Centro recreativo: te mostramos cómo conseguir la mejor configuración para tu HTPC

Por encima de determinadas características relacionadas íntimamente con el hardware, tales como la potencia o capacidad, existen otros detalles que son de vital importancia para saber escoger con acierto y sacar el máximo partido de nuestro PC de salón

Centro recreativo: te mostramos cómo conseguir la mejor configuración para tu HTPC

1 octubre 2007

Aunque no es un producto que haya cuajado demasiado en nuestro mercado (tampoco en muchos otros países), lo cierto es que un Home Theater PC es una de las mejores opciones por su versatilidad a la hora de disfrutar de todos nuestros medios digitales en el salón. Además, las pantallas planas LCD TV y plasma son la combinación perfecta para obtener los mejores resultados. Y no solamente con vídeo, audio o fotografía, sino también con otras funciones, como los juegos de última generación o la navegación por Internet (tarea que era prácticamente imposible en una TV de tubo de rayos catódicos por su insuficiente resolución).
Eso sí, no todo son ventajas en estos equipos. En concreto, hay dos inconvenientes fundamentales que probablemente han sido los que han perjudicado su entrada en el mercado masivo. En primer lugar, el ruido generado por los distintos ventiladores de cualquier ordenador, tanto el de la fuente de alimentación como el del propio procesador. Este detalle es importantísimo cuando estamos viendo una película o, simplemente, escuchando música. Es, por tanto, una de las características que más deberás cuidar si te decantas por un equipo de este tipo. Por otro lado, nos encontramos con el arranque del sistema operativo, mucho más lento que cualquier otro dispositivo electrónico del salón. Para ello, los fabricantes llevan ya varios años implementando sistemas de arranque incrustados en la BIOS que permiten reproducir DVD, audio o fotografías sin necesidad de cargar el propio SO. Pero esto también tiene algunos otros inconvenientes, como la imposibilidad de reproducir determinados formatos, como DivX.
En cualquier HTPC que se precie, estas dos características son tan o más importantes que los propios componentes del ordenador. A menos que andemos buscando equipos capaces de reproducir los nuevos formatos de alta definición HD DVD y Blu-ray disc, la verdad es que no es necesario disponer de lo último en tecnología. Es algo que no nos cansaremos de remarcar: para la reproducción de elementos multimedia prácticamente cualquier configuración actual será suficiente. Como comprobarás a continuación, a nivel de componentes, el subsistema gráfico es el que deberemos cuidar con más mimo. Pero echemos un vistazo a algunas premisas que, llevadas a buen puerto, permitirán conseguir la mejor configuración posible para un ordenador de salón.
Hardware limitado
Teniendo en cuenta que en este tipo de equipos se prima bastante el tamaño, es lógico que en su interior se encuentren componentes que no son precisamente los más potentes del mercado (cosa que, por otro lado, tampoco es necesario). Como decíamos, salvo la reproducción de vídeo en alta definición, el resto de tareas no requieren altos niveles de proceso y sí otras características como la reducción en el consumo eléctrico.
A la hora de elegir una caja, existen dos factores de forma para las placas base predominantes. Nos referimos al Micro-ATX (con un tamaño máximo de 24,4 x 24,4 cm) y el Mini ITX (de 17 x 17 cm). Para las primeras, se suelen utilizar procesadores Intel de última generación, aquellos con una arquitectura que implica un menor tamaño y consumo eléctrico, algo que redunda en un menor calentamiento. Si el sistema operativo es Windows Vista, será importante introducir un Core 2 Duo o incluso un Core 2 Quad, aunque las bondades de este último no se verán muy reflejadas, puesto que, como hemos dicho, no es necesaria tanta potencia de proceso. El fabricante taiwanés Via es uno de los responsables del factor de forma Mini ITX, así como los procesadores C7-D, con un consumo eléctrico (también calentamiento) realmente bajo, aunque no tan potentes como los modelos de Intel o AMD.
Otro de los elementos a tener en cuenta es la memoria, aunque será suficiente disponer de 1 Gbyte. Esto es así, ya que en equipos HTPC no solemos realizar demasiadas tareas a la vez.
Gráficos y almacenamiento
Probablemente lo más importante sea el apartado gráfico. Aquí entra en juego una importante disyuntiva, ya que la utilización de una tarjeta convencional pinchada en PCI Express aportará un elevado grado de jugabilidad en el HTPC, pero también un mayor consumo y, en la mayoría de ocasiones, ruido generado por el ventilador. Nosotros nos decantamos por el buen comportamiento del sistema ATI Radeon Xpress 1250 (integrado en el Northbridge) que, en determinados casos, aporta también una salida de vídeo HDMI. No obstante, para aquellos equipos en los que el apartado de juegos no sea demasiado importante (así como la utilización de Windows Vista), será más que suficiente el subsistema (también integrado en placa) Via CN700. Éste es capaz de mover vídeo en MPEG-2 y gráficos 2D/3D con fluidez, al tiempo que permite utilizar disipadores silenciosos y, además, chasis de reducidísimo tamaño.
En cuanto al sistema de almacenamiento, todo dependerá de la cantidad de ficheros que vayamos a manejar, sobre todo en el apartado de vídeo y televisión grabada. En este sentido, lo ideal es ir almacenando dichas grabaciones en discos DVD, de tal forma que siempre mantengamos el disco duro con una cantidad suficiente de gigas como para que su rendimiento no decaiga. Bajo nuestro punto de vista, un disco duro SATA de 400 Gbytes puede ser suficiente, aunque existen MiniPC (como los que comercializa Shuttle) que son capaces de albergar hasta tres unidades de almacenamiento.

 

Por lo comentado anteriormente, es recomendable hacernos con una grabadora DVD, a ser posible de doble capa, lo que nos permitirá maximizar los vídeos que grabamos en estos soportes.

 

Para los que gustan de tener lo último, ya se encuentran a la venta las primeras unidades lectoras de alta definición, HD DVD y Blu-ray disc. Eso sí, es importante tener en cuenta que, para reproducir este tipo de contenidos con eficacia, será necesario poseer un equipo potente. Además, la oferta de películas en estos formatos aún deja bastante que desear. Nuestro consejo es esperar algunos meses hasta que estas unidades bajen de precio y existan más títulos disponibles.
Silencio, por favor
Como hemos comentado, el sistema de ventilación debe ser lo más silencioso posible. En este sentido existen diversas configuraciones libres de ventiladores y con unos buenos sistemas de disipación del calor hacia el exterior, aunque en detrimento de la utilización de un procesador más potente, por ejemplo. Desechado un sistema de refrigeración por líquidos (los chasis diseñados para estos equipos no suelen disponer de suficiente espacio para montarlo), deberás buscar ventiladores lo más silenciosos posible. La fuente de alimentación, por ejemplo, es la mayor causante de ruido, por lo que decantarse por un sistema que la incorpore externa (como en el caso de los ordenadores portátiles) no será una mala idea. Si no queda más remedio que optar por un modelo de fuente de alimentación interno, una buena pregunta será la del número de decibelios generados. Por encima de los 15/18 dB se podría considerar un sistema demasiado ruidoso para nuestro salón.
La sintonizadora
Lo normal es que también utilices el HTPC para sintonizar los canales de televisión y convertirlo así en un PVR (Personal Video Recorder) y grabar los programas que desees. Al margen de marcas (no hay grandes diferencias entre ellas) y formatos (hay externas, internas…), en este caso, lo recomendable es optar por una sintonizadora dual, lo que te permitirá grabar un canal mientras ves otro. No son mucho más caras que las sencillas. Por otro lado, asegúrate de que dispones de una buena recepción de la señal digital de televisión TDT. Si no es así, puedes optar también por un modelo híbrido que te permita sintonizar los canales analógicos mientras dura el proceso de migración a los digitales.
Por último, si tu sistema operativo incorpora Windows Media Center, también será importante que la tarjeta sintonizadora sea compatible con éste, lo que te permitirá utilizar un solo mando a distancia tanto para controlar los canales como para navegar por las distintas opciones del sistema.
Inalámbrico, con lector de tarjetas y HDMI
En este caso más que nunca, cualquier periférico sin cables será la mejor opción. Por supuesto, tanto teclado como ratón deberán disfrutar de esta característica, pero siempre teniendo en cuenta el mejor envío y recepción de los datos. Por otro lado, has de plantearte la posibilidad de incorporar una tarjeta de red inalámbrica, lo que te evitará tener que tirar el típico cable para RJ-45 en caso de que vayas a conectar el HTPC a Internet y el módem se encuentre en otro lugar de la casa.
Por otra parte, aunque hoy en día prácticamente todos los equipos de salón incorporan un lector de múltiples tarjetas de memoria (reemplazando por fin a la arcaica disquetera), es importante contar con él. En una solución de estas características se hace especialmente atractivo, porque podremos ver rápidamente, por ejemplo, las fotos o vídeos que acabamos de tomar con nuestras cámaras.
Respecto a la conectividad, el estándar HDMI (High Definition Multimedia Interface) cada vez es más utilizado en las TV de última generación y es ideal para cualquier señal de vídeo, aunque los mejores resultados se obtendrán con secuencias de alta definición. Si estás pensando en la futura adquisición de alguna unidad lectora HD DVD o Blu-ray disc (ya disponibles en el mercado y de las que hemos dado buena cuenta en anteriores números) y combinarla con el HD Ready o Full HD de las televisiones LCD TV o plasma, no estaría de más que buscaras un conector HDMI en la propia placa base. De esta forma te asegurarás la mejor calidad posible en el apartado de vídeo, más aún teniendo en cuenta que estamos hablando de alta definición. No obstante, no te preocupes si la conexión elegida es DVI, ya que gracias a este conector también seguirás manteniendo la señal en el ámbito digital, por lo que se mantendrá una muy buena calidad.
Pantallas en el frontal
¿Para qué nos puede servir una pantalla LCD en el frontal de nuestro HTPC si ya lo tenemos conectado a la TV? Pues bien, puede parecer un elemento secundario (y de hecho lo es en la mayoría de ocasiones) pero piensa que una pantalla LCD TV o plasma tienen un límite de horas en su tiempo de vida, por lo que si vas escuchar música las estarás consumiendo indiscriminadamente (también la energía eléctrica). Por supuesto que puedes apagar la TV cuando ya estés reproduciendo el audio, pero será difícil escoger nuevos temas «a ciegas». Además, ten en cuenta que si los estás escuchando a través de los altavoces de la propia televisión, si la apagas, se acabará la música. Así, estas pequeñas pantallas frontales suelen estar configuradas para mostrar los datos de los temas musicales, por ejemplo. Algunas, incluso son capaces de mostrar el Escritorio.
Eligiendo el mejor software para el PC de salón
Aunque ha recibido críticas tanto por parte de los propios usuarios como también de distintos fabricantes y desarrolladores, lo cierto es que Windows Vista se configura como el mejor sistema operativo para propuestas HTPC. Eso sí, siempre y cuando incluya el entorno Windows Media Center. De esta forma, se obtienen los mejores resultados a la hora de localizar y reproducir cualquier medio digital existente en nuestro PC.
Si no estamos dispuestos a realizar un elevado desembolso a la hora de adquirir Windows Media Center, siempre existen aplicaciones gratuitas que sirven también para la visualización de nuestros medios digitales así como la TV. Es el caso de MediaPortal (www.team-mediaportal.com), excelente opción basada en código libre y gratuita con multitud de funciones y extensiones adicionales.
Por lo que toca a las aplicaciones, conviene no saturar demasiado al sistema de software y herramientas que no vayamos a utilizar. Reduciendo el número de programas que recalan en la memoria principal del sistema nos evitaremos cualquier tipo de ralentización no solamente durante la carga del SO sino también, por ejemplo, durante reproducciones de vídeo. Hay que recordar que la utilización de equipos de reducidas dimensiones suele implicar también una menor potencia de proceso, por lo que, cuanto menos sobrecargado se encuentre, mejor que mejor.
Sin embargo, existen algunas herramientas que son necesarias. En primer lugar, los códecs de vídeo y audio, aunque en su justa medida. Está demostrado que es un error realizar instalaciones de paquetes de códecs que, en la mayoría de casos, no utilizaremos ni en un 10%. Es conveniente, por tanto, realizar una exhaustiva selección de ellos dependiendo de nuestros medios digitales.