Archos 705 WiFi

Un enorme reproductor portatil cuya mayor virtud es también su mayor lastre. Y nunca mejor dicho. El gran tamaño de su pantalla hace que no resulte fácil de transportar, pero superado este hándicap encontramos un gran producto

2 abril 2008

Nos encontramos ante el reproductor multimedia portátil más voluminoso de toda la comparativa y de la nueva gama presentada por Archos. Y eso es, sin duda alguna, un arma de doble filo. En primer lugar, gracias a las siete pulgadas y a la calidad de la pantalla táctil que incorpora podremos visualizar cómodamente cualquier película, serie de televisión o videoclip que queramos. Por otro lado, sus dimensiones y peso juegan en su contra a la hora de llevarlo con nosotros diariamente en la mochila.

 

Por su parte, es justo destacar algunas otras bondades, como por ejemplo la interfaz WiFi que implementa, la facilidad de carga de contenidos desde el ordenador (arrastrar y soltar sin recurrir a software propietario) o la sencillez en el reemplazo de la batería. Incluye pocos extras, aunque eso sí, si nos gastamos un poquito más de dinero podremos instalarle los que más útiles nos parezcan y configurar un reproductor a nuestra medida: navegador, más códecs de vídeo y flash, gadgets y mucho más. En definitiva, un completísimo reproductor que cuenta con una elevada capacidad de almacenamiento, aunque, como hemos dicho, posea unas dimensiones quizás demasiado grandes para transportarlo a diario.