Cuidado, tu hijo puede gastar mucho dinero desde su videoconsola

18 marzo 2015

Parecen inofensivas, un entretenimiento saludable que no puede generar ningún mal. Eso debió pensar también Jeremy Hillman, hasta que descubrió que su hijo había gastado más de 4.500 dólares comprando jugadores en el FIFA 15.

Jugador

El caso Hillman

Antes de hablar de videoconsolas, hablemos de Jeremy Hillman. Aunque no es demasiado relevante para el caso, hay que decir que se trata del director de comunicaciones del World Bank Group, por lo que su caso ha sido más relevante debido a ello. Ahora sabemos que su hijo juega al FIFA 15 en la Xbox One, y que juega online, algo frecuente. Además, sabemos que juega al modo Ultimate Team. En este modo uno debe confeccionar su equipo con diferentes jugadores para ganar a los demás. Los jugadores se compran con monedas, que se ganan en partidos. Pero también es posible tomar un atajo y comprar monedas con dinero real. Para esto hace falta tener una tarjeta de crédito registrada, obviamente. Pero si has realizado antes una compra, como puede ser la de un videojuego, en la misma videoconsola en la que juega tu hijo, esa tarjeta se ha quedado registrada. Eso es lo que le ocurrió. Cómo llegó a gastar 4.500 dólares es otra historia. Según él, realizó una compra de 109 dólares, y debido a diversos mensajes de error, fue realizando a lo largo de todo el mes la misma compra, pensando que no habían cobrado las anteriores compras. Eso dice el hijo, y el padre lo cree. Ha criticado a Microsoft, quien se ha desentendido del asunto de momento, pero la historia dará para mucho.

Gastando dinero en las videoconsolas

Es una realidad que muchísimos jóvenes gastan el dinero de sus padres, por medio de su tarjeta de crédito, en sus videoconsolas o tablets. Famoso es el caso del niño que gastó más de mil euros con el iPad de sus padres. Claro, quizás nosotros no hayamos oído muchos de estos casos, pero si bajamos la cifra hasta 100 euros, la cantidad de casos es inmensamente grande. Y lo más curioso es que es más fácil recuperar la cantidad si el gasto es desorbitado que si es tan leve, pues las compañías se desentienden.

Si eres padre, no pienses que esto no le puede suceder a tu hijo, o que tu hijo o hija no juega a FIFA. Las compras in-game están presentes en casi todos los videojuegos del mercado. Y un joven no tiene por qué ser maleducado o un mal hijo para gastar estas cantidades. Puede ocurrir por error, o simplemente porque en muchas ocasiones el juego invita a ello, y no es fácil no dejarse llevar. El año pasado un chico de 13 años en Reino Unido se quitó la vida cuando sus padres descubrieron que había gastado más de 500 euros en videojuegos utilizando la tarjeta de crédito de su madre. Simplemente era una situación común, que se acabó yendo de las manos. Si tú te encuentras en esta situación, y tienes un hijo que juega a videojuegos, sigue leyendo.

Las compañías se desentienden

Si antes un joven iba a una panadería y se intentaba gastar 100 euros en golosinas, el responsable de la tienda no se las vendía. Y era fácil que no se tardara en avisar a sus padres de lo ocurrido. El problema es que las compañías que hoy en día cobran el dinero están a miles de kilómetros, no hablan el mismo idioma, y lo que quieren es cobrar. Es más, todo está diseñado para cobrar, así que no importa si la compra es voluntaria, o ha sido involuntaria. No importa si la compra la realiza el padre con su tarjeta, o la realiza un hijo sin el permiso del padre. No importa ni siquiera si la tarjeta es robada, solo importa cobrar. Así es como nos encontramos con interfaces en las que no queda claro cómo cancelar una compra, o no hay suficientes pasos de confirmación antes de realizar una compra. Y una vez hecha, es mejor que no busques dónde reclamar, porque el tiempo que vas a perder es demasiado. De hecho, si la cifra no es muy alta, es mejor olvidarlo. Hillman culpó a Microsoft por no tener una mejor plataforma de pagos, quizás con límites de cobro, o que solicitara una contraseña al realizar varias compras. Microsoft cobró una parte de lo que él se gastó, pero Electronics Arts, la responsable del FIFA 15, también. Todavía es más fácil en su caso culparse la una a la otra.

¿Qué se puede hacer?

Si tu hijo juega a videojuegos en su videoconsola, en un tablet, o en un ordenador, siempre ten presente que esto puede ocurrir. Piensa en si en alguna ocasión has realizado una compra desde una de estas plataformas, pues tus datos permanecerán allí. Si es así, es porque existe una cuenta en esas plataformas. Responsabilízate de dicha cuenta. Establece límites si es posible, configura una contraseña, e incluso habla con tu hijo para advertirle, ¿por qué no? Cualquiera sabe que gastarse 4.500 dólares traerá problemas antes o después, por lo que tener claro que eso puede ocurrir quizás haga que se ande con cuidado con los videojuegos y no se tome a broma las posibles compras.

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