Comparativa

Bájate archivos con nueve programas de descargas

Los gestores especializados se vuelven casi imprescindibles para obtener rápidamente grandes paquetes de archivos y para la administración de descargas directas y de redes P2P

Segi Puertas

Gestores de descargas

11 enero 2012

Hoy en día, empleamos nuestros PCs para bajarnos aplicaciones, documentos y material multimedia de todo tipo que en ocasiones se erige como nuestra principal fuente de entretenimiento.

Y mientras que con nuestra máquina estamos descargando ficheros, desde otra los están subiendo, por lo que incluso cuando no utilizamos redes P2P estamos hablando de un intercambio de información en el que intervienen siempre un mínimo de dos equipos.

Múltiples conexiones

No obstante, cuando descargamos cualquier paquete de un determinado servidor, no siempre registramos una tasa de transferencia acorde a lo que nuestra línea es capaz de aceptar. Esto es debido, entre otras, a dos posibles razones.

En primer lugar, puede que el caudal del equipo que hospeda los datos sea insuficiente para servir a la cantidad de usuarios que están realizando peticiones simultáneamente, en cuyo caso apreciaremos un descenso en la tasa de transferencia de los paquetes recibidos e incluso una pérdida de conexión. En este sentido, no debemos olvidar que el servidor reparte su ancho de banda disponible entre las peticiones que recibe.

Otras ocasiones, el servidor ha establecido en su configuración unos límites por usuario relacionados con la cantidad de datos enviados o el número de conexiones efectuadas. Para sortear estas barreras, tenemos a nuestra disposición los aceleradores, que realizarán múltiples conexiones simultáneas en el servidor emulando la actividad de varios usuarios conectados. De este modo, se logra agilizar el proceso al obtener varios bloques del fichero a la vez.

Servidores espejo

Dado que son numerosos los servidores que implementan tecnologías para limitar el número de conexiones por usuario, las aplicaciones que utilizamos para acelerar las descargas se apoyan también en otros servicios de hospedaje conectados a la Red que alojen el mismo fichero. Dado que con frecuencia un mismo archivo se encuentra replicado en varios equipos on-line dispuestos a servirlo, los gestores de descarga a menudo realizan búsquedas en listados de servidores espejo, o mirrors.

Una vez localizados otros ejemplares del archivo en cuestión, bajan simultáneamente distintos segmentos del mismo desde cada uno de los servidores. Como resultado, la descarga será más rápida pese a la limitación del número máximo de conexiones por usuario.

Renovarse o morir

No hay que olvidar que el incremento del ancho de banda a lo largo de los últimos años ha agilizado la descarga de todo tipo de ficheros, independientemente de su tamaño. Cabe decir también que algunas de las funciones que en el pasado ofrecían en exclusiva las aplicaciones dedicadas a bajar ficheros han sido incorporadas a los propios gestores de descarga que implementan los navegadores.

Por ejemplo, ahora brindan la posibilidad de pausar la descarga para reanudarla más adelante, lo que resulta muy útil cuando deseamos bajar archivos desmesuradamente grandes o cuando nuestra conexión es muy lenta.

Gestores de descargas

Sin embargo, los aceleradores nos ofrecen opciones adicionales, como la de apagar el equipo cuando la descarga se haya completado, al tiempo que cuentan con la ventaja de que, como programas independientes que son, es posible lanzarlos en tareas programadas que comiencen a una determinada hora. Por otra parte, algunos de ellos han ampliado su radio de acción para abarcar otras vertientes y han aparecido propuestas para cubrir las que para muchos constituyen las dos principales fuentes de descarga: los servidores de descarga directa y la red BitTorrent.

Inconvenientes de la descarga masiva

Hoy en día, todos estamos familiarizados con servidores de hospedaje masivo como MediaFire, Megaupload o RapidShare. Estos servicios de descarga directa han ido ganando terreno a las redes P2P, haciendo mermar el número de usuarios que acuden a ellas. Gracias a estas páginas, no hay que esperar en las colas de redes como eMule, que en ocasiones podían prolongarse durante largas horas dependiendo del número de usuarios que estuvieran compartiendo el fichero y de la cantidad de estos que intentaran bajárselo.

A cambio, con frecuencia, los servidores de descarga directa nos hacen esperar a que finalice una cuenta atrás y nos obligan a teclear un captcha, es decir, un código de verificación que certificará que la tarea no está siendo activada por un proceso automatizado. Otro inconveniente relativamente común es que, si nos bajamos varios ficheros desde un mismo servidor de descarga directa, el período a lo largo del cual se extiende la cuenta atrás irá incrementándose hasta poder abarcar más de una hora.

En definitiva, resulta innegable que este tipo de servicios han vuelto accesibles las descargas de películas, series y música incluso para los usuarios más profanos en la materia -por primera vez no es preciso instalar un programa cliente, aprender a manejarlo y gestionar los puertos del equipo para acceder a cantidades ingentes de material multimedia-. Pese a ello, lo cierto es que en la práctica resultan bastante engorrosos para aquellos que no poseen cuentas Premium.

Gestores de descargas

De este modo, no es extraño que hayamos asistido al advenimiento de una nueva hornada de gestores de descarga especializados en este ámbito. Gracias JDownloader o Mipony, basta con pegar en el portapapeles los enlaces para que las descargas directas se añadan a una cola cuya gestión quedará en manos de la aplicación elegida. Esta será la que se encargue de aguardar el tiempo pertinente para, posteriormente, empezar a bajar el archivo.

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