De la cámara a los álbumes

Cada vez menos, los usuarios dejan «amarillear» sus fotografías en algún rincón de su disco duro. El amplio abanico de álbumes digitales de que disponemos actualmente ha permitido mandarlas a la imprenta por un módico precio

De la cámara a los álbumes

27 noviembre 2008

La oferta de álbumes de fotos es tan grande que ya es posible agrupar nuestras instantáneas sin tener que rascarnos demasiado el bolsillo. Por ejemplo, hay algunos servicios que comercializan libros de 12 páginas en formato pequeño por 7,95 euros. En el otro extremo se sitúan compendios de hasta 250 páginas, y unas dimensiones de 40 x 30 cm, que superan los 250 euros.

Ni tanto ni tan calvo; para esta comparativa, hemos elegido seis propuestas de distintas compañías en torno a los 40 euros (gastos de envío incluidos). Ese es el común denominador de este informe, porque, como veréis, los tamaños son diferentes, el número de páginas varía y el software que se emplea puede ser una aplicación que debe descargarse en el PC (la mayoría) o un servicio on-line (en el caso de Kodak).

Sea cuál sea la alternativa escogida, no hay que olvidar que el mayor trabajo recae en nosotros mismos. En efecto, debemos elegir las fotografías (en los formatos y la calidad adecuados), las plantillas más acordes (número de instantáneas, fondos, bordes…) y comprobar que todo guarde cierta armonía. Por ejemplo, hay que vigilar que los textos que escribamos sobre las imágenes se lean bien o que el fondo no destaque sobremanera.

Los programas de creación nos facilitarán el trabajo. Y es que, a pesar de su sencillez, más de dos años después desde nuestra última comparativa (nº 183), debemos quitarnos el sombrero ante las mejoras incorporadas. Entonces, nos quejábamos del encorsetamiento general al que nos sometían las plantillas, no presentando sus componentes por separado (empezando por las cajas de texto e imágenes) o impidiendo meter ningún elemento externo (en parte subsanado con la incorporación de cliparts por parte Fotoprix y Hofmann).

Ahora, nos hemos sentido más libres, con más autonomía para diseñar la página tal y como nos gustaría verla en el papel, aunque para ello tengamos que toquetear más de lo deseable los botones o pestañas de la interfaz de turno.

No obstante, hay que advertir que todos aquellos que se limiten a trabajar con las plantillas tal y como vienen por defecto encontrarán muchas más posibilidades que hace unos años. Baste el ejemplo de FotoInsight, que entonces contaba con 4 plantillas, 3 tapas, un único fondo blanco, y ahora abruma con 218 plantillas, 11 tapas y 67 fondos. No está mal el cambio.

Y ahora al papel

Al margen de las opciones que brindan los diferentes programas, tras subir nuestra creación a un servidor o llevarlo a una tienda en un CD (una segunda posibilidad ofrecida por Fotoprix), lo que cuenta es el resultado final que llegará en unos días (Hofmann fue el servicio más rápido y Printing-1 el que más tardó).

Es justo decir que, al abrir cualquiera de los seis paquetes, no nos hemos sentido decepcionados al ir pasando las hojas de ninguno de ellos. No importa que uno tenga una cubierta en piel y otro una presentación más tosca, la calidad de impresión general es buena y, si no hemos cometido el error de incluir imágenes a una resolución menor de la pertinente para el tamaño de impresión posterior, podremos presumir de nuestros retoños o de la última escapada sin necesidad de acudir a la pantalla del PC, el móvil o la televisión.

Nosotros nos hemos hecho con un cuentahílos para ver las diferencias y, aun así, ha resultado difícil decantarse por uno frente a otro. Haberlas, haylas, pero quizás para algunos sea más determinante el acabado (brillo o plata), el formato (libro o panorámico), por ejemplo, que el pequeño salto de calidad de impresión entre ellos.

Como podéis ver en la tabla adjunta (ver PDF), para evaluar estas seis propuestas, hemos tenido en cuenta cuatro aspectos: el software que permite su creación, el acabado final (la presentación tras un primer contacto), la calidad de la impresión y la del papel.

Los hemos valorado y hallado la media de su nota, por eso, aunque una de estas soluciones brille en un apartado, si no es constante en los otros tres, no estará entre las más valoradas. Ese ha sido el criterio para elegir un ganador, aunque ya decimos que hay gustos para todos y que el resto de competidores tampoco defraudarán a sus dueños, máxime si han empleado unas cuantas horas y días en hacerse un álbum a su medida.

Álbumes de fotos analizados

* FotoInsight Libro Grande

* Fotoprix Fotolibro 21x27

* Hofmann Classic 5.7

* Kodak Libro de Fotos Normal

* Printing-1 Panorama

* TicTacPhoto Álbum Mediano 30 p.

La opinión de PC Actual: la creatividad lo es todo

Han pasado casi tres años desde que creamos por primera vez un álbum con nuestras imágenes fotográficas, así que es lógico que alabemos el buen trabajo realizado por las compañías en este tiempo. En general, han aumentado el número de plantillas, fondos, tapas...

Y, lo que es más importante, han permitido que los usuarios no tengan que atenerse a la configuración de página hecha, sino que puedan mover los cuadros de texto y alargarlos o empequeñecerlos a su antojo, al tiempo que es posible insertar texto en cualquier rincón de la hoja.

La personalización es total. En este apartado, Hofmann se lleva la palma, combinando un software que permite modificar las plantillas al gusto del consumidor, incluyendo a su vez máscaras y cliparts para dar un toque diferente. Lo malo es que la competencia ha trabajado mucho en los apartados de impresión y papel, consiguiendo desbancar a esta firma española del primer puesto de la comparativa con el que se alzó hace unos años.

Una de las compañías que ha puesto el acelerador es Fotoprix, la ganadora en esta edición. Si antaño sólo disponía de un fondo o una tapa y de un editor fotográfico muy básico, ahora cuenta con un software bien cargado de aditamentos y con muchas opciones de personalización.

No obstante, lo mejor es su buen acabado, con un papel en brillo, quizás un pelín fino, pero que ofrece una excelente calidad de impresión. También apuntaremos que es la que luce el precio por página más reducido.

También se ha renovado por completo (y a mejor) FotoInsight, que en la última comparativa contaba con una interfaz web y una foto de portada que era una pegatina, mientras que ahora sorprende por su excelente calidad de impresión y de papel. Una lástima que el software no sea tan redondo como el de algunos de sus rivales, llegando a resultar inestable en ocasiones.

Del álbum de TicTacPhoto, el más grande de todos y el de mayor coste por página, lo primero que diremos es que si alguien busca elegancia, debe decantarse por él. Y es que es posible elegir tapas de cuero o un papel de pergamino entre cada una de las hojas (costará 5 euros más), lo que le da un toque clásico.

No termina de ser redondo su acabado debido a la fragilidad de la encuadernación interior, no apta para niños, mejorando en el capítulo de la calidad del papel y las posibilidades del software de creación del álbum.

Y dejamos para el final los libros de Kodak y Printing-1, que, a pesar de conseguir las calificaciones más bajas, son productos solventes, que no defraudarán a aquellos que hayan dedicado su tiempo a crear la composición perfecta de cada página.

Lo único que ocurre es que no sobresalen como otras propuestas en lo que respecta a la calidad de impresión, del papel o las opciones de software, pero no quita para que también podamos confiar a éstas nuestro pasado fotográfico.

Lo mejor: Personalización

Las nuevas versiones de las distintas aplicaciones incluyen muchas más opciones y permiten una mayor creatividad que sus predecesoras. Si se tiene el tiempo y las ganas para modificar las plantillas predefinidas, será posible obtener un libro con las imágenes y los textos donde deseemos, pudiendo incluir, en algunas ocasiones, hasta cliparts y máscaras.

Lo peor: Sin término medio

Aunque el número de plantillas, fondos o tapas sea muy elevado, muchos resultan inviables por horteras, en el caso de los fondos, o porque es imposible encontrar muchas fotos que encajen bien en un cuadro de imagen de 29 x 6 cm. Todavía no han dado con el papel ideal, algunas pecan de excesivo gramaje y otras no llegan.