AMD anuncia una reestructuración por su caída en ingresos

AMD ha anunciado una reestructuración de su negocio como consecuencia de los malos resultados económicos registrados en su tercer trimestre fiscal, un 25% inferiores a los del año anterior

AMD APUs Brazos 2  y Trinity

19 octubre 2012

AMD ha anunciado una reestructuración de su negocio como consecuencia de los malos resultados económicos registrados en su tercer trimestre fiscal, un 25% inferiores a los del año anterior.

La facturación de AMD en este trimestre se situó en 1.270 millones de dólares, con unas pérdidas netas de 157 millones de dólares y pérdidas operativas de 124 millones. Estos datos han llevado a AMD a diseñar un plan de reestructuración para reducir los gastos operativos y mejorar la posición competitiva de la empresa, reduciendo su plantilla en torno al 15%.

El presidente y CEO de AMD, Rory Read, admite que «la industria del PC está atravesando un período de cambios muy importantes que están impactando tanto en el ecosistema como en AMD». Read admite que las tendencias de cambio en la industria informática están suciediéndose con mayor rapidez de lo esperado, y por ello «debemos acelerar nuestras iniciativas... y poner en marcha un modelo de negocio de costes más bajos».

Según los principales analistas del mercado, el fabricante de procesadores debería apostar rápidamente por los procesadores para dispositivos móviles si no quiere perder la oportunidad de participar en el mercado de smartphones y tabletas que, a diferencia del de ordenadores, tiene unas perspectivas de crecimiento enormes para los próximos años.

Aunque AMD ha sabido posicionar fuertemente sus unidades APU -que integran CPU y tarjeta gráfica- en el mercado, lo cierto es que las diferencias de precio y con los procesadores de Intel se han ido acortando, al tiempo que el rendimiento también ha ido quedando atrás. No son pocas las voces que afirman que AMD podría resultar una adquisición atractiva para fabricantes de chips como Qualcomm o incluso la propia Intel, aunque en este caso las implicaciones antimonopolio podrían dar al traste con la operación.