Los antecedentes del iPod: historia de un éxito

Vivimos una época en la que estamos prácticamente saturados de reproductores de música MP3, en la que dispositivos como teléfonos móviles o PDA son capaces de reproducir este tipo de música, pero todo esto tuvo un comienzo, en algún momento se dio relevo al walkman de casete de toda la vida

Los antecedentes del iPod: historia de un éxito

3 diciembre 2007

Y uno de los momentos clave de esta transición fue sin duda la creación del iPod, que supuso, por un lado, toda una revolución en cuanto a diseño y prestaciones con respecto a los reproductores de música y, por el otro, un verdadero e inesperado bombazo para una empresa como Apple, acostumbrada a poner en el mercado productos tecnológicamente avanzados pero no mucho a ver cómo éstos se traducen en un éxito en ventas. Apple es una empresa de tradición innovadora. Desde los tiempos de su primer ordenador, el Apple I, nacido de la mente privilegiada de Steve Wozniak y del pensamiento visionario de Steve Jobs, sus productos siempre han estado a la vanguardia tecnológica a la vez que presentaban una revolución en su diseño.
Los productos de Apple parten casi siempre de conceptos, de reflexiones sobre la tecnología más que de investigaciones de mercado. Así, sus lanzamientos no siempre han sido respaldados por las ventas, aunque sí que han podido contar con un nutrido grupo de fieles encandilados por la filosofía de la marca. La idea del iPod surgió en el año 2000, en el seno de una estrategia de la empresa encaminada a convertir el ordenador en el centro digital del hogar moderno. Las ramificaciones del ordenador abarcaban la fotografía, el vídeo y la música digital, tanto portátil como no portátil. En Apple, sin embargo, llegaron a la conclusión de que los reproductores de música digital del momento no cubrían las necesidades de los usuarios, tenían un diseño tosco y eran demasiado grandes. Así nació la idea de diseñar el primer iPod, que supone a la vez la primera incursión de Apple fuera del mundo de la informática. Y lo cierto es que no les salió nada mal.
Lanzamiento del iPod
Steve Jobs, como principal impulsor de la idea, puso a trabajar un equipo de ingenieros que tenían la difícil tarea de hacer realidad sus muchas exigencias. Tenía que ser un dispositivo innovador, con muy altas prestaciones, una interfaz de usuario novedosa pero fácil de usar y un diseño atractivo. Por si fuera poco tenía que ser de tamaño y peso contenidos y con una buena autonomía. Por supuesto debía ser compatible con los ordenadores Macintosh. Casi en un tiempo récord, apenas un año, el primer iPod estaba listo para ser presentado. El 23 de octubre de 2001, Steve Jobs presentó el primer iPod de 5 Gbytes.
Esta primera versión disponía de un disco duro de 1,8 pulgadas con 5 Gbytes de capacidad y una batería de polímero de litio. Pero lo realmente innovador fue el sistema de control de menús mediante un controlador circular sensible a la presión y que concentraba en una sola zona circular todas las funciones del reproductor y la capacidad de navegar por los menús. Otro de los aciertos de este primer reproductor fue la sencillez de uso y diseño de dichos menús; mientras que otros reproductores seguían proporcionando botones similares a los que se utilizaban para los Walkman de cinta. Dos factores jugaban en su contra, el precio (400 dólares) y el que no fuera compatible con Windows. En el mercado la batalla se presentaba dura, pues ya había dispositivos con características similares al iPod, pero a pesar de sus inconvenientes, el diseño y el manejo del modelo de Apple acabaron por conquistar a los compradores.
Generación tras generación
Desde su lanzamiento los modelos de iPod se han ido sucediendo y se han multiplicado sus versiones. Tras el iPod classic apareció el mini, luego el nano y finalmente el shuffle, el más pequeño de la familia iPod. Como última incorporación tenemos el iPod touch, con una novedosa serie de características que trascienden la simple reproducción de música. Una de las primeras evoluciones que sufrió el iPod fue la de hacerlo compatible con Windows y permitir la conexión por USB, mucho más popular entre los usuarios de PC.
Las prestaciones y funciones de los iPod también han ido evolucionando. Además de música los nuevos modelos fueron incorporando la capacidad de visualizar fotografías y finalmente de poder ver películas en pantalla. En el apartado de la capacidad hemos pasado de los 5 Gbytes del primer modelo classic hasta los 160 que incorpora el más completo de la nueva gama. La duración de la batería también se ha aumentado desde las 10 horas que era capaz de aguantar sin recargas el primer modelo, hasta las 30 de las que puede presumir el último de la gama.
iTunes y la tienda iTunes
Para alimentar al iPod con canciones, Apple utilizó un software que había presentado ese mismo año, un organizador y conversor de música digital llamado iTunes. Este programa estaba disponible inicialmente sólo para ordenadores de Apple, pero más adelante se lanzó la versión para Windows. Se puede decir que iTunes fue la otra cara del éxito del iPod, ya que era el medio único para organizar y sincronizar los archivos de música entre nuestro ordenador y el reproductor. Más adelante, y a caballo del éxito del iPod y en plena polémica por los derechos de autor y la descarga de canciones en formato MP3, Apple anunciaba el lanzamiento de su propia tienda de música on-line: la iTunes Music Store. El 28 de abril de 2003 la tienda on-line abría las puertas, y con su éxito demostró que algo estaba cambiando en el mundo de la distribución de contenido musical.
¿Qué es el iPod?
Para comprender realmente lo que significa el iPod para el mercado de la electrónica de consumo es bueno repasar algunas cifras. En primer lugar el efecto de su lanzamiento: de octubre a diciembre de 2001 se vendieron 125.000 iPod que sólo se conectaban a ordenadores Mac por FireWire y que costaban 399 dólares. Parecen buenas cifras, pero en realidad el récord de ventas de iPod por trimestres se batió con los resultados de 2007: de octubre a diciembre de 2006 se vendieron más de 21 millones. En abril de este mismo año, Apple anunciaba que se había vendido el iPod número 100 millones. En estos momentos, el reproductor se ha convertido en una parte fundamental de la facturación de la empresa. Pero además de un éxito económico muchos ven en el iPod casi un icono cultural, un exponente del diseño y del cambio de las costumbres de los consumidores de música. Existen muchos rivales, algunos de los cuales le superan en prestaciones y precio, pero el impacto de este pequeño dispositivo en el mundo de la música (algunos lo comparan con el que tuvo el Walkman de Sony) ha hecho del iPod un elemento único en el mundo de la electrónica de consumo.
Una familia numerosa
En sus seis años de vida, el iPod ha visto cómo nuevas generaciones y variaciones del diseño original se iban sucediendo.
El clásico: El denominado iPod classic fue el primero y el que más cambios ha sufrido en el tiempo. Desde la primera versión de 5 Gbytes hasta la actual de 160 han sido seis las generaciones de classic. Ya a partir de la segunda se incorporó la rueda con sensor en vez de la mecánica y la compatibilidad con Windows. La tercera generación vio el lanzamiento del iTunes para Windows y un diseño más estilizado. En la cuarta se incorporó el sensor del iPod mini. En la quinta se realizó un rediseño completo estilizando aún más las formas. Además se incorporó la posibilidad de reproducir vídeos y una pantalla más grande. La sexta y última generación alcanza los 160 Gbytes de capacidad y cuenta con una nueva interfaz.
Los pequeños: Tras el lanzamiento del classic, en 2004 Apple decidió incorporar a la gama iPod reproductores más pequeños basados en memoria Flash para completarla. Al principio estos modelos eran los iPod mini, con 4 o 6 Gbytes de capacidad y una nueva rueda de control sensible al tacto. El mini fue sustituido por el nano, aún más compacto y ligero. Además del nano, Apple también ha incorporado a la gama un reproductor sin pantalla denominado iPod shuffle.
El nuevo: El último en llegar dentro de la familia es el iPod touch. Un verdadero centro de entretenimiento con características tan sorprendentes como conexión WiFi, navegador de Internet y una pantalla táctil.