Campo de batalla: tu PC

Aprovechamos estos meses vacacionales para recopilar las contribuciones a PCA de uno de los indiscutibles amos de la blogosfera hispana: con ustedes, la dosis diaria de Javier Candeira, uno de los principales artífices de Barrapunto

Campo de batalla: tu PC

25 julio 2008

LÓGICA DISCRETA (#181, ENE2006)

En agosto de 2000, Steve Heckler, vicepresidente de Sony, le tomó prestada una cita a Winston Churchill y declaró que lucharían contra Napster «en vuestra compañía telefónica, en vuestro proveedor de Internet, en vuestro PC». La lucha contra la copia de música es tan importante, parece, que contra esta práctica todo vale, incluso tomar por asalto los ordenadores de sus propios clientes.

 

Esto ha tardado cinco años en pasar de bravuconada a realidad: a finales de octubre se descubrió que el sistema anticopia de 52 soportesCDde la discográfica Sony BMG contenían un programa intruso que: a) deshabilitaba algunas de las funcionalidades de copia de ese PC, incluso para comprar materiales de los que Sony no fuera titular; b) ocultaba su presencia mediante lo que se denomina un rootkit, con lo que creaba vulnerabilidades al sistema; c) comunicaba las acciones del usuario del PC a Sony o a sus proveedores informáticos (lo que se denomina spyware); d) se instalaba incluso aunque el usuario presionara el botón de No acepto; y e) el desinstalador que proporcionaron cuando se descubrió el pastel seguía dejando el PC vulnerable.

 

A cualquier otra organización que hiciera eso con los ordenadores de la gente se la denominaría «banda de cibercriminales». Sin embargo, como señala el experto en seguridad Bruce Schneier, las firmas de antivirus pasaron por alto estas vulnerabilidades, que en algunos casos se conocían hasta seis meses antes de salir el caso a la luz pública. ¿Por qué? Probablemente, una razón sea que se trata de una empresa multinacional y no un pequeño grupo de empresarios dedicados a la protección de su comunidad, o lo que vulgarmente llamamos una mafia.

 

Aunque, como decía Forrest Gump, si «tonto es quien hace tonterías», habrá que pensar qué nombre se le da a una compañía dispuesta a saltarse alegremente la legalidad y destruir la propiedad privada de sus propios clientes con tal de proteger sus intereses privados.

 

Que Sony sea una gran empresa explica sólo en parte porque no se ha visto esta noticia en los periódicos ni en los telediarios. La otra razón es la machacona insistencia por los partidarios del maximalismo de los derechos de autor en que éstos son sagrados y, frente a ellos, el ciudadano, reducido a mero estatus de usuario/consumidor, merece que sus derechos se vean recortados poco a poco. Este clima ideológico de crispación hace que los ejecutivos de las discográficas hagan tonterías como ésta, y que los responsables de las compañías antivirus actúen de manera tan irresponsable.

 

A fuerza de decir (sin pruebas) que el top manta tiene lazos claros con el terrorismo y el narcotráfico, y que las descargas de Internet y el top manta son lo mismo, y que la copia privada es prácticamente un robo, y que se van a cargar la cultura… y no se sabe bien cuántas profecías apocalípticas más, han acabado por creérselo, y por tratar a sus propios usuarios como delincuentes. Porque aquí está la ironía: los afectados por el código maligno de Sony BMG no son piratas, sino los fieles clientes que han comprado sus discos legalmente en las tiendas.

 

Los discos de los manteros y los MP3 bajados de Internet no contienen esa basura que estropea los ordenadores. ¿Es ese el mensaje que se desea difundir? Mientras tanto, el alto directivo de Sony Thomas Hesse ha declarado: «La mayoría no saben ni lo que es un rootkit, así que ¿por qué deberían preocuparse?» La mayoría de los adolescentes no compran CD en las tiendas; esos sí que no tienen nada de qué preocuparse.