Copias de seguridad: pon tus datos a salvo

Lo más valioso que tenemos en el PC no son los programas, que al fin y al cabo siempre podremos volver a instalar, sino nuestros datos. Nuestros documentos son insustituibles y hemos de tener especial cuidado para no quedarnos sin ellos por un problema del disco duro o por borrarlos por error

Copias de seguridad: pon tus datos a salvo

2 enero 2008

Lo mejor para no llevarnos sustos es realizar copias de seguridad periódicas, de forma que nuestros datos más importantes queden a salvo. Como veremos, no es una operación demasiado compleja.

 

Hace ya mucho tiempo que en el mundo de la informática se utiliza la máxima Save Always, Save Often, es decir, graba siempre, graba a menudo. Se trata de un buen consejo aplicable tanto a nuestro trabajo diario (grabar a menudo cuando estemos trabajando con un archivo, ya sea de texto, una fotografía o un vídeo) como a las copias de seguridad. Cuanto más utilicemos el ordenador, más necesario será realizar copias de seguridad y más a menudo deberíamos llevarlas a cabo. Nadie está a salvo de que los datos de su ordenador sufran un contratiempo. Puede ser un defecto del sistema, un virus, un descuido, pero lo importante es que la víctima de todo eso es nuestro trabajo o nuestras creaciones, y eso es insustituible. No hay que dejarse convencer ante la improbabilidad de que algo ocurra (los discos duros cada vez fallan menos, los antivirus son cada vez más eficaces) ni tampoco olvidar lo valioso que son nuestros datos.
Cómo hacer las copias
El primer problema al que hay que enfrentarse a la hora de hacer copias de seguridad es dónde hacerlas. En la actualidad, los discos duros contienen cientos de gigabytes, por lo que se requiere un sistema de almacenamiento externo con la suficiente capacidad. También se precisa un método de ordenación de los datos y una estrategia de copia. La primera forma de hacer copias de seguridad, y la más sencilla y caótica, es la de grabar en soportes externos los datos que nos interesan cuando nos acordemos de ello o cuando veamos que en nuestro disco hemos acumulado ficheros importantes.
El inconveniente de este método es que no tendremos una copia completa del disco, con lo que no podremos recuperar el sistema de un fallo. Además, si la frecuencia de las copias no es fija, corremos el riesgo de perder muchos datos si dejamos mucho tiempo entre copia y copia. Un problema adicional es el del orden, pues hemos de revisar los discos para saber qué cosa hay en cada uno de ellos. En realidad, se suelen escoger procesos más metódicos para las copias de seguridad y que están implementados en los programas de backup, que facilitarán enormemente la tarea de mantener nuestros datos a salvo. Además de la mencionada, existen múltiples métodos o estrategias para realizar las copias de seguridad.
Diferentes sistemas
El primero y más seguro es la copia total, es decir, realizar y almacenar una imagen del disco duro que queremos proteger. Es un sistema que presenta un problema principal, y es el del almacenamiento, ya que tendremos que guardar copia de una gran cantidad de datos. Como complemento a este tipo de backup existen dos variantes, la incremental y la diferencial. La primera parte de una copia total va almacenando solamente los datos que hayan variado. De esta forma, tendremos una copia de todos los datos sin tener que realizar una copia total periódicamente. Eso sí, para devolver el disco al último estado operativo tendremos que recuperar primero la copia total y luego todas las incrementales, por lo que el proceso es largo.

 

La otra variante es la copia total y diferencial. Se distingue de la anterior en que, después de realizar la primera, se van copiando cada vez que se actualicen todos los ficheros que hayan cambiado, y no sólo los que hayan sido modificados con respecto a la copia anterior.
Esto presenta el inconveniente de que se necesita mayor capacidad de almacenamiento, pero no es necesario recuperar todas las copias realizadas antes de la recuperación. Otro método de copia es el del espejo, más conocido por su traducción en inglés (mirror). Se trata de una réplica de nuestro disco duro. Se realiza una copia total inicial, como en los métodos anteriores, pero, a continuación, esa copia se ve modificada cada vez que hay cambios en nuestro disco duro. De esta forma, siempre tendremos a nuestra disposición una única copia de todos los datos del disco. Las totales o las que están sin estructurar se pueden realizar con medios de almacenamiento removibles, como DVD o CD. Sin embargo, las copias por mirror tienen que realizarse con un sistema de almacenamiento que pueda actualizarse a menudo, como un disco duro (externo o interno) o un sistema de almacenamiento en red.
Uno de los últimos sistemas de copia de seguridad es el de continua, llamado CDP o Continuous Data Protection. Este tipo de sistemas almacena en un soporte todos los cambios en los discos objeto de la protección en cualquier momento. Es decir, que no existe una programación de copias, sino que los discos duros están constantemente siendo copiados. No requiere tanto espacio como una copia diferencial o incluso incremental, ya que sólo se almacenan los cambios a nivel de bytes o bloques, mientras que las copias totales guardan los ficheros completos que han cambiado. La gran ventaja del CDP es que es posible recuperar el estado del disco en cualquier punto del tiempo, por lo que se reduce el peligro de perder información importante.
Selección y extracción
Además de los métodos de copia, estos sistemas necesitan un método a seguir para decidir qué datos tienen que copiar y de qué manera. Es posible copiar simplemente los ficheros importantes a través de las herramientas de copia del sistema operativo, pero lo más seguro es mantener una copia del disco que permita restaurar tanto los ficheros como el sistema operativo y los programas instalados en él para seguir utilizando el ordenador tras cualquier problema que pueda deteriorar el contenido del disco. Este tipo de sistemas requieren un software de backup específico, como puede verse en el recuadro correspondiente. Estos programas son capaces de hacer copias de seguridad de ficheros que están siendo utilizados, pero también guardan las características del sistema de archivos para que la recuperación sea completa.
Sistemas de almacenamiento
Como hemos visto, las copias de seguridad requieren una considerable capacidad de almacenamiento de datos. Para hacer frente a este punto pueden utilizarse distintos sistemas, desde los más comunes hasta soluciones específicas para estas tareas. En primer lugar, el soporte más utilizado, por ser el más económico, es el CD. Resulta útil si sólo vamos a hacer copia de algunos documentos importantes, como archivos de texto o fotos, pero no necesitamos guardar una imagen completa del disco duro. Es necesario almacenarlos con cuidado, pues si se rayan pueden sufrir daños y entonces la copia no serviría para nada. También pueden utilizarse para hacer copias totales, pero esto supone una gran cantidad de discos, con lo engorroso que resulta.
Hay que recordar que, como máximo, los CD almacenan 700 megabytes. Los DVD grabables son una solución que permiten tanto las copias parciales como las totales, ya que con su capacidad de 4,7 Gigabytes (los discos de una sola capa) facilitan realizar copias completas con un número de discos mucho menor que si se tratara de CD. También hay que tener en cuenta que el precio por Megabyte suele ser más bajo en este caso. Tanto con los CD como con los DVD, podemos optar por discos regrabables, es decir, que pueden utilizarse más de una vez. En este caso, sin embargo, el coste del soporte es mucho mayor. También es posible encontrar en el mercado discos DVD-RAM, que también permiten múltiples grabaciones y borrados. Sin embargo, son costosos y se requiere una unidad de disco especial para utilizarlos.
Con la llegada de los discos HD DVD y Blu-ray Disc, la capacidad para los discos ópticos se multiplica (hasta 54 Gigabytes en un disco Blu-ray de doble capa). Podrían constituir un soporte ideal para copias de seguridad, pero el coste tanto de las unidades de disco como de los consumibles aún es demasiado alto. Eso sí, lo que invirtamos en estos sistemas lo sacaremos como beneficio en comodidad, pues una copia completa ocupará unos pocos discos.
Discos duros externos
Una opción que empieza a resultar interesante es la de disponer de un disco duro externo. Gracias a la bajada de precio de las unidades y del desarrollo de la velocidad de conexión, no resulta tan engorroso y caro disponer de un disco externo sólo para copias. Incluso es posible tener una sola carcasa conectable al ordenador y distintos discos duros donde almacenaremos las copias de seguridad. Se trata del sistema más rápido si lo conectamos por USB o FireWire. También existen discos que se conectan directamente a la red local para hacer copias de cualquier ordenador que tenga acceso, pero, en este caso, la velocidad de copia estará limitada a la de la conexión (por cable o inalámbrica).
Otra forma de utilizar los discos duros para salvaguardar los datos, en este caso nos referimos a unidades internas, son los sistemas RAID. En el recuadro del mismo nombre se puede ver cómo funciona este sistema. La versatilidad de estos discos nos permite llevarlos con nosotros y utilizar nuestros datos en cualquier otro ordenador. Por otro lado, gracias a su capacidad y prestaciones, podremos hacer copias sin necesidad de utilizar programas que compriman y ordenen los datos. Incluso existen modelos que permiten la conexión a un televisor y una cadena de música para ver vídeos y fotos, escuchar canciones...
Además de los discos duros existen otras posibilidades de almacenamiento externo para guardar nuestros datos. Una de las más populares son las memorias USB. Estos dispositivos tienen la gran ventaja de tener un tamaño realmente pequeño, pero el inconveniente es que no disponen de una gran capacidad de almacenamiento. Aun así pueden resultar muy útiles para guardar una copia de ciertos documentos que no ocupen demasiado espacio, como los de texto u hojas de cálculo. Si guardamos estas copias periódicamente en una llave USB, en el caso que tengamos un problema con el ordenador, podremos acudir a otro PC y ponernos a trabajar de inmediato sin necesidad de esperar a restaurar una copia de seguridad. De la misma forma, podemos utilizar para este tipo de uso los reproductores MP3. Es posible reservar parte del espacio disponible para música y otra parte para datos y, de esta forma, llevar siempre con nosotros los archivos más importantes.
Cintas magnéticas y disquetes
Las cintas magnéticas o de backup han sido durante mucho tiempo el sistema de copia preferido especialmente en entornos profesionales. La razón ha sido hasta hace muy poco la excelente relación entre capacidad de almacenamiento y precio. Sin embargo, el abaratamiento de soportes como los DVD o los propios discos duros, así como los inconvenientes de las cintas han hecho que este sistema pierda terreno. Hay que tener en cuenta que para utilizarlas se necesitan dispositivos especiales. Además, se trata de un sistema secuencial de almacenamiento, por lo que el tiempo de acceso a una información concreta es alto. Por otro lado, esta característica permite que la velocidad de escritura y de lectura sea muy rápida. En cualquier caso, sigue siendo un sistema utilizado para la copia de seguridad pero destinado a grandes sistemas.
En el caso de ordenadores personales suele ser más conveniente optar por otro tipo de formatos. No podemos concluir esta lista de sistemas de almacenamiento sin mencionar a los prácticamente desaparecidos disquetes. Han supuesto durante muchos años el único método que hemos tenido a nuestro alcance para hacer copias de seguridad. En la actualidad, prácticamente ningún ordenador personal dispone de unidad de disquete y sus prestaciones y relación capacidad precio son muy malas, por lo que su uso es marginal.
Sistemas remotos
El desarrollo de la tecnología tanto de redes locales como de acceso a Internet por banda ancha ha convertido al almacenamiento remoto en una posible alternativa para realizar copias de seguridad. El sistema es sencillo, en vez de confiar en un soporte local para la copia enviaremos nuestros ficheros a través de la red para que sean almacenados en otro lugar. Como hemos apuntado, una de las posibilidades es la copia a través de la red. Se puede realizar enviando los ficheros a un ordenador conectado que ponga a disposición espacio de almacenamiento o directamente utilizando un disco duro conectado a la red. Existen sistemas que permiten acceder a estos discos como si fueran locales.
Tenemos distintos sistemas, como SAN o NAS, pero el más eficaz es el NDAS, el más rápido de funcionamiento y que soporta incluso el uso de protocolos RAID. Los sistemas de almacenamiento remoto por Internet, por su parte, deben ser contratados a un proveedor. Normalmente, utilizan un software especial proporcionado por la empresa que ofrece el servicio y funcionan contratando una determinada frecuencia de copias. Según el tipo de servicio, será posible hacer copias sólo de determinados ficheros y acceder a ellas utilizando un navegador y otros servicios.
Los sistemas de almacenamiento remoto ofrecen la ventaja de la comodidad, pues no hay que estar pendientes de la copia y de protegerlos de inconvenientes que puedan afectar tanto a las éstas como a los originales de forma local, como incendios u otras catástrofes. El inconveniente es que el almacenamiento remoto es bastante más lento que el local. Por otro lado, hay que tener en cuenta que ponemos en manos de una empresa externa gran cantidad de datos que pueden ser confidenciales. Existen servicios de copia de seguridad remota de todo tipo, y no sólo para entornos empresariales. Es posible contratar estos servicios también para nuestro ordenador personal.
Seguridad con sistemas RAID
Es el acrónimo de Redundant Array of Independent Disks, es decir, bloque redundante de discos independientes. Se trata de un grupo de discos que se utilizan como soporte para almacenar datos de forma reduntante con distintas finalidades. Es decir, en vez de utilizar un solo disco se utilizan varios que almacenan los mismos datos. Estos sistemas son transparentes para el sistema operativo, es decir, que para el usuario aparecen como un único disco. Los usos de un sistema RAID son principalmente los siguientes.
El mirroring o copias espejo consiste en copiar los mismos datos en más de un disco. Esto aumenta la seguridad de los datos, ya que se encuentran físicamente en más de un disco, y también la velocidad de lectura. Sin embargo, hace que la velocidad de escritura sea menor, al tener que almacenar un mismo grupo de datos en distintos discos. El stripping consiste en dividir los elementos de un archivo en más de un disco.
Esto permite un aumento de las prestaciones. La corrección de errores ralentiza el sistema de lectura y escritura, pues varias copias de los mismos datos se comparan para detectar posibles problemas, pero permiten atajar e incluso prevenir posibles errores en el disco. El objetivo del RAID es aumentar las prestaciones de los discos y mejorar la seguridad de los datos. Se utiliza en grandes sistemas, pero también puede instalarse en ordenadores personales de altas prestaciones. Para disponer de un RAID en nuestro PC, la controladora que incorpora la placa base debe tenerlo implementado. En otro caso, tendremos que adquirir una controladora de discos que funcione con ese sistema.
Aplicaciones de backup
Para realizar correctamente copias de seguridad, necesitaremos instalar un programa adecuado. El software de backup lleva a cabo principalmente las siguientes funciones con los datos que copia. Para empezar, la compresión, cuya finalidad es que la copia de seguridad ocupe el mínimo espacio posible y se adapte a los distintos soportes. Después, la separación en volúmenes, que permite dividir la copia almacenada en varios soportes como discos. También está la programación de copias, que establece un calendario de copias para prevenir posibles problemas. La encriptación, por su parte, evita que el contenido sea analizado por terceros, mientras que la recuperación de la copia (parcial o total) puede ser completa o de todo el disco como de aquellos archivos individuales que nos interesen.
Existen diversos programas para realizar copias de seguridad. El propio sistema Windows ofrece el suyo. Obviamente, no es el que más prestaciones tiene, aunque Windows Recovery Environment de Windows Vista es bastante completo. Entre los programas de pago (para un solo PC), encontramos los incorporados a los programas de grabación de disco, como Nero BackUpIt o el Roxio Toast, así como otros más sofisticados, como el Ventis BackupSuite 2008. Entre los gratuitos hay que destacar Cobian Backup (www.educ.umu.se/~cobian/cobianbackup.htm) y Areca Backup (http://areca.sourceforge.com).