Comparativa

Diez modelos de discos duros externos USB 3.0

Con la llegada de la versión 3.0 del estándar de conexión USB, las unidades de almacenamiento externo pueden ofrecer velocidades hasta diez veces superiores a las de sus predecesoras

Alberto Castro Gallardo

Discos duros externos

10 marzo 2014

Quien más y quien menos, si utiliza un ordenador, seguramente posea tanto memorias flash USB como discos duros externos. No solo por la comodidad de poder mover archivos entre distintas máquinas y llevar siempre consigo la información que necesite, sino también por la seguridad de llevar a cabo copias de seguridad de sus datos.

Si los omnipresentes pendrives son la opción ideal para el día a día y a ellos les encomendamos los ficheros de menor tamaño (aunque ya podemos encontrarlos con capacidades de hasta 64 Gbytes), los discos duros siguen siendo lo más recomendable para tener todo a buen recaudo.

Discos duros externos

Uno nunca sabe cuándo fallará su PC o, en el caso de un portátil, si se nos dañará en una caída fortuita o incluso si se extraviará. Por ello, tener toda o parte de nuestra colección de música, películas, fotografías y documentos importantes en una unidad distinta es siempre una opción inteligente, dejando el disco interno para el propio funcionamiento del sistema y lo esencial.

El problema hasta hace bien poco era el cuello de botella existente en la interfaz USB 2.0, todavía la más habitual. Incluso los mejores modelos, por muy bien implementados que estuviesen, se daban siempre de bruces en nuestro Laboratorio contra la barrera de los 30 Mbytes/s, aunque el límite teórico fuese de 60. En consecuencia, hacer un backup de todo el contenido de nuestro ordenador podía convertirse en una tarea lenta y tediosa, y qué decir si uno tiene prisa y se ve obligado a esperar a que varios gigabytes de información se copien de un lado a otro.

Distintas interfaces

Varias han sido las interfaces que han pretendido poner fin a esta situación, pero todas hasta el momento han ido sucumbiendo ante la a priori inferioridad del USB. El primer intento serio lo protagonizó Apple con su FireWire en 1995, siendo las más exitosas las modalidades FireWire 400 y FireWire 800 (esta última con velocidades teóricas de hasta 100 Mbytes/s). Pero más allá del sector profesional, sobre todo para conectar dispositivos de audio y vídeo, su penetración nunca supuso una amenaza para USB.

Recientemente, con eSATA ha sucedido algo parecido. Durante los últimos años ha estado conviviendo con USB 2.0 y la mayoría de los ordenadores modernos traían algún puerto de este tipo (muchas veces incluso compartido por ambas interfaces), pero con la llegada de USB 3.0 parece que la batalla tiene ya un claro ganador.

Al ser plenamente compatible con USB 2.0, lo tiene todo a su favor (basta con pensar no solo en los PCs que cuentan con esta conexión, sino también en televisores, reproductores multimedia y un sinfín de aparatos electrónicos actuales). Pero su definitivo triunfo no responde solo a una cuestión práctica, ya que también supera a eSATA en velocidad máxima teórica (400 frente a 300 Mbytes/s).

Basta con echar un vistazo al catálogo de los principales fabricantes para darse cuenta de esta realidad. Si hace un año la diversidad de interfaces disponibles era mayor, ahora son prácticamente una rareza, aunque todavía no hay problema para encontrar discos externos con eSATA o FireWire si los requerimos.

Discos duros externos

En donde sí puede tener un rival poderoso el invencible USB es en Thunderbolt, creado por Intel en colaboración con Apple. Sus datos impresionan: 20 Gbytes/s bidireccionales y con posibilidad de encadenar conexiones sin tener que repartir ese ancho de banda. De esta forma, podemos conectar a nuestro puerto Thunderbolt un monitor y de él a su vez un disco duro externo, disfrutando en cada uno de ellos de la velocidad máxima.

Un salto cualitativo, sin duda, pero que puede toparse con un panorama similar al que tuvo que hacer frente FireWire: verse circunscrito a entornos profesionales, mientras que el usuario doméstico siga apostando masivamente por USB 3.0 por su practicidad y compatibilidad. El primer disco Thunderbolt en llegar al mercado es el Little Big Disk de LaCie, a la venta con 1 Tbyte de capacidad por 349,95 euros.

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