La era digital se consolida con Microsoft Surface

Esta mesa de ocio y trabajo en la que solo tienes que tocar su pantalla para obtener la información, nos va a permitir desde disfrutar de una partida de cartas contra varios adversarios, hasta contratar con nuestro asesor financiero cualquier producto bancario

La era digital se consolida con Microsoft Surface

17 marzo 2009

Con vocación de servicio en áreas de planificación financiera, ocio u hoteles, Microsoft presenta en España Surface. Se trata de una plataforma de 13.000 euros que esconde un PC dentro de una mesa. Sobre ella, se ubica una pantalla de 30 pulgadas táctil, multiusuario y multitoque que, además, es capaz de identificar ciertos dispositivos (a través de etiquetas de códigos) e interactuar con ellos.

La máquina no integra un hardware muy potente (Intel Core 2 Duo a 2,2 GHz y gráfica de 256 Mbytes) y está gobernada por Windows Vista, en cambio, proporciona al usuario una experiencia de comunicación absolutamente intuitiva. En efecto, la compañía ha hecho un gran esfuerzo en la interfaz de usuario, no sólo porque proporcione un entorno colaborativo en el que pueden operar varias personas de manera simultánea, sino que, como asegura María Garaña, presidenta de Microsoft España, han sabido generar una interfaz digital que reconoce la forma natural en la que uno se relaciona con su entorno.

Otro de los secretos de Surface está en la colocación de unas cámaras bajo la pantalla de polímero desarrollada por Microsoft capaces de reconocer los códigos de objetos tales como cámaras de fotos o teléfonos y permitir el intercambio de información entre ellos.

Para el apoyo y comercialización de este producto, más orientado por precio y concepto a la industria de servicios, Microsoft cuenta con partners de la talla de Telefónica (en los sectores de retail, banca, ocio…), Avanade Accenture (planificación financiera) o T-Systems Multimedia Solutions (hoteles). No obstante, quien no pueda esperar a verlo en España y tenga previsto un viaje a EE UU puede pasarse por uno de los hoteles de la cadena Sheraton, en los que llevan funcionando cerca de un año, y comprobar sus posibilidades.