Aplicaciones de lectura de ebooks: Adobe Reader 8

El programa más extendido para la lectura de documentos en PDF (Portable Document Format) es completo, pero demasiado pesado

16 julio 2008

Considerando que se trata del programa de lectura en PDF por excelencia, resulta irónico que el propio lector de Adobe no destaque más. Esto se debe a una razón fundamental: Adobe Reader 8 es, sobre todo, un mastodonte. La gran cantidad de prestaciones y su propio diseño, orientado a tratar de aprovechar al máximo el formato, juegan en su contra.

 

El lector es lento a la hora de tratar de leer de forma fluida documentos, y eso a pesar de contar con una máquina potente con la que mover los PDF más exigentes. También es cierto que sus desarrolladores pueden presumir de disponer del programa más capaz a la hora de trabajar con estos documentos.

 

La nueva interfaz –con un look muy «Web 2.0»– es sencillamente espléndida, pero la gran cantidad de opciones –muchas de ellas innecesarias si sólo queremos leer el fichero– sobrecargan quizá en exceso este desarrollo. Esas opciones afectan a apartados como la búsqueda dentro del documento o el trabajo colaborativo. Es interesante comprobar el esfuerzo de Adobe en la inclusión de tecnologías como Adobe LiveCycle o Adobe Online Services Document Server, que están destinadas a que un mismo PDF pueda ser la base de un trabajo de colaboración por usuarios situados en distintos puntos geográficos.

 

Si a eso le unimos las opciones a la hora de marcar partes del texto, realizar comentarios, insertar documentos adjuntos o trabajar con el visionado del mismo –zoom, composición de páginas en el visor...– nos encontramos con la confirmación de un lector de PDF absolutamente completo. Tanto que resulta excesivo para muchos usuarios. Adobe haría bien en ofrecer una versión Lite con características más básicas.