Cámaras digitales: Buenas fotos al mínimo coste

El mercado de la fotografía digital está repleto de alternativas para todas las necesidades y bolsillos. La presente comparativa es un buen ejemplo de lo que podemos llegar a encontrar si sabemos elegir

Cámaras digitales: Buenas fotos al mínimo coste

4 septiembre 2009

Durante los últimos años, hemos visto cómo los precios de las cámaras digitales caían de manera consistente, al tiempo que subía el número de megapíxeles que ofrecían los diferentes fabricantes. Actualmente, parece que nos hemos estabilizado en torno a los 10-12 megapíxeles, en parte porque dicho tamaño es más de lo que probablemente necesiten la mayoría de los usuarios.

 

Una foto típica de 12 Mpíxeles, por ejemplo, ofrece un tamaño a 72 ppp que ronda los 1.150 mm x 860 mm. Es decir, que prácticamente se podría imprimir con ella un póster de tamaño A0 (1.189 x 841 mm) siempre que no seamos muy exigentes con la resolución.

 

Esto supone que los fabricantes se estén centrando en otras mejoras que van más allá de la resolución pura y dura, como ocurría hace poco tiempo atrás. Tecnologías como el reconocimiento facial, la mejora de las ópticas incorporadas o el siempre agradable ajuste de costes serán los aspectos que más primen en los próximos tiempos. Y para muestra, la comparativa que hemos realizado este mes, donde nos hemos impuesto un límite económico realmente ajustado: 200 euros.

 

¿Buena, bonita y barata?

Nuestra primera impresión es que el nivel de las cámaras analizadas por debajo de esta barrera psicológica iba a ser más bien bajo. Sin embargo, hemos tenido muchas y gratas sorpresas. Lo que nos ha quedado claro es que, salvo que seamos muy exigentes en lo que respecta a ciertas funciones (como un potente zoom o amplios ajustes manuales), es posible hacernos con una cámara que, por 200 euros o menos, cubra la mayoría de las necesidades de los usuarios no expertos.

 

Así, mientras que sobre el papel las diferencias en lo que a funciones se refieren eran mínimas y las calidades de las carcasas externas se mantenían en unos valores similares, encontramos mayores distancias en la calidad final de las imágenes obtenidas. Aquí, entran en juego aspectos como las lentes, el buen hacer de los ajustes automáticos, y la calidad del CCD incorporado y el tratamiento que realiza la cámara de la imagen.

 

En la Opinión de PC Actual de este informe entraremos en detalle en las diferencia de unas y otras, mientras que aquí nos gustaría comentar algunas tecnologías interesantes que hemos encontrado.

 

Reconocimiento de caras 

El reconocimiento de caras es prácticamente un estándar entre las cámaras de consumo, aunque su funcionamiento es diferente, máxime porque un correcto funcionamiento depende de factores ambientales, luminosidad, elementos de la imagen, etc. La idea de este mecanismo es detectar la ubicación de las caras en la imagen para poder ajustar los parámetros de enfoque, exposición y velocidad de disparo con el objetivo de que la cara de la gente salga lo mejor posible.

 

Otra variante es el detector de sonrisas, que se apoya en el reconocimiento de las caras para determinar el momento exacto en el que realizar el disparo. Con esta función activada, cámaras con las de Sony, funcionan de modo casi automático: nosotros encuadramos la toma, la cámara detecta las caras de la imagen y, cuando considera que están sonriendo de manera natural, realiza el disparo. De esta forma, se logran sonrisas naturales y que no capturemos el momento exacto por el retardo lógico en pulsar el disparador.

 

Una última variante que, por ahora, solo hemos encontrado en la cámara de Olympus, es el modo Beauty. Con esta función activada, lo que se logra es tratar los retratos con filtros que aplica directamente la cámara y que realzan los colores, corrigen imperfecciones, y ajustan luz y contraste.

 

La importancia de la óptica

Más allá de la electrónica pura y dura, uno de los clásicos problemas de las cámaras de bajo coste han sido las ópticas. Los modelos más caros, y por supuesto los réflex, cuentan con ópticas que cubren holgadamente las necesidades de los usuarios más exigentes, pero en cámaras de consumo como las que nos ocupan este apartado solía estar en un segundo plano.

 

Ahora bien, el hecho de que empresas de primera línea como Canon, Lumix, Nikon, Pentax o Kodak hayan entrado de lleno en el segmento de precio ajustado ha supuesto un importante salto en este sentido. Por una parte, han desplazado del mercado muchas cámaras de marcas desconocidas o poco relevantes cuyo único argumento de venta era el precio; por otra, han traído unos estándares de calidad más que dignos en apartados como el de las lentes.

 

Así, salvo modelos como los acuáticos (como el Z33WP de Fuji que hemos analizado), por lo general, los resultados de las lentes que hemos podido encontrar han sido bastante dignos. Incluso hemos encontrado cámaras como la de Kodak, Ricoh o Pentax con distancias focales equivalentes por debajo de los 30 mm.

 

Es decir, lentes que se acercan al concepto de gran angular, algo que se agradece a la hora de utilizar nuestra cámara para capturar paisajes, monumentos o fotos de ambiente donde necesitemos abarcar lo máximo posible a una distancia limitada.

 

Eso sí, en el segmento de consumo de coste ajustado, no hemos visto zoom ópticos muy potentes. En parte por un tema de ahorro de costes, pero sobre todo porque, dado que las cámaras de este mercado tienden a ser muy compactas, es prácticamente imposible colocar ópticas más grandes, dotadas de muchos aumentos.

 

En resumen

Nos gustaría terminar dejando claro que la elección de una cámara digital de bajo coste no es una tarea fácil hoy en día. Como hemos comentado antes, la mayoría ofrecen un nivel de calidad, acabados y funciones muy similares. Hay diferencias en la óptica (pocas entre las grandes marcas), pero fundamentalmente en los resultados.

 

Al margen de las cámaras analizadas, donde dejamos clara nuestra valoración en las puntuaciones, tabla, textos y Opinión de PC Actual, nuestro consejo es acudir a las grandes marcas de fotografía tradicional que, por lo general, cuentan con productos más que razonables en todos los aspectos.

 

A partir de ahí, la elección de nuestra cámara puede ser una cuestión de tamaño y colores de la carcasa, disponibilidad, o pequeños detalles como su ergonomía y facilidad de uso para manos inexpertas. Y es que, como hemos podido comprobar en la comparativa, para los usuarios no expertos, casi cualquiera de las cámaras actuales colmará de sobra sus necesidades a la hora de hacer fotografías.  

 

El SD, un estándar de facto

Parece que las tarjetas de tipo Secure Digital, y su variante de alta capacidad SDHC, se han impuesto en el mercado. Desde las cámaras más compactas hasta las más grandes, una mayoría de modelos utilizan esta clase de tarjetas gracias a su popularización, coste contenido y pequeño formato.

 

Tan solo dos empresas mantienen su lucha por otros formatos. La primera es, sin duda, Sony, que sigue apostando fuertemente por sus tarjetas Memory Stick en sus diferentes variantes (Duo, Pro, etc.). La segunda es Olympus, que sigue apoyando su formato xD Picture Card, aunque cada vez con menor intensidad. De hecho, algunos de sus últimos modelos (como el analizado), ya empiezan a ser compatibles también con el formato MicroSD, una variante de las Secure Digital convencionales que simplemente reduce el tamaño de la tarjeta.

 

 

Cámaras digitales analizadas

 

* Airis DC100

 

* Canon A1100 IS

 

* Fuji Z33WP

 

* Kodak M420

 

* Lumix DMC-FS7

 

* Nikon Coolpix s220

 

* Olympus µ-5000

 

* Pentax Optio P70

 

* Ricoh R10

 

* Rollei XS-10

 

* Samsung ES55

 

* Sony DSC-W210

 

 

La opinión de PC Actual: Ofrecen más de lo esperado

Si algo nos ha gustado de esta comparativa, ha sido el elevado nivel de las máquinas, máxime teniendo en cuenta el reducido precio que nos habíamos marcado. Como excepción, dejamos a Canon superar por 19 euros la barrera de los 200, ya que preferimos mostraros su última propuesta en torno a este precio que ser demasiado inflexibles y no traeros lo más novedoso.

 

Empezaremos a comentar los modelos que menos nos han convencido. En el pelotón de cola tenemos las propuestas de Airis y Ricoh, aunque la primera se salva por un precio extremadamente competitivo. La opción de Ricoh, en cambio, no es precisamente la más económica y, a cambio, aporta imágenes de una calidad y, sobre todo, una gama cromática mejorables. Y eso a pesar de una óptica que prometía mucho.

 

Algo parecido ha ocurrido con Nikon, que, a pesar de exhibir unos acabados, funciones y carcasa totalmente de aluminio, nos ha dejado sorprendidos por las aberraciones laterales de su lente cuando no aplicamos zoom. Es una lástima porque la cámara tiene muchos puntos a su favor.

 

Situadas en la media

En nivel intermedio se posiciona una grupo amplio de cámaras que, con sus pequeños defectos y ventajas, estarían realmente próximas en todos los sentidos, obteniendo en la mayoría de los casos resultados más que suficientes. Aquí estarían los modelos de Kodak, Rollei, Olympus, Samsung y Sony, contando las dos últimas con nuestro galardón de Compra Recomendada gracias a su buena relación precio/prestaciones.

 

De hecho, el caso de Samsung vale la pena comentarlo: la máquina en sí no es nada del otro mundo, ni por carcasa, ni por resultados, ni por funciones; sin embargo, vale poco más de 100 euros y, por ese importe, sinceramente no se puede pedir nada más.

 

Para terminar, las que más nos han gustado y que mejores resultados nos han ofrecido: Canon, Fuji, Lumix y Pentax. El caso de la Canon es paradójico, pues es el modelo más caro de la comparativa y externamente no parece ninguna maravilla (carcasa plástica, pilas tipo AA…); sin embargo, la experiencia es un grado y lo demuestra con unas imágenes realmente buenas en las que ayuda mucho la óptica integrada. Además, las pilas de tipo AA pueden ser prácticas para los usuarios que no quieren complicaciones ni cargadores.

 

El modelo de Pentax, por su parte, nos ha gustado mucho por sus resultados y, sobre todo, por su compacto tamaño y atractivo diseño. La lente ofrece grandes resultados, e incluso tiene algún detalle francamente interesante, como la posibilidad de grabar vídeo a 1.280 x 720 (aunque solo a 15 fps).

 

Ahora bien, a igualdad de precio, nos quedamos con la DSC-FS7 de Lumix. Esta cámara se ha alzado con el único Producto Recomendado de la comparativa por méritos propios, demostrando el buen hacer de Panasonic en su división de cámaras digitales.

 

Nuestras pruebas en exteriores mostraron capturas repletas de color (incluso mejores que las obtenidos por nuestra réflex de referencia), buen manejo de la exposición y un objetivo muy polivalente. Hemos logrado imágenes mejores que las conseguidas por cámaras de precio superior, con lo que su relación precio/prestaciones se dispara. 

 

Lo mejor: Cada vez han de afinar más y mejor

Más allá de la guerra de los megapíxeles, los grandes fabricantes se están esforzando por ajustar precios e incluir más por menos, hasta el punto de que las cámaras de consumo actuales han de ser tenidas muy en serio. Por ejemplo, el modelo de Fuji está preparado para soportar agua y suciedad, gracias a una tapa inferior que cierra herméticamente la batería y conector.

 

Lo peor: Algunas interfaces y menús, muy duros

Los menús de algunas cámaras supuestamente dirigidas al mercado del gran consumo, y por lo tanto a los usuarios menos expertos, pueden llegar a ser realmente complicados a la hora de ajustar escenas predefinidas o aprovechar determinadas funciones.

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