Cómo comprar tecnología

Las navidades traen una verdadera locura en las tiendas, virtuales y físicas, y todo el mundo se lanza a comprar. Sin embargo, no por ello tenemos que bajar la guardia y comprar de forma alocada. Para acertar con nuestras adquisiciones es conveniente que sigamos una serie de consejos

Cómo comprar tecnología

28 marzo 2008

Los escaparates de las tiendas se van llenando cada vez más de todo tipo de productos tecnológicos con una enorme variedad. Ya podemos encontrar ordenadores y cámaras digitales incluso en grandes almacenes, cosa totalmente impensable hace algunos años. Con la proliferación de este tipo de productos, las navidades y otras épocas de compra masiva han convertido en estrella a la tecnología, que ha pasado a ser el regalo o el capricho más deseado para todas las edades. Pero con el aumento de la oferta también crecen las complicaciones para escoger correctamente qué queremos comprar.
Aumentan los modelos, las marcas y las categorías de dispositivos, se nos presentan interminables listas de características técnicas, la publicidad nos bombardea con mensajes contradictorios. Pero, para hacer una buena compra, sobre todo con vista a las navidades, hay que tener en cuenta una serie de factores.
¿Qué queremos?
Parece una pregunta sencilla pero tiene más complicación de lo que aparenta. El primer paso antes de enfrentarnos a la compra de un producto tecnológico es sin duda analizar con calma nuestras necesidades o las de aquél al que vamos a hacer el regalo. Es importante identificar, primero, el tipo de producto a adquirir y luego qué modelo y con qué prestaciones. A la hora de analizar nuestras necesidades el primer paso es identificar qué función le vamos a dar. Por ejemplo, no es lo mismo comprar un ordenador para navegar y utilizar el procesador de textos que un ordenador para jugar; o bien una cámara de fotos para llevarla en vacaciones u otra para realizar fotos de naturaleza.
Una vez identificada la función que le vamos a dar (o que le van a dar), el siguiente paso es identificar qué características técnicas o prestaciones harán falta para cubrir esa función (dependiendo del tipo de producto serán tamaño de pantalla, resolución...). Otros factores a tener en cuenta es dónde vamos a utilizarlo, podemos necesitar un modelo más pequeño o incluso portátil según el caso, y en qué circunstancias; no es lo mismo, por ejemplo, que vayamos a escuchar música en el autobús que haciendo footing. Finalmente, para completar esa lista de requisitos que llevaremos en un papel al ir de compras, tendremos que establecer qué rango de precio se ajusta a lo que queremos gastar. Es bueno para ello echar un vistazo a listas en Internet o en catálogos, para hacernos una idea de en qué rango de cantidades nos vamos a mover. No tiene sentido plantearse la compra de una pantalla de plasma por 300 euros, por ejemplo, o buscar un reproductor MP3 por 3.000. Con estas pinceladas ya estamos listos para dar el siguiente paso.
La importancia de la información
Una vez tengamos el retrato robot del aparato que queremos adquirir, la siguiente etapa es la de la obtención de información. Para ello acudiremos a Internet o a revistas especializadas en el tipo de dispositivo que nos interesa. Primero tendremos que explorar catálogos y listas de productos en busca de modelos cuyas características técnicas se ajusten al perfil que hemos establecido anteriormente. En este paso es posible que descubramos nuevas posibilidades que no conocíamos de los dispositivos en los que estamos interesados, por lo que seguramente la lista se enriquecerá con nuevas características.
Cuando tengamos una lista de modelos que nos interesen (es conveniente ajustarla lo más posible), conseguidos tanto en revistas como en páginas web especializadas, es deseable acudir a la página o el catálogo del fabricante en cada caso para comprobar que todos los datos son correctos. También es posible, si la información que hemos obtenido no está lo suficientemente al día, que en la página del fabricante podamos ver nuevos modelos que sustituyen al anterior o alguno que se ajusta más a lo que estamos buscando. Otra posible estrategia es la de confiar directamente en la selección o comparativas de revistas y webs para ajustar nuestra elección.
En cualquier caso, una vez que hayamos decidido quiénes son nuestros candidatos, es conveniente buscar opiniones tanto de expertos como de usuarios, en los foros correspondientes. De esta forma, no sólo nos podremos hacer una idea de las prestaciones del aparato sino también de otros detalles interesantes como los posibles problemas de funcionamiento, actualizaciones, calidad del servicio técnico y otras experiencias por parte de quien ya está utilizando ese producto.
Pruebas de campo
Una vez ajustada la lista de nuestras preferencias, en muchas ocasiones el paso siguiente será ver en funcionamiento el producto que nos interesa. En este caso es conveniente acudir a una gran superficie donde podamos comparar todos los modelos que tengamos en la lista y, si es posible, incluso verlos en funcionamiento frente a frente. En el caso de equipos de imagen y sonido podemos haber leído muchas reseñas y comentarios, pero el veredicto final de cómo se ve o se escucha un equipo es nuestro, ya que nuestras preferencias o circunstancias (como la habitación donde vamos a instalar el equipo) pueden diferir de las consideradas por el probador.
En el caso de aparatos portátiles, es muy importante comprobar el tacto, el manejo, el peso y la colocación de todos los botones y ruedas para comprobar que se adaptan a nuestra mano y forma de utilizarlos. Un dispositivo con altas prestaciones y buen precio pero que resulta poco manejable, se nos cae al suelo por ser demasiado pequeño o no podemos utilizar por el tamaño de nuestra mano resulta totalmente inútil. El último paso, una vez nos hayamos decidido, es el de buscar el mejor precio. En Internet podremos utilizar buscadores específicos, pero en el caso de las tiendas no tendremos más remedio que informarnos mediante catálogos, páginas web o acudiendo in situ para comprobar sus ofertas.
Marcas conocidas ¿un capricho?
Uno de los grandes dilemas a la hora de adquirir tecnología es la de si se debe acudir a las marcas más conocidas y publicitadas o bien es conveniente apuntar más al precio y decantarse por marcas menos conocidas. Por un lado, el que confiemos en una marca conocida no es un capricho ya que con ello invertimos en una mayor fiabilidad. Esto se basa en unos sistemas de control de calidad más estrictos, una mayor variedad en cuanto a accesorios disponibles (el ejemplo del iPod y de otros aparatos muy populares es evidente) y, por último y quizás más importante, en un mejor servicio de atención al cliente y asistencia técnica. Es decir, no sólo se trata de la calidad intrínseca del aparato, por contener mejores componentes, sino de la inversión que realiza la compañía en otros apartados. Por otro lado, y dependiendo del uso que vayamos a dar al dispositivo, puede que queramos renunciar a parte de estas ventajas frente a un precio final muy inferior, pero eso ya entra dentro de los parámetros de cada persona, y sobre todo depende del tipo de dispositivo y de su coste.
Busca el mejor precio
Internet pone a nuestra disposición distintas herramientas para comparar precios de tiendas on-line. En el caso de los productos de tecnología la oferta de tiendas virtuales es tan amplia que estas páginas se convierten en casi indispensables. En estos buscadores podemos tanto buscar productos concretos como obtener listados de productos con especificaciones concretas. De esta manera no sólo se convierten en buenas herramientas para ahorrar dinero sino que también nos permiten buscar productos con características determinadas que se encuentran disponibles en tiendas on-line. Hay que tener en cuenta que estos buscadores no tienen relación con las tiendas a las que enlazan, por lo que tendremos que comprobar en cada caso las condiciones de venta, entrega etc. Dentro de los buscadores de precios en España tenemos algunos como Kelkoo (www.kelkoo.es), Ciao (www.ciao.es), Busca y compara (http://buscaycompara.orange.es) o Twenga (www.twenga.es).