Cloud Computing: Un mundo de servicios

Consultar el correo electrónico, almacenar, editar y compartir fotografías y vídeos, hacer tareas ofimáticas o publicar contenido son algunas de las actividades que llevaremos a cabo con nuestra selección de nubes

Cloud Computing: Un mundo de servicios

22 noviembre 2008

Correo

La killer application de Internet y, en cierto modo, el origen de todo es el correo electrónico. Hotmail, Yahoo! y Google son los líderes de este segmento en el área no corporativa. Apple, con el remozado MobileMe, incluye este servicio, que, además, es de tipo push, ideal para su uso en terminales móviles como iPhone 3G. Blackberry está a medio camino entre la nube de Internet y la terrenalidad de las aplicaciones propietarias instaladas en un PC localmente.

Es decir, el correo no se consume desde un navegador web, sino desde una aplicación específica instalada en los terminales compatibles. Eso sí, el dispositivo puede llevarse encima siempre, de modo que, en la práctica, se tiene acceso a los contenidos gestionados por la nube de un modo ubicuo. Lo mismo ocurre con el correo MobileMe, donde el cliente de e-mail no es un navegador web estándar, sino una aplicación instalada en el iPhone, aunque, de nuevo, por sus características de movilidad, ofrece una funcionalidad cercana al concepto de cloud computing.

La forma de trabajar con estas aplicaciones es similar a la de un cliente de correo convencional off-line. Se presenta el buzón de entrada de correo con los mensajes entrantes, junto con menús para crear correo, definir filtros, gestionar el no deseado u organizar el buzón de entrada de acuerdo con los contenidos, los remitentes, etcétera.

Fotos y vídeos

Una de las aplicaciones más populares y vistosas que se pueden delegar a Internet es la de la creación de galerías de fotos on-line. Clásicos como Flickr, Picasa o las galerías de MSN Spaces conviven con nuevas formas de compartir imágenes, como Photosynth de Microsoft, Adobe Express o Panoramio. La Galería de Apple está pensada para su integración con dispositivos como iPhone 3G.

Photosynth es el sistema más innovador, con un motor específico para crear panorámicas con efecto tridimensional a partir de una colección de fotos de una misma ubicación. Aún tiene que pulir algunos detalles, pero ya está a disposición de los usuarios para «sintetizar» entornos a partir de fotos.

Otro espacio para compartir imágenes es Facebook, una red social que crece como la espuma. Adobe y Pinnacle, con Pinnacleshare.com, van un paso más allá e, incluso, permiten la edición on-line de fotos o vídeos.

Blogging

Otra de las aplicaciones de «la nube» es la de publicar contenidos propios. Una especie de cuadernos de bitácora personales listos para que otros usuarios los lean y comenten acerca de nuestras opiniones y puntos de vista. Microsoft con Spaces, Yahoo! con MyBlogLog o Google con Blogger son ejemplos de ello, con motores muy fáciles de personalizar para crear un espacio propio en la Red acerca de nuestras inquietudes.

Ofimática

Con Google Docs llegó la revolución. En cierto modo, fue la primera iniciativa seria y estable para mover el trabajo off-line y local hacia Internet. Además, pronto se vieron las ventajas de tener los documentos siempre accesibles, protegidos por una infraestructura de hardware de millones de dólares y con todo un arsenal de herramientas de colaboración, gestión de versiones o integración con otros servicios, como el correo o la lista de contactos.

Microsoft va con retraso y su Office Online está ya disponible, pero no de un modo generalizado. Otras empresas como Zoho se han posicionado muy bien, con todo un arsenal de aplicaciones y servicios accesibles a través de un mero navegador.

En este apartado, ya se empieza a ver un modelo de negocio bien definido, con propuestas gratuitas con posibilidad de ampliar los recursos disponibles mediante opciones de pago (Google) y con alternativas de pago desde un principio, como SalesForce o Amazon EC2. El primero es un CRM on-line que permite a las empresas disfrutar de las ventajas de una aplicación corporativa sin tener que invertir en infraestructura ni mantenimiento.

SugarCRM, por su parte, es una especie de «hágalo Vd mismo». Se trata de una aplicación lista para instalar en un dominio propio, de modo que se pueda disponer de un CRM a la medida y propio para usos diversos.

Almacenamiento on-line

Los discos duros on-line son tan antiguos como Internet. De todos modos, no es sino ahora cuando tienen verdaderas aplicaciones gracias a las posibilidades de la banda ancha y las mayores velocidades de transferencia.

SkyDrive es una de las mejores propuestas del momento, con una buena gestión de permisos y facilidad de uso. Asus, con su gama EeePC es otro de los mejores servicios que hay, integrándose en el Explorador de archivos como si se tratase de una unidad de disco más y con opciones tan interesantes como la encriptación de los datos.

Google y Yahoo! optan por unificar el espacio para Mail con el de almacenamiento. Hay aplicaciones que permiten convertir el buzón de correo de Google en un disco de datos, por ejemplo, pero se trata de soluciones un poco artificiales. SkyDrive, YoStore o Apple iDisk (de pago) son soluciones más amigables.

De la tele al cielo

Un caso extremo de cloud computing puede que esté a punto de llegar a la tele. Aprovechando la tecnología de Intel y su flamante System on a Chip (SoC), en el que se basa el procesador Intel Media CE3100, se ha puesto en marcha un proyecto en el que participa Yahoo! en un primer momento junto con fabricantes de televisores, denominado Widget Channel.

En esencia, este canal no es más que la puerta de acceso a contenidos, servicios y aplicaciones on-line a través del navegador embebido en el miniordenador. En cierto modo, y aunque por debajo estará corriendo algún tipo de Linux, lo único que verá el usuario es la parte de navegación y acceso a los servicios y aplicaciones ofrecidos en un primer momento por Yahoo!, como el tiempo, cotizaciones de Bolsa, fuentes de noticias RSS, mensajería, correo, películas, fotos…

No se necesita tener una aplicación concreta para acceder a esta diversidad de contenidos, sólo el navegador y una conexión de red. Y todo ello integrado en un dispositivo tan familiar como el televisor.

La idea no es nueva, desde luego, e iniciativas como los equipos Windows Media Center enchufados a la tele permitían disfrutar de una experiencia parecida, pero el concepto on-line y cloud computing abren las puertas a nuevas formas de consumir estos contenidos y servicios sin más complejidad que la de un navegador web y una capacidad para procesar dos fuentes de vídeo de alta definición simultáneamente, al tiempo que genera efectos 3D para mejorar la presentación, como PiP, reflejos, escalado, etcétera. Esta potencia, hace pocos años, sólo se podía obtener a partir de tarjetas gráficas dedicadas, integradas en un PC de sobremesa tan grande como la tele del momento presente.

Y sólo es el principio

Estos son sólo algunos de los ejemplos más vistosos y populares de usos de The Cloud, pero hay infinidad de ellos y siguen aumentando. Se trata de una tendencia imparable que poco a poco se introduce en nuestras vidas. Incluso, los mapas de las aplicaciones GPS ya no están necesariamente almacenados en la memoria de los navegadores y, en casos como Blackberry Maps o iPhone 3G, se descargan dinámicamente desde Internet a medida que se necesitan.

En los navegadores, ya hay opciones para almacenar los favoritos en servidores on-line con el fin de disponer de ellos independientemente de la ubicación o el equipo desde el que se acceda, etcétera.