Disco NAS D-Link DNS-325, rápido y eficaz

Probamos este disco duro de red con dos bahías que alcanza buenas velocidades de transferencia y permite instalar multitud de extensiones que añaden funcionalidad al dispositivo

Ángel Puntero Méndez

D-Link DNS-325

27 julio 2012

Las aplicaciones para todo tipo de dispositivos están en auge. Nuestros móviles, televisores, tablets, consolas... todas disponen de la posibilidad de instalar pequeñas utilidades de software, desarrolladas por terceras partes, que añadirán funcionalidades distintas a las predefinidas de fábrica. Por ejemplo, este DNS-325 de D-Link permite instalar multitud de extensiones, que proporcionarán desde integración con dispositivos de reproducción como el Logitech Squeezebox, hasta el alojamiento de nuestro blog en el propio NAS. Este es un elemento diferenciador entre este y los dispositivos de la gama más baja de D-Link.

Las velocidades alcanzadas durante las pruebas han sido bastante elevadas, siendo notoria la de escritura, con unos impresionantes 67,32 Mbps, la mejor cifra registrada por los equipos analizados.

La interfaz de gestión dispone de un buen acabado y resulta vistosa, aunque su variedad de opciones puede amedrentar a los usuarios con menos conocimientos. De entre las opciones que contempla, hay que destacar el menú de gestión de consumo eléctrico, uno de los parámetros a vigilar en un dispositivo que está destinado a funcionar durante largos periodos de tiempo. Desde este, podremos configurar periodos en los que el disco funcionará a un menor número de revoluciones, o programar su apagado automático.

Entre los puntos negativos, hay que destacar que hemos notado un calentamiento más elevado de lo normal. Además, a pesar de contar con la posibilidad de cambiar los discos e incluso realizar Hot Swap, es decir, el cambio de discos con el dispositivo encendido, no resulta especialmente sencillo este cambio; y nos da la sensación de que el sistema de sujeción podría ser mejor.

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