La batalla entre HD DVD y Blu-ray Disc se recrudece

El CES de Las Vegas ha echado el cierre, pero ha dejado un reguero de rumores entrorno a ambos formatos que no han hecho más que recrudecer las hostilidades. Toshiba juega la baza del precio, mientras que Sony esgrime el apoyo mayoritario de la industria audiovisual (y geek)

La batalla entre HD DVD y Blu-ray Disc se recrudece

23 enero 2008

Los chicos investigadores de la Escena del Crimen de Las Vegas se las van a ver para recomponer las pruebas del asesinato. Sobre todo, porque aún no hay cadáver, por mucho que algunos se han aprestado a defenestrar a las huestes de Toshiba y la rama del DH DVD en la batalla por la alta definición.
 

El caso es que durante la pasada feria de la electrónica de consumo (CES) se ha extendido el rumor (aventados por la maquinaria marketiniana de su rival Sony que explota a conciencia el indudable atractivo que poseen sus productos de por sí solo rivalizados por los diseños exclusivos de Apple) de que Toshiba y sus socios Microsoft, Paramount o Universal tiraban la toalla en esta contienda en la que se enfrentan El Padrino a Spiderman e Indiana Jones a Shrek. Y es que hubo un par de indicios que así lo hacía presagiar, esto es, que Microsoft siga sin anunciar una Xbox con lector HD DVD interno de serie como sí lleva un Blu-Ray Disc las PS3 de Sony, o que la quinta Major de Holywood en discordia, WarnerBros, se decantara finalmente por Blu-ray.

Y es que tanto los estudios de Metro-Goldwyn-Mayer y Twentieth Century Fox como los de Walt Disney y (desde luego) Sony Pictures ya habían optado por el formato Blu-Ray, mientras que sólo Universal Pictures y Paramount Pictures están del lado del HD-DVD (bueno, y otras menores como Dreamworks y ColumbiaTriStar).
La toma de decisión de WarnerBros, que deja a la balanza inclinada de manera irreversible, abre también un interesante debate en el mercado de las consolas de videojuegos, donde la PS3 aparece ahora como la vencedora segura, y la decisión (tan criticada en su momento) de retrasar tanto su lanzamiento para poder incluirle los reproductores Blu-Ray se ve ahora como un gran acierto.
Mientras que la Xbox 360, que apoya al HD-DVD se las verá difíciles si comienzan a faltarle «socios». ¿Se venderá la Xbox 3 con Blu-Ray como se ha insinuado en la blogosfera estos días?
 

Entre tanto, Toshiba y sus socios han entrado en cólera y de qué manera. Han convocado a una voz a los medios para una declaración formal y conjunta para desmentir categóricamente que se hayan quedado fuera de juego en la Alta Definición (HD) y para eso esgrimen sus dos principales argumentos.
Estos son, que en el mercado masivo de consumo el precio es un elemento fundamental en la decisión de compra (y hoy por hoy, un lector de HD DVD cuesta casi la mitad que uno Blu-ray y los hay ya de sobremesa por debajo de los 200 euros), y que su sistema permite además la compatibilidad con los DVD estándar que ya tiene la gente a los que se añade indudables mejoras en la calidad de reproducción tanto sonora como de visión.
«Nosotros no estamos muertos ni ha acabado la batalla», declaraba esta tarde Alberto Ruano, director general de Toshiba España. «Seguimos y seguiremos apostando al 100% por el HD DVD, un formato que nació pensando siempre en el usuario final (por eso formamos parte del DVD Forum, no como Blu-ray que es una tecnología nueva el doble de costosa pues requiere plantas de fabricación construidas desde cero y que se ha desarrollado al margen de los estándares) y que le permite seguir disfrutando de los DVD antiguos».
Los directivos de Toshiba estuvieron arropados por Miguel Postigo y Óscar del Moral de Microsoft, Ramón Sastrón de Universal Pictures y Antonio Menéndez de Paramont Pictures, que en todo momento reafirmaron su apuesta y compromiso con el formato HD DVD «porque es la mejor opción para el consumidor que quiera disfrutar de la alta definición y ver cine en casa».
Para ellos, la elección del formato HD DVD es la más lógica. «Para ello haremos hincapié en lo que son las ventajas objetivas para el usuario, frente a concepciones más emocionales y decisiones de compra condicionadas por la moda. Tenemos que concienciar al usuario final sobre su derecho a elegir y a demandar la tecnología que considere más adecuada a sus necesidades». Vamos, que ya te puede molar el iPhone y pedírselo por escrito a los Reyes Magos, que al final lo que te va a caer es el motorolo de turno que regale MoviStar por el plan de puntos de tu padre, que así puedes aprovechar mejor los cargadores antiguos.

En la rueda de prensa celebrada en un céntrico hotel madrileño se ofrecieron algunas cifras (realmente tendenciosas) que apoyan estas declaraciones «en defensa del consumidor».
Por ejemplo, que en Europa la balanza está en un 60/40 a favor del formato HD DVD en cuanto a reproductores de sobremesa (y que además por cada unidad vendida se corresponden cuatro títulos (¿regalados?) de películas, frente a uno por cada Blur-ray Disc), pero se escamotean los datos de otros mercados («en la campaña navideña en Estados Unidos, las cifras han estado muy parejas, mientras que de Japón aún no hay datos y en cualquier caso no podemos extrapolar los datos porque es un mercado muy particular», cuando lo cierto es que en EEUU la proporción está en un 33/66 a favor del Blue-ray, y en Japón es claramente abrumadora: 5/95).
O que la diferencia a medio plazo será aún mayor si se habla de unidades internas de ordenador, especialmente los portátiles, pues supondrán el doble de ventas que los reproductores de salón: 80/20, puesto que el apoyo de la industria informática es (el DVD Forum agrupa a unas 220 compañías electrónicas entre las que destacan Intel, Memory Tech, Sanyo o NEC) claramente hacia el HD DVD (y se obvia que tanto HP y Dell, como LG, Samsung, Philips, TDK, Sony y muy recientemente Apple apuestan por Blu-ray Disc).
En cuanto a la cantidad de títulos disponibles (este sí es le verdadero caballo de batalla y el que presumiblemente haga inclinar la balanza hacia un formato u otro), se dijo que hay 800 películas en HD DVD, y se prevé alcanzar el millar en menos de dos meses con importantes lanzamientos como la versión 5.1 de El Padrino, la colección completa de Indiana Jones (incluida la cuarta entrega), o pelotazos de la talla de el Ultimatum Bourne, American Ganster, Transformer (todavía nos acordamos de la espantada y marcha atrás de su director Michael Bay que amenazó con no dirigir la segunda parte si no salía en Blu-ray) o Shrek 3. Pero se obvió también que Sony ya movió pieza cuando se hizo con MGM y cuenta en su catálogo con más de 9.000 películas listas para ir saliendo en diversas ediciones de coleccionista…
Hasta hace poco menos de un año, repensaba que podría haber un acercamiento entre estos dos grandes luchadores de sumo Sony y Toshiba para encontrar una solución compatible, incluidos reproductores híbridos que soportaran ambos formatos. Pero han andado muchos maletines cambiando de manos, lo que ha hecho que se rompieran hostilidades, y esto ya es una guerra abierta a nivel de headquarters… «Todos se ha torcido, y el usuario final es el que va a perder al haber títulos exclusivos en formatos distintos e incompatibles. Ya nos gustaría a nosotros que el mundo fuera perfecto. No tenemos la culpa de que haya dos formatos. Tenemos que seguir las estrategias que nos dictan nuestras compañías desde Japón y estamos convencidos además de sus bondades tecnológicas. No veo posible un acercamiento de posturas, aunque todo puede terminar de repente, a cambio de concesiones industriales: yo te suministro las baterías y las memorias para tus ordenadores a cambio de tus películas para mi formato; o te dejo tal fábrica y tú tal estudio…».
A pesar de que HP, LG y Samsung ya tienen algún que otro modelo en el mercado que permite leer ambos formatos (uno por capa, como en los Total High Def), no está claro que sea esta la solución, y eso que se lo ponen muy difícil a los piratas. «En cuanto a los reproductores híbridos no es la solución ideal, te vas a gastar más dinero incluso que si compras por separado ambos lectores». Y falta que lleguen los chinos de bajo coste y venta masiva en grandes superficies. La siguiente batalla se verá después del verano, pues será fundamental de cara a la campaña navideña el posicionamiento de precios de ambos contendientes.
Adictos al cine y al videojuego también van a tener mucho que decir en esta contienda. Mientras que la baza de los gamers la tiene ganada Sony (pues por cada consola PS3 vendida hay un nuevo reproductor Blu-ray en el mercado, cosa que no está tan clara en las ventas de las Xbox, pues su lector HD DVD se vende por separado), la causa de los palomiteros puede decantarse por el HD DVD (entendido como un reproductor DVD de alta gama) gracias a las mayores posibilidades de interactuar con la película (se puede hasta customizar los modelos de los coches de una carrera o reservar directamente una habitación en el hotel donde se rodó tal escena de James Bond) a través de su interconectividad con Internet, o acelerar las descargas desde un servidor web gracias al puerto Ethernet que llevan de serie. O detalles tan nimios como que haya que esperar cinco minutos para empezar a ver una película en Blue-ray frete al minuto y pico del HD DVD...

A diferencia del rayo láser rojo, tecnología utilizada en el DVD, el nuevo láser azul posee una longitud de onda menor y ofrece de igual manera un haz de luz más delgado, con lo cual su capacidad de lectura se hace más fina y se aprovecha más el medio físico donde se guarda la información.
El resultado es que un disco de Blu-ray admite diez veces más información, pudiendo llegar a los 200 Gbytes si se aprovechan las distintas capas (hasta ocho teóricas) que se pueden implementar. Que traducido a hora de almacenamiento, son dos horas de contenidos de alta definición o 13 horas de contenidos estándar por cada capa… Una necesidad básica de cara a la televisión digital de alta definición a 1.080p del futuro.
El apoyo de la industria del cine podría ser la clave para imponerse. Así ocurrió cuando el VHS, de JVC, superó al Betamax, de Sony, mucho mejor en cuanto a calidad, pero también mucho más caro en proporción. Y si tenemos en cuenta que el usuario masivo en este país prefiere comprarse un deleznable screening por un euro en el topmanta (se comentó que el 20% de lo pirateado en el mundo se consume en España), debemos pensar con fundamento que lo de las virguerías tecnológicas de altas prestaciones se lo pasa por el arco del triunfo (eso sí, la pantalla del televisor, cuanto más grande mejor, aunque tengamos el sofá a un metro --el chabolo no da más de sí).