Autodesk 3ds Max 2009

La firma californiana sigue manteniendo un endiablado ritmo de mejoras en esta nueva edición. Destaca la función denominada Reveal Rendering, con la que es posible llevar a cabo renderizados de determinados objetos o regiones de forma independiente al resto

27 agosto 2008

La creación de esta flamante función supone ahorrar cantidades ingentes de tiempo y, en consecuencia, realizar más pruebas para refinar el aspecto que tendrán dichos elementos. Es más, en caso de haber realizado un render de una escena concreta, es posible mantener la base e ir añadiendo mejoras determinadas.

 

El apartado de materiales, uno de los más potentes y complejos del mercado de la animación, también se ha mejorado considerablemente gracias a la implantación de la tecnología ProMaterials. Se trata de un conjunto de materiales mucho más flexibles y potentes basados en el software Mental Ray. Si el realismo de las escenas conseguidas con 3ds Max era notable, ahora raya la perfección. En este sentido, la industria cinematográfica mejorará aún más sus producciones basadas en escenas sintéticas.

 

Y ya que hablamos de Mental Ray, no podemos dejar pasar la oportunidad de mostraros las bondades de este sistema. Se trata de la posibilidad de crear escenas con un gran número de objetos duplicados, pero donde cada uno cuenta con unas características diferentes del resto. Lógicamente, esta opción ya estaba disponible anteriormente, pero el consumo de memoria y recursos se multiplicaba exponencialmente.

 

A partir de ahora, con los nuevos algoritmos es posible reducir este consumo. Un ejemplo sencillo es la creación de un bosque a partir de un solo árbol. A cada uno de los duplicados se podrán asignar características distintas, pero se aprovechará la información del original para no duplicarla toda, sino la mínima necesaria.

 

Acompañando a esta funcionalidad, los sistemas de iluminación fotométrica también han sufrido una empujón interesante, sobre todo durante el proceso de diseño, esto es, sin necesidad de ejecutar el render para conocer el aspecto y características de las luces que vamos incorporando al proyecto. Así, es posible ir modificando las condiciones meteorológicas en tiempo real para obtener la que mejor se adapte a nuestras necesidades. Por otro lado, las sombras que generan los objetos de un diseño se pueden combinar fácilmente con imágenes reales, lo que aporta un mayor grado de integración entre las escenas tridimensionales y las capturas fotográficas.

 

Una interfaz más depurada

Debido a la larga lista de funciones y parámetros disponibles, no se puede decir que 3ds Max sea una aplicación sencilla de utilizar. Precisamente ésta es una de sus características negativas, que su curva de aprendizaje es muy elevada. No obstante, sus desarrolladores siguen buscando la forma de simplificar el trabajo, sobre todo pensando en aquellos que no disponen de demasiados conocimientos en la materia.

 

En esta ocasión, la interfaz de usuario se ha reconstruido para aportar un mayor grado de consistencia y organización de las herramientas. Asimismo, se ha implementado el denominado InfoCenter, con el que acceder rápidamente al sistema de ayuda simplemente introduciendo la palabra adecuada.

 

Por último, para navegar en las vistas de diseño, también están disponibles desde esta nueva versión las herramientas ViewCube y SteeringWheels, que ya se utilizan en otras aplicaciones de Autodesk y se caracterizan por su facilidad de uso para movernos de forma tridimensional por la escena.