Crece la tribu de maqueros

Apple es mucho más que el iPod y el iPhone. La manzana vuelve a su lugar natural, el escritorio de los hogares y las mesas de trabajo. En el último año es notorio que los usuarios de informática están comprando más ordenadores Mac que en mucho tiempo. Veamos las causas

Crece la tribu de maqueros

15 febrero 2008

El origen de este artículo era descubrir por qué Apple, con la insuperable imagen de marca que tiene, no conseguía hacerse un hueco en el segmento de ordenadores. Pero, tras hablar con unos y con otros, se puede concluir que esta firma no sólo vive del iPod, algo que, por paradójico que resulte a la hora de hablar de una de las inventoras de la microinformática, empezaba a resultar difícil de creer. Y es que, si uno echa un vistazo a las cifras de venta de ordenadores de los últimos tiempos, las cosas empiezan a cambiar. Steve Jobs y sus muchachos llevan un año ganando el terreno perdido por los Mac durante una década. Así, mientras que el negocio del PC, medido en euros, crece cada trimestre en España a tasas ligeramente por encima del 10%, Apple, según datos de IDC, avanza a un ritmo muy superior al 20%.

El pasado verano, la filial española logró poner en el mercado local un 30% más de máquinas que en el verano de 2006. Según la consultora Gartner, Apple vendió en los nueve primeros meses de 2007 en nuestro país casi tantos Mac como en todo el año precedente (alrededor de 70.000 máquinas). En Estados Unidos, también sorprendió a propios y extraños en el tercer trimestre del año, cuando se encaramó al tercer puesto del ranking de marcas, con una ventas de 1,3 millones de ordenadores, sólo por detrás de HP y Dell. Mucho tiempo hacía que la compañía no aparecía en el top five de fabricantes en su mercado de origen.
No obstante, la presencia de Apple, tanto en España como en otras partes del mundo, sigue siendo residual y todavía se asocia su plataforma informática a ámbitos específicos, como el diseño, la edición o la educación. Y es que, frente al millón de PC que vende cada año en España una compañía como HP, o los casi 300.000 portátiles que comercializa Toshiba, Apple todavía lucha por colocar 100.000 equipos cada ejercicio.
Sin embargo, la compañía de Steve Jobs no parece tener prisa por cambiar las cosas y confía plenamente en que el cambio vendrá por el lado de la oferta, y no por la vía de forzar la demanda. La confianza del universo de usuarios de Mac en su plataforma es infinita y constituye una excepción en este mundo de las nuevas tecnologías, donde nadie se casa con nadie. Un hecho servirá para entenderlo: frente a los presupuestos millonarios de publicidad de las principales marcas de PC, que están presentes en todo tipo de canales (televisión, diarios, revistas, patrocinios de espectáculos y deportes, etc.), Apple no se gasta ni un euro. Aquel hito que supuso el spot dirigido por Ridley Scott para introducir Macintosh en la Super Bowl de 1984 no ha tenido su continuación. En España, la única promoción que hizo la filial en los últimos años se redujo a una campaña de vallas para el lanzamiento del iPod que se limitó a Madrid y que no duró más de un mes. La excesiva centralización de las funciones en la multinacional, que hace que cualquier movimiento publicitario sea estudiado al máximo nivel, y el convencimiento de que lo que venden es lo mejor y que el boca a boca entre los usuarios hará el trabajo explican este mutismo publicitario.

Rafael Achaerandio, analista de IDC, lo tiene claro: Apple vive un despegue motivado sobre todo por el tirón que para la marca y para su plataforma supone el iPod, el reproductor de música más vendido del mundo (en abril pasado superó las 100 millones de unidades) y que, desde su lanzamiento en 2001, sólo da buenas noticias a la compañía de Cupertino. Es lo que muchos conocen como el «efecto halo del iPod». «¿Cómo no iba a ser así si tres de cada cuatro reproductores de música que se venden en Estados Unidos son iPod?» Quien lanza esta pregunta retórica es Paco Lara, responsable de comunicación de Apple España.
Además, el iPhone, el coqueto teléfono móvil con pantalla táctil de la casa, cuya salida es inminente en España y que tantos ríos de tinta ha hecho correr en los últimos meses, puede impulsar más aún, y por parecidas razones, el mundo Mac. «Al final, todos esos usuarios del iPod se han dado cuenta de quién está detrás. Estos entusiastas quieren encontrar las ventajas de la plataforma multimedia de Apple, con el iTunes a la cabeza, en su sobremesa o en su portátil, de ahí el cambio de tendencia y la fuerte demanda de Mac», continúa Lara. Fuentes de la propia Apple en España confirman la tendencia y creen que la creciente demanda de los consumidores es una respuesta a un cambio de planteamiento que viene de lejos. «A partir de la crisis que la compañía vivió en 1995 hubo un corte. Steve Jobs volvió en 1997 con la firme idea de volver a los orígenes de la marca, que era sacar buenos productos por encima de todo», recuerda Paco Lara.
Desde ese momento, dos han sido los hitos que han jalonado esta carrera de éxitos: la firme apuesta de la compañía por el estilo de vida digital en 2000, un concepto algo nebuloso en aquel momento pero al que luego se han adherido todos; y la entrada en 2001 en el mundo de la música con el lanzamiento del primer iPod y, posteriormente, de la plataforma iTunes, que desde que apareció, en agosto de 2003, ha servido de vehículo para vender la friolera de 3.000 millones de canciones al precio de referencia de un dólar.Bernotac es una cadena de tiendas centradas en la venta de hardware y software de Apple. De hecho, de los 10 millones de euros que factura anualmente este Apple Center, que comenzó su andadura en 1992 y que tiene puntos de venta en Madrid, Málaga, Marbella y Murcia, el 80% proviene de la comercialización de productos con la manzana estampada. Su consejero delegado, Juan Quijano, confirma el buen momento de las ventas de ordenadores de la marca desde 2005 a esta parte. «Volvemos a ver tantos Mac como en los 80», afirma eufórico. Sin quitarle importancia al iPod, cree, sin embargo, que el punto de inflexión está en la aparición del sistema operativo Mac OS X en los primeros meses de 2001. «Apple pasó sus años negros antes de 2000. A finales de los 90 hubo sectores enteros, como el de consultoría, que migraron a PC y ya no volvieron. La compatibilidad era difícil y el sistema operativo no gustaba», rememora Quijano.
También da relevancia al concepto de sobremesa de consumo bueno, bonito y barato que introdujo el iMac, primero recubierto con aquel característico plástico azul que dejaba entrever sus entrañas y luego adornado de toda una gama de colores y estampados. Como resultado de estas innovaciones, que son el fruto del giro dado por Jobs a finales de la pasada década, Apple ha vuelto a los años dorados de los 80, cuando pone sobre el escenario la línea Macintosh y el de germen de sus PowerBook. «Es brutal lo que se vende ahora. Además, siempre tenemos una demanda insatisfecha, sobre todo en los periodos navideños», explica Quijano. Paco Lara también cree que otras decisiones posteriores han ayudado a cambiar la percepción del mercado y a derribar «falsos mitos» respecto a la marca. Uno de ellos es el de la escasa interoperabilidad con la plataforma PC. Lara está convencido de que la decisión, tomada a mediados de 2005, de adoptar a procesadores de Intel en vez de los PowerPC de IBM, que ya no podía ofrecer «micros» lo suficientemente rápidos y energéticamente eficientes, ha significado la caída de una barrera mental. El muro de la incompatibilidad también ha caído con herramientas como Boot Camp, que, de una forma muy sencilla y directa, permite arrancar Windows desde Leopard, la última versión del sistema operativo de la manzana, en caso de que el usuario necesite una aplicación sólo de PC.

 

Son muchos los que piensan que el peor enemigo de Apple puede ser la propia Apple y su forma de hacer las cosas. De esta opinión es el responsable de la cadena Benotac. «Apple no estoca (almacena). Todos son pedidos que se hacen directamente a fábrica, con lo que siempre corremos el peligro de no servir el producto y, por lo tanto, de dejar insatisfecho al cliente», advierte Quijano. El problema, por tanto, es engrasar la maquinaria para que todos los que quieran prueben y no se desanimen.
A esta dificultad se une también la antes comentada de la escasa presencia de la marca en los soportes publicitarios habituales. La confianza del fabricante y la comunidad maquera en su plataforma es total. «No conozco el caso de alguien que se haya vuelto a Windows una vez ha probado. Somos mejores y punto», asegura categórico el responsable de las tiendas Benotac. No obstante, en los últimos años la filial de Apple en España ha reforzado su presencia en muchas grandes superficies del país como Fnac, Media Markt, PC City o El Corte Inglés, donde ha creado espacios exclusivos en los que cualquier comprador puede probar las últimas lindezas de su gama de producto. Sin embargo, se echa de menos en España una tienda (Apple Store) como la que la compañía tiene en pleno centro de San Francisco, California, y que atrae desde su inauguración en 2001 a curiosos de todo el mundo. De haber algo así en el centro de Madrid o Barcelona el éxito estaría asegurado.1976. Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne fundan Apple para vender el Apple I, que en realidad era una placa base y no un ordenador personal tal y como los conocemos hoy en día.
1977. Llega el Apple II, que, al contrario de otros dispositivos de la época, como el Commodore PET, introduce el color en su interfaz gráfica. Además, lleva lector de discos floppy de 5,25 pulgadas.
1980. Sale el Apple III. Ya se nota la competencia de IBM o Microsoft. Jobs opta por quitar el ventilador de la CPU y el fabricante tiene que retirar muchos equipos por problemas de calentamiento.
1984. Gran momento, aparece el primer Macintosh. El aparato recogía lo aprendido por Jobs y sus diseñadores en el centro de Xerox en Palo Alto. Ayudó mucho a su popularización la aparición de la herramienta de publicación PageMaker, de Adobe.
1989. Primer Mac portátil. Las formas algo toscas de esta máquina son renovadas en 1991 con la aparición del primer PowerBook. La compañía vive en estos años su «primera edad de oro». No obstante, la presencia del binomio Windows-Intel empieza a ser preocupante.
1994. Apple ve que tiene que buscar alianzas para mantener una tecnología competitiva. Por eso se une a Motorola e IBM para crear la plataforma PowerPC, que utiliza una sólida arquitectura RISC.
1997. Steve Jobs se reincorpora a la dirección después de 12 años en la sombra. La acción de la compañía está por los suelos y los números rojos se han adueñado del balance financiero de la compañía. Jobs sorprende a todos y ese año firma un acuerdo con Microsoft que da como fruto una versión del Office para Macintosh.
1998. Jobs sigue haciendo de las suyas. Sale el iMac, diseñado por el equipo de Jonathan Ive, el que más tarde va a parir el iPod y el iPhone. Aunque no se trataba de un equipo rompedor en lo tecnológico, ayudó a Apple a recuperar la confianza en sí misma.
2001. Revolución también en el apartado del software. Sale el Mac OS X, un sistema que aúna la robustez de UNIX con la facilidad de uso de los Macintosh. En esos años Apple también va añadiendo a su catálogo herramientas de edición como Final Cut, iMovie o iPhoto. Otro hito tan o más importante es la aparición del iPod. El «estilo de vida digital» empieza a perfilarse.
2002. Los llamativos colores del iMac dejan paso a blancos policarbonados y líneas de fino metal. Se impone la sencillez y un diseño casi ascético, en la línea del vestuario que Jobs exhibe en los últimos años.
2003. Apertura de la tienda de música en Internet iTunes Store, que permite descargar canciones por 99 céntimos de dólar y que se integra a la perfección con el iPod. Hoy es el servicio más potente de descarga legal de música, con más de 3.000 millones de canciones servidas hasta la fecha.
2005. Bombazo. Jobs anuncia que al año siguiente sus ordenadores estarán gobernados por los procesadores de la muchas veces denostada Intel. De esta forma, la compañía de la manzana se asegura estar en primera línea de prestaciones y a un precio competitivo.
2007. En enero, Jobs anuncia el iPhone, el celular más esperado de la historia. El aparatito ha hecho correr en los últimos meses ríos de tinta y ha elevado las acciones de la compañía por encima de los 100 dólares, todo un récord. Ya lo ofrecen operadoras de EE UU, Reino Unido o Alemania, y en España parece que será Telefónica la primera que se lo oferte a sus abonados.La oferta de informática personal y profesional de Apple no tiene nada que envidiar a la de cualquier fabricante de PC. Además, esta compañía, gracias en parte al acuerdo con Intel, ha sido capaz de «aclimatar» sus precios a la realidad del mercado, aunque los Mac siguen siendo algo más caros que sus primos hermanos del ámbito del PC. Apple configura desde máquinas servidor para bastidores (Xserve) y dispositivos de almacenamiento masivo en red (xserve RAID) a sobremesas de pequeño formato (lo que los anglosajones llaman small form factor) como el Mac Mini, que ahorra espacio y que lleva una configuración básica que sale muy bien de precio (desde 579 euros).
En medio quedan piezas como los Mac Pro, potentísimas estaciones de trabajo provistas de chips Intel Xeon de cuatro núcleos que pueden incorporar hasta 16 Gbytes de RAM y un disco duro de 2 Terabytes (desde 2.400 euros), o los Mac Book Pro, portátiles de alto rendimiento pensados sobre todo para el trabajo con aplicaciones gráficas gracias a la controladora GeForce 8600M GT de NVIDIA (a partir de 1.850 euros). Más de batalla son los sobremesa de línea estilizada iMac (de 1.100 euros en adelante) o los Mac Book, portátiles de 13 pulgadas que vienen con mando a distancia y que no sobrepasan la barrera psicológica de los 1.000 euros. Por supuesto, todas estas máquinas se acompañan de abundante software de edición y reproducción gráfica de la casa.