Cumple su mayoría de edad

A las habituales Premiere Elements, VideoStudio, Video Deluxe y Studio se une la solución Vegas MovieStudio, que no solamente se pone a la altura sino que, en diversos aspectos, supera a sus competidoras.

30 enero 2008

El vídeo digital es, probablemente, el entorno que ha tenido una mayor aceptación en el ámbito de consumo durante los últimos años. Gracias tanto a las cámaras digitales DV como a las de última generación, capaces de grabar en disco duro o soporte óptico de 8 cm, la edición en el PC se convierte en una tarea que cualquiera es capaz de llevar a cabo.

Ahora bien, para conseguirlo, es necesario disponer de una buena conjunción entre hardware y software. Por un lado, la potencia de los equipos de varios núcleos y cantidades ingentes de memoria y disco duro. Por otro, las aplicaciones que os mostramos a continuación, que se aprovechan de esta circunstancia para realizar tareas como la edición de varias pistas, la inclusión de efectos y transiciones o la autoría de DVD desde plantillas con aspecto profesional.
La nueva generación de software de edición de vídeo se caracteriza, sobre todo, por su versatilidad a la hora de manejar cualquier tipo de medio en cualquiera de los procesos de creación. En el momento de capturar, todo vale: cámaras de vídeo tanto digitales como analógicas, dispositivos móviles, fotografía, incluso sintonizadoras de televisión... Y, una vez en la línea de tiempo, también es posible mezclar cualquier tipo de archivo, ya sea estándar o de alta definición, o MPEG-2, QuickTime, DivX, JPG, etc. Algo que hace cinco o seis años sonaba literalmente a chino. Por último, ya no sólo es posible exportar los trabajos a cualquier tipo de formato tradicional (MPEG-1, MPEG-2, MPEG-4 o QuickTime, entre otros) sino que también es factible encontrar perfiles de conversión predefinidos para reproducir los vídeos en casi cualquier dispositivo móvil, como iPod, PSP, Zune, Zen…

Una de las características que más destacan de estas nuevas versiones de editores de vídeo es que permiten publicarlo directamente en la web. En unos casos, se trabaja directamente con servicios conocidos y de éxito como YouTube o Yahoo! Vídeo, mientras que, en otros, se ha preferido la utilización de servidores de las propias compañías.Centrándonos en los detalles que son al fin y al cabo los que diferencian a una buena de una mala herramienta de edición, tenemos que hablar de la incorporación de características profesionales, como es el caso de la utilización de varias pistas y la mezcla entre ellas mediante técnicas de chroma, o la implementación de Keyframing para dotar de mayor complejidad a los trabajos, que permiten obtener unos resultados dignos de las mejores producciones televisivas.

La edición de audio tampoco se queda atrás, pues muchas de estas aplicaciones ofrecen herramientas que bien pudieran confundirse con sus homónimas profesionales: mejora de audio, efectos de sonido avanzados o manipulación de varios canales en formato Dolby Digital 5.1 son algunas de las características a las que nos referimos.

Otro de los apartados que más han mimado los desarrolladores es la autoría de DVD. A sabiendas de que hoy en día existe un porcentaje muy elevado de usuarios que no solamente disponen de cámara de vídeo sino también de reproductor DVD, la mejor solución pasaba por ofrecer, ya incluida en el precio, la posibilidad de codificar en MPEG-2, así como una buena cantidad de plantillas para menús DVD que cualquiera puede personalizar para adaptarlas a sus necesidades. Además, el propio proceso de autoría se ha simplificado sobremanera, ya que hace tiempo no era precisamente sencillo conseguir buenos resultados si no se disponía de los conocimientos suficientes. Ahora, todo es fácil e intuitivo.Efectivamente, el mercado manda y, debido a los nuevos dispositivos HD, tanto de grabación como de visualización, las aplicaciones de edición de vídeo ofrecen compatibilidad con los formatos de alta definición más extendidos para este tipo de entornos, como es el caso del HDV y el AVCHD.
Y, como se veía venir, también se han incorporado exportaciones a los dos formatos de almacenamiento en soporte ópticos que coparán el mercado próximamente: HD DVD y Blu-ray Disc.

Lo que ocurre en este caso es que los requerimientos de la máquina con la que deseemos realizar edición HD se disparan considerablemente. Hasta tal punto es así que simplemente el hecho de insertar una pista de vídeo de estas características hará que se multiplique exponencialmente el consumo de recursos y la simple reproducción no sea nada fluida… Y qué decir tiene si osamos añadir algún tipo de efecto, transición o pista secundaria… El PC se ralentizará hasta índices insoportables.