiar es el de los sistemas de almacenamiento que contienen un sistema operativo ejecutable. Pueden ser desde Live-CD o Live-DVD, discos ópticos con el sistema operativo instalado, hasta sistemas completos instalados en un disco duro externo. Se suelen utilizar para recuperar el sistema de un fallo importante cuando no podamos arrancar desde el disco duro interno del PC. También sirve para llevar con nosotros siempre nuestro sistema y aplicaciones a cualquier ordenador con el que queramos trabajar.
Ventajas e inconvenientes
Como hemos visto, los sistemas de almacenamiento externo se pueden utilizar para dar solución a distintas situaciones en las que necesitamos un lugar para determinados ficheros. Con respecto a la sustitución o la instalación de un disco duro interno adicional encontramos una serie de ventajas e inconvenientes que merece la pena tener en cuenta. Los discos duros internos ofrecen unas prestaciones superiores, es posible instalar unidades de gran capacidad con tiempos de acceso muy breves. Además, para la conexión suele utilizarse el sistema Serial ATA, que ofrece una tasa de transferencia de datos mucho mayor que si se utilizan conexiones externas como USB 2.0 o FireWire. Esto hace que el intercambio de datos sea más lento que con un disco duro interno a menos que utilicemos conexiones como eSATA (external Serial ATA) que ofrece las mismas prestaciones que la conexión interna.
Sin embargo, la gran ventaja de los discos externos, además de la portabilidad y de las funciones que hemos apuntado anteriormente, es la de que son muy fáciles de instalar con respecto a un disco duro interno, y que se encuentran listos para funcionar nada más sacarlos de la caja. En caso de memorias de estado sólido y de algunos modelos de discos duros portátiles, incluso no es necesario conectar la unidad a la corriente eléctrica porque se alimentará de la propia conexión de datos. Será necesario optar por la ampliación interna si lo que necesitamos es un sistema de almacenamiento de grandes prestaciones, para aplicaciones como la edición de vídeo o de imágenes de gran tamaño en las que el programa trabaje directamente con el disco duro. Para tareas de copiado podremos optar por las soluciones externas.
Almacenamiento por Internet
Otra solución para guardar los datos que no nos caben en nuestro ordenador o aquellos de los que queremos tener más de una copia es la de utilizar algún servicio de almacenamiento por Internet. Existen servicios que están dedicados específicamente a determinados formatos. Algunos servicios como Google Docs (http://docs.google.com) disponen de un sistema de almacenamiento de documentos de programas de ofimática como Word o Excel.
Además cuentan con la opción de previsualizarlos e incluso editarlos con el navegador. Otros servicios se especializan en fotografías, como Photobucket (www.photobucket.com), Picasa (www.picasa.com) y otros muchos. También existen servicios de almacenamiento general que utilizan un software propio que en ocasiones incluso se integra con el explorador de Windows para mayor comodidad o emplean un programa de backup especial. Algunos de estos servicios son Mozy (www.mozy.com), iDrive (www.idrive.com) o Carbonite (www.carbonite.com).