Blogoscopeando con PC Actual

¿Qué es la blogosfera? ¿Existe como tal? ¿Es tal vez un ente abstracto, dotado de algún tipo de mecanismos sensoriales, que escucha, difunde, siente, padece, y se mueve además respondiendo a estímulos y respuestas? ¿Tiene personalidad propia y maneras específicas?

Blogoscopeando con PC Actual

26 marzo 2008

Definir algo como la blogosfera no resulta tarea fácil. De entrada, la blogosfera es «algo que crece». El crecimiento es, sin duda, una de las características que primero suelen citar todos aquellos que se aproximan a una definición del fenómeno. Y es que cuando algo consta de más de 10 millones de unidades, y crece a razón de entre 40.000 y 60.000 más cada día, negar o minimizar su existencia resulta, cuando menos, arriesgado.
De acuerdo, muchos de esos blogs creados cada día resultarán profundamente aburridos e insustanciales. Otros serán abandonados, a veces el mismo día de su creación, o tal vez más tarde: la ruta de la blogosfera está tapizada de osamentas de autores que no fueron capaces de superar «la travesía del desierto», esa época dura y cuesta arriba en la que sabes que, con suerte, sólo tu padre, tu pareja y algún amigo de la infancia leen las cosas que escribes. Tus comentarios languidecen y se cubren de una capa de «polvo blogocósmico», en la que pareces estar acompañado únicamente por el eco de tus propios movimientos.
Y si superas esa fase, ¿qué te espera? Una audiencia reducida, aunque tal vez entusiasta, con la que compartir opiniones, puntos de vista, chistes y momentos de todo tipo. Una serie de blogs con los que trabarás relación, a cuyos autores probablemente acabarás conociendo, bien porque tratan de temas afines al tuyo, o simplemente porque los lees y te caen bien.
Ser una pieza más en «la enredadera», esa unidad abstracta formada por miles y miles de autores en cuyo seno se enlazan, desenlazan y reenlazan páginas de los más variados pelajes, unidas a través de mecanismos como los posts, los comentarios, los trackbacks y las watchlists, cuestiones todas cuyos misterios iremos desvelando con el tiempo a lo largo de estas páginas cuya andadura hoy iniciamos. Es el llamado nanopublishing, uno de esos fenómenos enigmáticos del Internet de hoy que parece regir e impactar los destinos de todo lo que se mueve dentro y fuera de ello.
Vidas cruzadas
Conocí a Javier Pérez Cortijo, director de PC Actual, hace no demasiado tiempo, en un curso del Instituto de Empresa en el que compartimos aula, experiencias y comentarios interesantes y divertidos de todos los colores. Al cabo de una temporada, me llamó para pedirme ideas sobre cómo abrir la revista a «esa cosa» llamada blogosfera. Y como resultado de unas cuantas horas de conversación, varias docenas de mensajes de correo, y muchas, muchas ganas de hacer cosas nuevas, surge hoy esta sección de la revista que, más que un cuadernillo de papel, intenta representar mucho más: un decidido movimiento de una revista clásica y líder en los quioscos españoles hacia un fenómeno que sin duda resulta lo más poderoso que ha ocurrido en la historia de la comunicación: que varios millones de personas se dediquen, de manera espontánea y ayudados por herramientas sencillas, a expresar sus pensamientos, ideas y reflexiones a través de un medio como Internet.
Hay comentarios irrelevantes, soeces, incalificables, absurdos, maleducados o desinformados. Pero también los hay interesantes, bien escritos, mejor informados que ninguna otra fuente conocida, enriquecedores o sencillamente deliciosos. Todo estriba en saber monitorizar, seguir, separar el grano de la paja, escoger lo más adecuado en cada tema, en cada momento. No existe un mapa de la blogosfera, porque no es posible tener un mapa de algo que no para de crecer y que lo hace, además, de manera tumoral, desordenada e incontrolada. Pero sí existen mecanismos que nos permiten pulsarla, monitorizarla periódicamente, estar al tanto de las cosas que en ella se mueven.
En buena sintonía
Es por eso que decidimos dotarnos de buena compañía para un viaje como éste. Intentábamos conseguir elementos, como la enriquecedora diversidad de opiniones e ideas, unida por un interés en los elementos de la revista: la tecnología y la informática personal. Y así, empezamos a darle vueltas a la organización de algún tipo de «consejo editorial», que por el hecho de ser, pertenecer y desarrollarse en la blogosfera, tuviese un carácter informal, de amigos que se reúnen periódicamente para, con un ánimo abierto, positivo y completamente alejado de lo excluyente, hablar sobre «lo que se cuece», las novedades, los temas y las personas que conforman esta unidad sin mapas válidos posibles denominada blogosfera. Y, francamente, creo que ahora se nos podrá tildar de muchas cosas, pero no de estar mal acompañados.