En busca de la ciudad digital

Una de las promesas de las nuevas tecnologías de la información es la de hacer realidad el e-Goverment y fulminar de un plumazo aquel “vuelva usted mañana” larriano y la burocracia chapucera

En busca de la ciudad digital

10 diciembre 2008

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

Intentar definir el concepto mismo de “Ciudad Digital” ha sido objeto de reflexión en los últimos años en numerosos foros, tanto públicos como privados, y no sólo en España, sino a nivel internacional.

 

Y entre la profusa cantidad de documentación que han producido estas reflexiones, el denominador común de todas las aproximaciones al concepto básico de Ciudad Digital es el que pasa por definirla como aquella comunidad modelo que permite a los ciudadanos establecer una comunicación bidireccional con su Administración (Local, Autonómica, Estatal) utilizando las ventajas que proporciona la tecnología asociada a la Sociedad de la Información (y principalmente, si no la única vía, la WWW).

 

Ésta definición, que en teoría parece simple, subsume una elevadísima cantidad de elementos complejos interrelacionados que provocan que aún estemos asistiendo a un debate acerca de la dimensión e integración de los puntos básicos que componen el proceso de puesta en marcha de una verdadera Ciudad Digital.

 

Lo que sí está claro a estas alturas de siglo para todos los actores del proceso, es que las Administraciones Públicas son el verdadero motor de este tipo de iniciativas y deben actuar como desencadenantes de su puesta en marcha. La conversión en Ciudad Digital implica cambios en áreas sensibles de la vida cotidiana, y al que se deben involucrar los responsables de servicios públicos, procesos administrativos y gestión gubernamental, entre otros, lo que obliga a éstos a reinventarse bajo el paraguas de la Sociedad de la Información.

 

El impresionante avance de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) al que estamos asistiendo durante las dos últimas décadas ha provocado que el debate sobre las puesta en marcha de las Ciudades Digitales cambie el foco desde el “cómo” al “porqué”.

 

Y es que las soluciones innovadoras ya están disponibles en formas de todo tipo, a elección de cada municipio. Pongamos un ejemplo: se puede optar por implementar soluciones de acceso a Internet con tecnología inalámbrica basados en WiFi, WiMax, Mesh, Cable o Fibra Óptica, y la decisión debe depender no tanto ya de las utilidades prácticas de cada uno de los sistemas para los gestores (en coste de despliegue), como de escoger aquello que mejor vaya a responder a las necesidades reales de los ciudadanos que al final deben usarlas en su propio beneficio (en coste de aprendizaje).

 

Es llegados a este punto cuando se hace imprescindible para las Administraciones Públicas, y especialmente las locales, contar con una ayuda práctica y útil, pegada a la realidad de su día a día, que les guíe en la parte más importante de su decisión: el “porqué” justificatorio.

 

Hacia la Administración electrónica

Como bien recomienda el propio Ministerio de Industria, para crear una ciudad digital es necesario «definir previamente una estrategia que permita establecer pautas de desarrollo acordes a las necesidades concretas». Y es en este punto en el que hay que cuestionarse los objetivos que queremos llegar a conseguir, en cuanto a la infraestructura básica que se debe construir: desde el equipamiento informático a las aplicaciones y herramientas de las que será necesario dotar al programa, y desde los telecentros a los servidores sobre los que basaremos nuestros portales de acceso.

 

La claridad en el diseño de esta base inicial del proyecto, es lo que va a determinar la viabilidad futura de un proyecto de Ciudad Digital realmente válido.

 

La puerta de acceso para los ciudadanos a la Ciudad Digital se realizará a través de la oferta que se canalice luego, ya que necesariamente debe incluir acceso a servicios administrativos, tanto básicos como avanzados, a información útil y a gestiones relacionadas con áreas de educación, sanidad o turismo.

 

En la actualidad, los últimos datos disponibles a través del ente público Red.es acerca del avance de los servicios disponibles en línea, para el total de municipios que integran el Programa Ciudades Digitales, reflejan un ligero incremento del porcentaje de páginas con disponibilidad de información de servicios, con descargas de formularios, y un avance más lento de las que ofrecen la posibilidad de realización de trámites y transacciones.

 

Los servicios que resultan mayoritariamente disponibles son los siguientes:

 

-Búsqueda de empleo (bolsas de empleo local): 71,8%

-Licencia de obras (consulta de tarifas, solicitudes...): 71,8%

-Bibliotecas públicas (consulta de libros, reservas...): 69,2%

-Empadronamiento y servicios asociados: 69,2%

 

Es un reto de las Administraciones Públicas mejorar el aprovechamiento de las ventajas y los beneficios que para la ciudadanía supone la puesta en marcha de un proyecto de Ciudad Digital.

 

Y estas ventajas y beneficios no solo van a depender luego de que los municipios sean capaces o no de difundir convenientemente las posibilidades y bondades del sistema, sino también de prever con anticipación las necesidades de formación de la población en este campo, su alfabetismo digital, y la penetración del componente tecnológico en sus vidas y hábitos cotidianos.

 

Por Nani Díaz García-Catalán, consultora below-the-line de Taumaco