Consejos para elegir una cámara DSLR de segunda mano

21 mayo 2014

Con el lanzamiento de nuevas cámaras DSLR, hay muchos usuarios que optan por comprar uno de los modelos más nuevos y vender el anterior, con lo que el mercado de segunda mano puede ser una gran opción para quienes no busquen las últimas cámaras, pero sí quieran una cámara de calidad. ¿Cómo elegir una buena cámara DSLR de segunda mano?

1.- Comprueba el obturador

El obturador de una cámara tiene una vida determinada. Todo obturador puede accionarse un número determinado de veces. Después, debe ser sustituido el mecanismo por uno nuevo. Los fabricantes proveen el número de obturaciones posibles, por lo que es fácil encontrarlo en Internet haciendo una búsqueda. Si el número de obturaciones de una cámara es cercano al número máximo de obturaciones que hemos localizado en Internet, entonces quizás no sea una gran compra, pues tendremos que sustituir el mecanismo muy pronto, con el correspondiente gasto.

Podemos preguntar al vendedor de la cámara la cantidad de obturaciones que ésta tiene. Si tenemos opción de utilizar nosotros mismos la cámara, entonces podemos determinarlo de varias maneras.

Para una cámara Canon podemos utilizar el programa PhotoME, que leerá los datos EXIF de la fotografía y nos dirá el recuento de obturación. Si hablamos de Nikon o de Pentax, es posible utilizar myshuttercount.com, que subiendo una fotografía NEF o DNG nos dirá el recuento de obturación.

También es conveniente comprobar si el obturador está bien disparando varias veces con diferentes velocidades de obturación. Si el sonido del obturador suena raro, es posible que necesite ser reparado.

2.- Comprueba el sensor

El sensor es el que capta la imagen, y un sensor en mal estado es un seguro de una mala calidad fotográfica. Una manera sencilla de localizar problemas en el sensor, es disparar una fotografía a un objeto brillante, como el cielo azul, con una apertura de f/22, o la menor posible. Al pasar la fotografía a un ordenador podremos comprobar si el sensor está sucio o dañado. También podremos saber si hay píxeles muertos. No obstante, es recomendable capturar una fotografía muy oscura, con la tapa puesto, para comparar las dos.

Desde el menú de la cámara también podremos levantar el espejo, de manera que podamos ver el sensor, y detectar si se ha rayado. Si hay polvo, tendremos que limpiarlo, pero las rayas no se podrán limpiar.

3.- Comprueba los objetivos

Si no solo estás comprando una cámara, sino un pack que incluye objetivos, entonces también tendrás que asegurarte de que el estado de los objetivos sea bueno. Comprueba si hay rayas en las lentes de los dos extremos. Asimismo, lleva dos filtros, y comprueba que la rosca del objetivo está perfecta. No olvides probar el objetivo, y asegurarte de que el motor de autoenfoque funciona perfectamente.

Algo que suele afectar mucho a los objetivos son los hongos. Un objetivo que ha estado guardado durante mucho tiempo, podría haber sido dañado por los hongos y ser difícilmente reparable. Asegúrate de saber si ha sido guardado durante mucho tiempo. Si el usuario que vende el objetivo lo ha utilizado con frecuencia, mucho mejor, pues lo más probable es que funcione bien, salvo que haya recibido muchos golpes.

4.- Comprueba la pantalla

La pantalla LCD de una cámara DSLR no es importantísima, pero podría ser algo a tener en cuenta si dudamos entre varias cámaras a comprar. Nos interesa saber si está rayado, o si cuenta con píxeles muertos. Para comprobar si hay píxeles muertos, lo mejor es mostrar diversas imágenes de colores. Naranja, Azul, Amarillo, Blanco, Rojo, Verde, Negro… al cambiar entre estas imágenes, en caso de haber píxeles muertos, deberíamos poder localizarlos.

No obstante, hay que tener en cuenta que una pantalla con píxeles muertos nos permitirá capturar las mismas fotografías, por lo que podría no ser algo tan determinante.

5.- Desgaste

A la hora de comprar una cámara de fotos DSLR podríamos tener que enfrentarnos a la situación de comprar por Internet. En tal caso, debemos asegurarnos de que las fotografías de la cámara en cuestión son completas, y que no evitan mostrar golpes o desgaste importantes. En caso de que nos parezca que es así, podemos solicitar más fotografías de la cámara, o incluso un vídeo.

El botón de disparo podría ser una prueba muy clara del uso que se le ha dado a la cámara. La correa de la cámara, o la tapa, en caso de estar muy desgastadas, también podrían indicar que la cámara ha sido muy utilizada. Por último, si nos damos cuenta de que la cámara está sucia, entonces no solo es una cámara que tendremos que limpiar, sino que el vendedor ni siquiera se ha parado a limpiarla para venderla mejor, lo que nos hace deducir que no ha cuidado nada la cámara.

6.- Documentación y embalaje

Un vendedor que conserva la documentación, embalaje, y accesorios de la cámara, es un vendedor que seguro que habrá cuidado la cámara. Por ello, debemos tener en cuenta esto a la hora de comprar la cámara. A veces es mejor gastar un poco más en comprar una cámara de un vendedor que seguro que ha cuidado de la cámara. No son elementos imprescindibles, por lo que podríamos comprar una cámara que no los incluya, pero pueden ser determinantes para saber el estado de la cámara.

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