Bienvenido al trabajo eficiente

La revolución laboral está en marcha y consiste en proporcionar a nuestro estilo de vida un enfoque con el que optimizar nuestro día a día en el trabajo y en la conciliación familiar

Bienvenido al trabajo eficiente

18 noviembre 2008

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

Cuando un profesional decide cambiar de empresa, o incluso cuando entra en el mercado laboral, uno de los aspectos que más valora, además de los inherentes al propio puesto de trabajo, es el tiempo que tiene que emplear en el desplazamiento hasta la oficina y de regreso a casa.

 

La rigidez de los horarios existente en nuestro país provoca atascos kilométricos en los alrededores de las grandes ciudades que minan la paciencia de los trabajadores e influyen en su productividad. De hecho, según diferentes estudios, España cuenta con las jornadas laborales más largas y con una de las productividades más bajas de la Unión Europea.

 

La rigidez en la mayoría de las empresas no sólo se circunscribe a los horarios, sino también a las reducidas posibilidades de acceso a determinadas herramientas de trabajo, que sólo están disponibles desde un espacio físico concreto. Por esta razón, en la mayoría de las ocasiones, el profesional debe imperativamente acudir a su oficina para resolver una situación o acceder a las aplicaciones.

 

No es menos importante considerar la contaminación que generan los automóviles durante los atascos. Madrid, Barcelona, Sevilla o Bilbao son sólo algunos ejemplos de ciudades con altos niveles de contaminación y donde conducir puede llegar a suponer al menos 30 minutos del ritual diario de miles de profesionales al empezar y finalizar la jornada laboral.

 

Trabajar desde cualquier lugar

Con la llegada de grandes corporaciones con una cultura del trabajo basada en la productividad y no en la mera presencia del empleado en la oficina, se han ido introduciendo en nuestro país algunas claves para encontrar, por fin, el equilibrio entre la vida personal y profesional y para que la empresa sea medioambientalmente más respetuosa.

 

La base de estas claves es contar con una infraestructura técnica flexible y segura que permita idénticas posibilidades de acceso a la información desde la oficina o cualquier ubicación desde donde el empleado decida conectarse. La respuesta se ha visto plasmada en soluciones que la industria de las nuevas tecnologías impulsa, desde hace años, para que las empresas puedan establecer entre sus trabajadores movilidad totalmente segura, colaboración entre compañeros, clientes y proveedores, y modelos de trabajo repartidos, lo que resulta más eficiente que depender exclusivamente de un lugar centralizado desde el que trabajar.

 

La adopción de este tipo de soluciones, que permiten trabajar en remoto (ordenadores portátiles, teléfonos móviles, soluciones de comunicación por vídeo) ha ido aumentando en muchas organizaciones, especialmente en aquellas donde ya no existe un control puntual de entrada y salida.

 

Sin embargo, la tendencia actual es ir aún más allá e incorporar al modelo empresarial auténticas oficinas virtuales. Se trata de soluciones de alta disponibilidad que permiten a las empresas ampliar el alcance de su actividad e incrementar a su vez la productividad de sus profesionales, al llevar la oficina allí donde se encuentren los trabajadores, que ya no necesitan trabajar en un espacio físico cerrado. Esto, que supone un avance extraordinario en la forma de trabajar, significa además que la empresa es la que se acerca a los profesionales y no al contrario, como sucedía hasta ahora.

 

Con la creación de oficinas virtuales, las organizaciones pueden mantener la continuidad de sus actividades desde cualquier lugar, generando, además, un ahorro en costes y cumpliendo de forma más exhaustiva con sus políticas internas de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.

 

El espacio de trabajo cambia

Las grandes corporaciones están también adaptando sus espacios de trabajo a las nuevas necesidades: ya no existen puestos fijos para cada profesional, con lo que se elimina la necesidad de grandes espacios y el número de salas de reuniones se incrementa para mejorar la colaboración entre profesionales y con proveedores y clientes.

 

Los trabajadores remotos pueden acceder a las mismas tecnologías de la misma forma que si se encontraran en la oficina, por lo que mejora su productividad –siempre en continua comunicación con sus compañeros para mantener las cotas de colaboración-, evitando desplazamientos y  atascos interminables.

 

La incorporación de nuevas tecnologías de colaboración a través de la red (incluyendo routing, conmutación, seguridad, servicios inalámbricos, telefonía IP…) supone para muchos profesionales una auténtica transformación para poder equilibrar la vida familiar y la profesional.

 

La tecnología también ayuda a que los directores de tecnología de las empresas puedan instalar sistemas con configuración automática y predefinida, que liberan a los trabajadores de la responsabilidad de la instalación de aplicaciones en sus ordenadores. De este modo, las empresas pueden contar con empleados en muchas ubicaciones distintas, con la tranquilidad de que el margen de error por parte del profesional y el soporte tecnológico necesario serán mínimos.

 

La revolución laboral está en marcha y consiste, en definitiva, en proporcionar a nuestro estilo de vida, y a las actuales circunstancias del planeta, un enfoque con el que optimizar nuestro día a día en el trabajo y en la vida privada. Las nuevas tecnologías se ponen al servicio del ciudadano para mejorar la calidad de vida, avanzar en los objetivos de productividad de las organizaciones, desarrollar nuevos modelos empresariales y reducir los costes de los desplazamientos y las emisiones de dióxido de carbono al mundo moderno.

 

Por Luis Palacios, director de Desarrollo de Negocio de Comunicaciones Unificadas de Cisco España