Boynq Wake Up

El diseño de esta sofisticada estación base para iPod es muy espectacular. Pero su principal cualidad es, sin lugar a dudas, su gran calidad sonora

23 septiembre 2008

En la actualidad podemos encontrar en el mercado decenas de bases estéreo a las que podemos conectar nuestros iPods para disfrutar nuestra música favorita en casa sin necesidad de recurrir a unos auriculares. Incluso algunos fabricantes de productos de alta fidelidad, como Krell y Bowers & Wilkins, han puesto a punto soluciones concebidas para hacerse con una tajada de este suculento mercado.

 

El precio del producto que nos ocupa es muy inferior al de las propuestas de estas dos firmas, sin embargo, su calidad de sonido es realmente abrumadora. Compararla con la ofrecida por propuestas mucho más caras está fuera de lugar, pero lo cierto es que nos ha sorprendido gratamente.

 

Como puede apreciarse en la imagen que ilustra este análisis, su diseño es fresco y funcional. Otro punto a su favor. También nos han convencido la calidad del sintonizador digital FM incluido y su interfaz. Y es que basta un mero vistazo para saber cómo utilizar todas sus funciones.

 

Aun así, no es perfecto. El plástico utilizado en su construcción merma, a nuestro juicio, un poco su atractivo estético. Y el mando a distancia incluido es bastante endeble. De todas formas, nos parece una de las bases para iPod más atractivas de su segmento de precios.