Competir en la Red: otra forma de jugar

Se acabó el engorro de montar redes locales para poder jugar con tus amigos a los juegos de moda. La red de redes ha permitido que los videojuegos ofrezcan muchas más posibilidades y desde hace años es posible competir en la Red tanto en PC como en consolas

Competir en la Red: otra forma de jugar

11 julio 2007

No es extraño que el mundo de los videojuegos esté sufriendo tantos cambios vertiginosos: esta industria mueve actualmente más dinero que la del cine, un dato que demuestra que jugar ya no es sólo cosa de niños. La oferta lúdica que nos ofrece Internet es enorme y soluciona un problema que muchos jugones acababan teniendo: jugar con los amigos y conocidos no plantea tantos retos a la larga. Internet ofrece un campo de juego inmenso, en el cual miles de usuarios pueden enfrentarse unos con otros, y en el que complejos sistemas de clasificaciones nos aseguran una partida con rivales de nuestro nivel. Imposible aburrirse.
Otra dimensión para los juegos tradicionales
Hasta hace unos años la mayoría de los desarrollos de videojuegos se ceñían a la historia y argumento del juego en modo off-line: una vez te acababas el juego, ahí se acababa todo, a no ser que hubiera niveles más difíciles o quisieras repetir el juego de nuevo por completo. También es cierto que había una buena cantidad de títulos (lucha, aventuras, acción, puzzles) en los que podías competir con otro usuario que estuviera jugando en la misma máquina, y desde luego eso le daba otro sentido a la partida. Sin embargo, el concepto de juegos multijugador tardó más en llegar: eran los tiempos de las LAN parties, las pequeñas fiestas en las cuales unos amigos se reunían con sus ordenadores, los conectaban por medio de un concentrador, un switch o un router, y se ponían a disfrutar de títulos legendarios como el Quake.
Pero en todas esas modalidades había un elemento ausente: Internet. La red de redes no era necesaria, ya que el juego no tenía modo on-line... hasta que algunos comenzaron a ofrecer esa posibilidad para que usuarios de diversas partes del planeta pudieran competir entre sí. Los juegos se fueron haciendo más y más realistas, y los modos de juego más entretenidos, y algunos vieron en este mercado un filón. GameSpy (www.gamespy.com) es un buen ejemplo de ello: aunque muchos juegos permiten detectar partidas para conectarnos a salas virtuales en las que varios jugadores compiten entre sí, GameSpy ofrece una interfaz que permite que todos los juegos que tengamos instalados accedan a los servidores de esta empresa, con cabida para decenas de miles de jugadores, e incluso más. Desde esa interfaz centralizada podremos acceder a las partidas multijugador que queramos de una forma sencilla, lo que sin duda simplifica la puesta en marcha de las partidas on-line.
Si no necesitamos esas prestaciones, lo cierto es que las webs oficiales y foros de nuestros juegos favoritos probablemente sean un buen punto de partida para encontrar servidores a los que conectarnos (con su dirección IP sería suficiente, a no ser que se trate de salas privadas protegidas por contraseñas), aunque los propios juegos ya dan normalmente unas excelentes posibilidades para aprovechar las posibilidades del juego on-line. Todo tipo de géneros están contemplados, y podemos jugar tanto en partidas «privadas» con amigos como en escenarios públicos multijugador donde nos veremos las caras con todo tipo de jugones en Internet.
Juegos Flash y Java
Una buena parte de los juegos on-line que actualmente son jugados por millones de personas distan mucho de aquellos que se publicitan a diario en los grandes portales como GameSpot, IGN o la española Meristation. Se trata de juegos sencillos y simples, pero muy adictivos, un factor fundamental para el éxito de un juego.
La web MiniJuegos (www.minijuegos.com) es probablemente una de las más conocidas en nuestro país, y como en otras soluciones sólo es necesario contar con un navegador web con Flash y una conexión a Internet para poder pasar horas interminables frente a la pantalla del ordenador. La variedad de juegos es increíble, y aunque los títulos son de lo más simple, os aseguramos que «enganchan» al jugador y suponen una gran opción para pasar un rato entretenido si no tenemos otra cosa mejor que hacer.
Existen otras alternativas como MiniClip (www.miniclip.com/games/es) o Pogo (en www.pogo.com, la apuesta del gigante Electronic Arts, que no está disponible en castellano) que siguen el mismo esquema: en la página de estos portales lúdicos encontraremos los juegos destacados y una serie de categorías que nos permiten encontrar el juego que buscamos mediante todo tipo de criterios. Entre las secciones disponibles suele existir una dedicada exclusivamente a los juegos multijugador, en los que podremos competir con otros usuarios en juegos tanto tradicionales (dominó, mus, etc.) como otros en los que las tecnologías Flash y Java son protagonistas absolutas.
Juegos multijugador masivos
Aparte de los juegos tradicionales en los que nos enfrentamos a uno o varios rivales (normalmente menos de 20 en las partidas con títulos tipo Counter Strike), existe una «división» distinta en la que los juegos se juegan 24 horas al día, 7 días a la semana; los llamados Massively Multiplayer Online Games, que se dividen a su vez en tres clases: MMORPG (juegos de rol), MMORTS (estrategia en tiempo real) y MMOFPS (acción en primera persona). La diferencia fundamental con los juegos tradicionales que disponen de modos on-line para jugar con o contra otras personas reside en el hecho de que en estos casos la comunidad de jugadores es inmensa y la partida sigue aunque nosotros no estemos conectados: siempre existen jugadores activos que en un momento u otro hacen que estos scenarios virtuales dispongan en todo momento de actividad.
Los videojuegos masivos más conocidos son los pertenecientes a la primera clase, y entre esos MMORPG nos encontramos al rey de reyes: World of Warcraft (popularmente conocido como WoW), que dispone de casi 9 millones de jugadores en todo el mundo y que le supone unos beneficios inmensos a sus desarrolladores, Blizzard Entertainment, ya que cada uno de ellos paga una suscripción mensual para poder entrar en el mundo fantástico de WoW. No es el único y hay algunos eminentes en este apartado, como Dungeons & Dragons (Dragones y Mazmorras), la saga EverQuest, Guild Wars o Final Fantasy XI.
Sin embargo, seguramente habréis oído hablar mucho más de otro mundo virtual que se podría englobar dentro de esos MMORPG. Nos referimos a Second Life (www.secondlife.com), la propuesta de Linden Labs que nos sitúa en un mundo virtual «paralelo» que emula al mundo actual pero en el que nos podemos dedicar a prácticamente cualquier cosa. El éxito de Second Life ha sido al mismo tiempo minimizado y maximizado en la prensa, y mientras que muchos usuarios están completamente enganchados, otros no le ven el mayor interés. Lo que es innegable es el impacto que ha causado, tanto que la economía virtual de Second Life (con moneda propia, los Linden Dollars) tiene su propio cambio equivalente en el mundo real.
Mucho menos extendidos están los MMORTS y MMOFPS, aunque en este segundo caso existen propuestas muy llamativas que permiten que nos introduzcamos en una especie de Counter Strike a gran escala, como el World War II Online o el DarkFall. En cualquier caso, es evidente que el principal éxito en este campo lo tienen los videojuegos masivos de rol, que enganchan a millones de usuarios cada día.
Las consolas contraatacan
Si hay una forma de juego on-line que destaque sobre las demás esa es la que nos ofrecen las consolas actuales, y más particularmente, las Xbox y Xbox 360. La plataforma on-line de Microsoft que todos conocemos por Xbox Live se ha convertido en un escaparate perfecto de lo que puede dar de sí el juego on-line, y su organización y funcionamiento es sin duda el modelo a seguir para las demás plataformas.

Sony acaba de implantar su PlayStation Network con un objetivo similar, pero la red de Microsoft es mucho más rica en opciones y en usuarios. La mayoría de los juegos, por ejemplo, permiten buscar partidas rápidas en las que jugar con otros usuarios de nuestro nivel (algo que se gestiona mediante un sistema de puntuación) pero también es posible acceder a partidas personalizadas y combinar esos modos de juego con los auriculares con micrófono que también se utilizan en el mundo del PC. De hecho, esta red acaba de inaugurar su capacidad mixta de albergar en una misma partida a jugadores de las Xbox 360 con jugadores de PC, siempre que el título lo permita, algo que ya hacen el Halo 2 y el ShadowRun, y que pronto harán más juegos de esta consola con el distintivo del programa Games for Windows.
El único inconveniente, como era de esperar, es el coste: si queremos jugar a Xbox Live contra otros contrincantes tendremos que pagar 59,95 euros al año para lograr una cuenta Xbox Live Gold que habilita dicha opción. Si queremos ahorrar en este y otros servicios podemos optar por alternativas más libres como Xlink kai (www.teamxlink.co.uk) que es válida para Xbox, Xbox 360, PS2 y PSP, o bien por XBConnect (www.xbconnect.com), sólo para la Xbox y Xbox 360.