¿Es una amenaza o una promesa?

La amenaza fantasma, o la fantasmada de Rupert Murdoch de prohibir a Google que cite sus enlaces en los resultados de búsqueda, podría muy bien volverse en contra en una lógica de búsqueda de tráfico de «patanegras» en vez de ir a cascoporro

¿Es una amenaza o una promesa?

10 marzo 2010

LÓGICA DISCRETA #225
Rupert Murdoch, el magnate de la prensa propietario de News Corp (Fox News, The Wall Street Journal...), amenaza con dejar al buscador Google fuera del acceso a sus sitios web, afirmando que «les roba el contenido al indexarlo y enlazarlo sin pagar».

La protesta es un compendio de despropósitos: la legislación sobre derechos de autor no contempla el enlace como uno de los derechos a gestionar en exclusiva por el cesionario, y la cita de titulares o pequeños extractos de medios informativos está permitida en las legislaciones de todo el mundo.

Por si esto fuera poco, existe un estándar para evitar que los buscadores indexen los sitios: se llama robots.txt, y hacer que Google no te indexe es tan sencillo como escribir User-agent: gsa-crawler en la primera línea y Disallow: / en la segunda; fin de la historia. Muy al contrario, en el momento de escribir estas líneas, los sitios web propiedad de Murdoch permiten explícitamente el indexado por parte de Google, al que incluso dan prominencia sobre otros buscadores.

Si la protesta es ridícula, la amenaza lo es aún más. Las leyes de la atención están en contra de Murdoch: quien sabe que una noticia está en Fox o en The Sun y busca acceso específico a esos medios no necesita un buscador externo. Solo pregunta al oráculo de Google, Yahoo o Bing aquéllos que todavía no saben si quieren llegar a los medios de Fox: esos son los lectores a los que Murdoch debería aspirar a capturar. En la economía de la atención, uno gasta energía en obtener más atención, no en oscurecer su mensaje.

Steve Ballmer, CEO de Microsoft, ha afirmado estar dispuesto a pagar a Murdoch por la exclusividad de su indexación, o al menos porque impida el acceso al buscador Google. Si este trato se llega a cerrar, habrá que admirar el cuajo de Rupert Murdoch, que conseguirá que el dinero fluya en la dirección inversa a la lógica. ¿Se imagina alguien a News Corp pagando a los anunciantes por el privilegio de utilizar sus marcas en los espacios publicitarios del periódico? Pues este es el escenario propuesto para el trato entre News Corp y Bing.

El acuerdo sería para Murdoch una victoria pírrica. Quitarle el acceso al buscador más usado para dárselo a uno menos usado es un gámbito entre senil y suicida. Solo el Wall Street Journal recibe más del 25% de sus visitas del buscador Google. Dejar de recibirlas supondría disminuir una cuarta parte sus ingresos publicitarios. Es poco probable que otros editores lo imiten, pese al llamamiento de Murdoch en nombre de las noticias de pago.

Tampoco Bing tiene mucho que ganar en este encuentro. Google gana dinero con cada usuario de sus búsquedas. Mientras tanto, las cuentas de la división de búsquedas de Microsoft son, a fecha de hoy, un marasmo de pérdidas subvencionadas por las abundantes ganancias de las divisiones de Windows y de Office. Pagar por capturar no se sabe bien qué elusiva cuota de mercado no es la mejor idea porque, a la larga, las estrategias de negocios que funcionan son las que piensan primero en el consumidor, no las que están enfocadas a la competencia.

Los ganadores de este lance serían, paradójicamente, esos weblogs agregadores de noticias a los que Murdoch llama también plagiarios: Drudge Report, Instapundit, Huffington Post y Daily Kos, que citarían cada noticia y cada titular de News Corp. Google los encuentra sin problemas, y al no estar las noticias originales de Murdoch en el índice, estos weblogs tendrían más hueco entre los diez resultados de la primera página de cada búsqueda. La amenaza de Murdoch es, para ellos, una dulce promesa.
Por Javier Candeira, colunista habitual en PC Actual y fundador de Barrapunto

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