Los Angeles one more time…

Se presenta la nueva generación de consolas

28 junio 2005

Una vez más la feria norteamericana E3 reunió a lo más granado del mundo del videojuego en Los Angeles. La onceava edición estuvo claramente protagonizada por la presentación oficial de las nuevas consolas de última generación: Xbox 360, PlayStation 3 y Nintendo Revolution
Ya hace unos años que las consolas se adueñaron de la mayor parte de la Electronic Entertainment Expo aunque no hace tanto que hablábamos de «guerra de consolas». Aquella contienda, que se ha venido librando desde hace unos tres, cuatro años, ha tenido un claro vencedor, Sony y su PS2, en detrimento de un recién llegado muy poderoso, Microsoft y la Xbox. Sin embargo, Bill Gates y los suyos han tomado nota y han jugado sus cartas para que esto no se vuelva a repetir. Con estas premisas, la guerra de consolas se reedita con la aparición de las máquinas nextgen, apelativo que viene al pelo para hablar de la enésima generación de consolas (dado que la mayoría ya hemos perdido la cuenta). Seguramente el relevo de las consolas domésticas se produzca antes de lo necesario, sin embargo la intención de Microsoft de adelantarse y la clara evidencia de que la PS2 está bastante «agotada» han acelerado las cosas. A todo esto, Nintendo se queda en un segundo plano proclamando «eh, que nosotros también estamos aquí» y prometiendo una revolución que, por lo menos en este E3, no hemos podido ni siquiera vislumbrar.
Con todo este panorama, lo cierto es que las novedades presentadas a nivel jugable quedaron en un discreto segundo plano. Y no sólo porque no hubiera grandes bombazos sino porque incluso las grandes del mundo consolero casi se olvidaron de algunas de sus plataformas que pasaron con más pena que gloria. En la guerra de consolas portátiles, de la que hablábamos en este mismo reportaje del año pasado, Nintendo demostró que va claramente en cabeza a juzgar por la poca atención que Sony prestó a su PSP. De esta consola lo más señalado fue la presentación de GTA: Liberty City, versión «pocket» de la conocida saga. Por su parte, la PS2 tampoco sí tuvo algo más de atención con muchos y variados títulos y una buena colección de secuelas, (aunque también ausencia notables como Final Fantasy XII). Su rival nipón, Nintendo, dio abundante soporte a la portátil DS y además presentó una nueva versión ( y van…) de la Game Boy. Respecto a la Gamecube, lo más destacado fue el hecho de contar con, posiblemente, el mejor juego de la feria (para una consola en venta): Legend of Zelda: Twilight Princess (noticia: Link vuelve a una estética adulta). Respecto al «amigo americano», Xbox, las novedades tampoco fueron especialmente destacables aunque sí hubo juegos para «lucir gráficos»; el mayor protagonismo lo acaparó la versión de Half-Life 2.
Por lo que toca al PC, se mantuvo en un discreto segundo plano respecto a las consolas aunque los lanzamientos multiplataforma animaron bastante el catálogo disponible. Es el caso de juegos como Prey, Call of Duty 2, Gears of War y el esperado Quake IV, que nos obligarán a renovar nuestra gráfica o comprarnos una Xbox 360. En el campo de la estrategia, tres «pesos pesados» se batieron el cobre: Age of Empires III, Civilization 4 y Rise of Nations: Rise of Legends.
Por último, un apunte sobre la «Armada española» que estuvo representada por Pyro Studios (mostrando como va su Commandos: Strike Force) y Planeta (que prometió que PC Futbol 2006 estaría a la altura) además de otros desarrolladores poco conocidos como Digital Legends y su One para Nokia N-Gage.
Stands realmente espectaculares con pantallas gigantes y cientos de máquinas de demostración, muchas azafatas luciendo palmito aquí y allá y mucha performance con actores disfrazados de personajes virtuales fueron otra vez los ingredientes que dieron colorido a los pabellones del E3. Por supuesto tampoco faltaron las visitas de actores y personajes famosos (los más llamativos fueron Steven Spielberg y, curiosamente, una actriz porno llamada Traci Lords) para dejar constancia de que Hollywood estaba, como quien dice, a la vuelta de la esquina.
Como ya es habitual, se rompieron las previsiones sobre asistencia hasta el punto de superar los 70.000 visitantes (lo que provocó que en ciertos momentos fuera muy difícil moverse por los pabellones) provenientes de 79 países diferentes. Eso teniendo en cuenta que se trata de una feria sólo para profesionales. Los más de 400 exhibidores concurrentes y 5.000 productos (un 20 % inéditos antes de la feria y un 80 % para ser lanzados durante el año en curso) presentados son otros datos del show que resultan esclarecedores al respecto de la importancia que hoy por hoy tienen esta indiscutible cita anual del sector de los videojuegos.
Se presentan la Xbox 360, PlayStation 3 y Revolution. Como estaba previsto, el E3 se convirtió en el plató donde se escenificó una nueva declaración de guerra en el mercado de las consolas domésticas. Haciendo bueno el refrán que afirma que «el que da primero da dos veces», Microsoft fue quien abrió el fuego. Por supuesto, esto no fue una casualidad como no lo es que su consola, bautizada finalmente como Xbox 360, vaya a ser la primera en aterrizar en las tiendas, a finales de año. Los de Redmond pretenden así cobrar una ventaja estratégica frente a Sony, lo mismo, pero al revés, que ocurrió con la primera Xbox y la PS2. Un reportaje especial emitido por la MTV fue la plataforma de presentación de una consola que sigue apostando fuerte por el juego on-line (con un Xbox Live muy renovado y otras novedades) y, técnicamente, pretende hacernos saltar a la «era de la alta definición». La respuesta de Sony fue contundente. Aunque hasta la fecha apenas se conocían detalles sobre la PlayStation 3, la presentación de la nueva plataforma dejó al público boquiabierto gracias a unas demos sencillamente impresionantes (sobre todo la de Killzone 2, seguramente lo más espectacular del E3) que ponían de manifiesto lo que podrá dar de sí el chip Cell cuando aparezca allá por la primavera del año que viene. En este estado de cosas, Nintendo no podía quedarse callada así que no tuvo más remedio que decir «esta boca es mía» presentando su Revolution al gran público aunque sin apenas dar detalles salvo alguno bastante significativo: la nueva consola permitirá jugar, previa descarga (y, en principio, «gratis total»), a todos los juegos del catálogo de las NES, Super Nintendo y N64. Eso sí, la revolución que prometen, ya sea por la consola ya por el futurista mando de control con el que tanto se ha especulado, aún está por ver.
Lo que parece claro es que todas ellas van a tener la conexión a Internet como un elemento primordial (ya no como un añadido) y van a tratar de dar un paso más, quizá definitivo, para convertirse en las «reinas del salón» gracias a sus opciones multimedia adicionales y la inclusión, entre otras cosas, de disco duro para la grabación de contenidos audiovisuales de todo tipo (películas, etc.).