Compartir es vivir

Aunque algunos se empecinan en desacreditar la arquitectura de intercambio entre iguales en sus distintas vertientes, las redes P2P seguirán manteniéndose en lo más alto

Compartir es vivir

2 septiembre 2008

La tecnología peer to peer ha supuesto una verdadera revolución en las comunicaciones entre ordenadores. Probablemente se trata también de una de las que más prometen debido a su potencial. Son muchas las compañías que no solamente la han adoptado, sino que están invirtiendo en futuros desarrollos, tanto a nivel de televisión como de contenidos musicales o simplemente de almacenamiento en general.

 

La filosofía del P2P conjuga a la perfección eficiencia, reducción de costes y descentralización, ya que, como se ha demostrado, el modelo cliente-servidor ofrece grandes limitaciones cuando son muchos los primeros y pocos los segundos.

 

Sin embargo, parece que estos conceptos tan sencillos no son entendidos por determinadas asociaciones y compañías, sobre todo aquellas que se basan en modelos de negocio característicos del siglo XX, cuando Internet no era más que un juego de ciencia-ficción.

 

Son los mismos que siguen manteniendo unos argumentos que no se sostienen ni a tiros: «Estas aplicaciones fomentan el intercambio ilegal de contenidos protegidos por derechos de autor». Al menos por el momento y en nuestro país, siempre que no exista ánimo de lucro, las descargas privadas no son delito, pese a quién le pese.

 

De vez en cuando (por desgracia cada vez más) aparecen denuncias de lo más variopintas, como es el caso de la demanda interpuesta por la Asociación de discográficas Promusicae hacia Pablo Soto, un desarrollador español, y su empresa MP2P Technologies. En vista de que poco se puede hacer contra los usuarios, parece que el siguiente paso es buscar a los desarrolladores, precisamente aquellos que permiten el progreso en eso que llaman tecnología. Le piden nada menos que 13 millones de euros, cifra basada en los beneficios que se suponen han dejado de ingresar «por culpa» de sus herramientas de intercambio.

 

Bajo el punto de vista del que escribe, se equivocan. Tal vez deberían cambiar su modelo de negocio aprovechando precisamente estos avances o bien buscar culpables en el sitio correcto, como es el caso de la industria del «top manta», donde sí existe ánimo de lucro, y de qué forma.

 

Google al rescate

Por su parte, los proveedores de conexión a Internet siguen manteniendo algunas restricciones con respecto al ancho de banda cuando los usuarios utilizan este tipo de aplicaciones. En algunos casos, incluso rayando la ilegalidad para ahorrarse algunos Kbits, cuando lo que deberían hacer es invertir algo más de dinero en su infraestructura.

 

En este sentido, las buenas noticias llegan de la mano de Google, que ha anunciado oficiosamente el desarrollo de algunas herramientas que pondrá a disposición de los usuarios para conocer cuál es el estado real de sus conexiones. No es aún algo seguro, pero por fin podremos tener pruebas fehacientes de las tácticas fraudulentas que en determinadas ocasiones llevan a cabo los proveedores.

 

Pero centrémonos en lo que realmente debería importar, la tecnología y el producto. Un gran porcentaje de las aplicaciones P2P existentes a día de hoy siguen desarrollándose para cumplir con las expectativas de sus usuarios, tanto a nivel de seguridad como de funcionalidad. Las que os presentamos en las siguientes páginas no son, ni mucho menos, las únicas y tampoco las mejores en términos absolutos. Nombrar una aplicación P2P como la mejor es complicado, más que cualquier otro producto. Hacemos esta afirmación porque en este segmento entran en juego otros factores fundamentales como nuestra conexión a Internet, nuestra localización y, sobre todo, la naturaleza de nuestras búsquedas. Es por ello por lo que puede ser interesante probar varias de ellas antes de decantaros por una u otra.

 

Innovaciones

Como decíamos, la filosofía P2P tiene un gran futuro por delante. Así lo demuestran otros desarrollos que básicamente son vertientes paralelas al intercambio de ficheros tal y como lo conocemos desde hace ya varios años. El caso más claro es el de la televisión compartida, o tal vez  sería mejor decir TVP2P. Desarrollos como Zattoo o Joost están cosechando un éxito sin precedentes.

 

El primero, desarrollado también por españoles, permite ver los canales actuales (tanto analógicos como digitales) con un tiempo de carga del buffer prácticamente inexistente (dependiendo de nuestra velocidad de conexión). Por su parte, Joost parece que viene del futuro para mostrarnos que es lo que podremos ver dentro de algunos años, aunque lo cierto es que se trata de una realidad.

 

Por último, no podemos dejar pasar la oportunidad de hablar de Omemo, un concepto que también es vanguardista pero también basado en tecnología P2P. Se trata de compartir parte del espacio de nuestro disco duro para así conseguir un disco virtual del orden de los Petabytes (1 Petabyte=1.024 Terabytes). Sin más, te dejamos con la selección que hemos realizado para ti.

 

Truco: descargas desde BitTorrent y Kad simultáneamente

Es una de las características fundamentales de Lphant. En primer lugar deberemos añadir un fichero .torrent para descargar, asegurándonos de que éste está asociado a un archivo único (y no un conjunto de ellos).

 

A continuación, pulsaremos con el botón derecho sobre éste y seleccionaremos la opción Add eLink to this Torrent, que permitirá abrir una nueva ventana de búsqueda donde podremos encontrar ese mismo fichero pero en la red Kad. Si el resultado es exitoso, podremos conseguir descargar el mismo fichero desde las dos redes más importantes, lo que supone aumentar visiblemente la velocidad de descarga. Además, es posible obtener la información que proporciona cada una de ellas incluso con completas estadísticas.

 

Glosario

 

Hash. Es el identificador de cada archivo, un código que le diferencia del resto.

 

Leech. Son usuarios que comparten lo mínimo posible pero que exprimen al máximo su velocidad de descarga. Cuando terminan una, mueven el fichero a otro lugar que no esté compartido.

 

Peer. Es cualquier usuario que se conecta a la red de intercambio, ya sea para compartir, descargar o ambas cosas a la vez.

 

Seeds. Son los usuarios que tienen almacenado de forma completa el archivo que buscamos. Cuantas más de estas “semillas”, más rápido se descarga el archivo.

 

Swarm. Se trata del enjambre compuesto por todos los clientes en referencia a un archivo, ya dispongan del fichero completo o no.

 

Torrent. Los ficheros con esta extensión no almacenan el contenido, sino que tan sólo ofrecen un enlace al fichero que sí lo hace. Es una especie de acceso directo, pero además incorpora información completa sobre sus características. Es parecido al eLink aunque más completo y permite añadir también carpetas con varios ficheros, comportándose como si de uno solo se tratara.