Discos duros: Almacena toda tu información

En esta comparativa nos hemos propuesto diseccionar los discos duros más sofisticados de 2,5 y 3,5 pulgadas que podemos encontrar en el mercado en la actualidad, prestando una atención muy especial a la nueva tecnología SSD

Discos duros: Almacena toda tu información

22 junio 2009

Hacía bastante tiempo que no preparábamos una comparativa de discos duros, por lo que la elaboración de este ambicioso banco de pruebas ha arrojado resultados sorprendentes por varias razones. La principal es que el mercado del almacenamiento está cambiando rápidamente tanto por su tecnología como por las empresas que tienen algo que decir en él.

Respecto a lo primero, hace solo un par de años era impensable encontrar discos duros que no fueran de tipo mecánico. Había algún desarrollo alternativo extremadamente costoso y específico para sectores industriales, pero el usuario de la calle y sus ordenadores personales solo veían unidades mecánicas con platos magnéticos y cabezas de lectura/escritura. Respecto al segundo, se ha producido la reagrupación de marcas en el sector fruto de la competencia y las presiones del propio mercado.

La última en caer fue Maxtor, adquirida por Seagate, aunque mantiene su marca para comercializar unidades externas. Lo mismo va a ocurrir con Fujitsu, que, justo a medidos de marzo de este año, ha vendido la mayor parte de este segmento a Toshiba, un verdadero líder en el desarrollo de unidades de 2,5”. Aun así, este acuerdo tardará algún tiempo en materializarse de manera efectiva.

Esto conlleva que, actualmente, haya seis grandes empresas volcadas en la producción de unidades de disco mecánicas: Fujitsu, Hitachi, Samsung, Seagate, Toshiba y Western Digital. De éstas, la práctica mayoría ya está trabajando en el ámbito de los discos duros SSD (Solid State Disk) basados en memoria Flash, aunque, en general, es una tecnología que, en muchas ocasiones, les resulta ajena.

Empresas como Mtron, Samsung, Sandisk o la propia Intel tienen una larga experiencia en el desarrollo de memorias Flash y son precisamente las llamadas a liderar la nueva etapa que se avecina. Sirva como ejemplo que Hitachi ha firmado un acuerdo con Intel para utilizar su tecnología en sus futuros discos SSD.

Toda una garantía de calidad, pero que da una idea de los cambios que se avecinan en el sector, pues Hitachi es una de las empresas líderes en el desarrollo de la tecnología magnética y propietaria de algunos títulos dignos de recordar, como el hecho de ser la primera compañía en lanzar un disco de 1 Tbyte y la pionera en la puesta a punto de unidades con almacenamiento perpendicular.

Tecnologías en liza

De las unidades magnéticas no merece la pena hablar demasiado, porque su tecnología hace tiempo que dejó de evolucionar más allá de la densidad de grabación por plato. Así, en las unidades de consumo de 3,5”, los tamaños de caché se han estabilizado entre 8 y 32 Mbytes, la velocidad de giro en 7.200 rpm y la interfaz estándar es SATA-II.

Por su parte, las capacidades mínimas ya empiezan a ser en muchos casos de 500 Gbytes, y los discos de 1 Tbyte (ya existen unidades de 2 Tbytes) son cada vez más populares. Basta echar un vistazo a las especificaciones de los fabricantes para descubrir que se salen muy poco del guión.

En las unidades de 2,5” sí hay alguna novedad más, fundamentalmente en lo que concierne a su capacidad máxima, ahora que los discos de 320 Gbytes son casi un estándar y los modelos de 500 Gbytes empiezan a encontrarse en los catálogos de los fabricantes. Aquí si tenemos algo de recorrido todavía en lo que a mejoras se refiere, pues en aspectos como la velocidad de giro ya empezamos a ver discos de 7.200 rpm, como uno de los que analizamos en esta comparativa.

Ahora bien, donde se está poniendo toda la carne en el asador es en los SSD. Ya hemos comentado que es donde realmente está el futuro de los sistemas de almacenamiento (Sun ya ha anunciado que los incluirá por defecto en sus nuevos servidores), pues las unidades de estado sólido ofrecen ventajas únicas: bajo consumo, ausencia de partes mecánicas que puedan fallar, resistencia máxima a caídas, golpes y vibraciones, mayores prestaciones en transferencia y tiempos de acceso y un funcionamiento totalmente silencioso.

En ambientes industriales, donde los golpes y la suciedad están a la orden del día, ya son una de las opciones preferentes para cualquier ordenador. De hecho, fabricantes como Imation ya ofrecen unidades SSD en formato de 3,5” para esta clase de equipos.

Memoria NAND SLC y MLC

El entorno en el que más se van a prodigar los discos SSD es el de los portátiles y los netbooks, haciéndolos más eficientes, más rápidos y con mayor autonomía. Actualmente, empiezan a verse en ultraportátiles de gama alta (como el MacBook Air), con precios que rondan o superan los 2.000 euros, o en netbooks que incorporan memorias Flash de bajo coste y escasas prestaciones.

Y esto trae a colación un tema importante: no todas las unidades SSD son iguales, ni todas las tecnologías de memoria Flash igual de sofisticadas. De entrada, la tecnología NAND es la memoria Flash más adecuada para los nuevos discos, pero ésta se divide a su vez en dos tipos: SLC (Single-Level Cell) y MLC (Multi-Level Cell).

Las del primer tipo almacenan un solo bit por cada celda, mientras que las segundas almacenan dos. Esto lo hacen posible al registrar hasta cuatro estados de voltaje, que asocian con los valores 00, 01, 10 y 11. De esta forma, las SLC son mucho más rápidas al afrontar tareas de escritura, pero también más caras.

Mientras tanto, las MLC ofrecen unas tasas de escritura más lentas, pero, a cambio, logran almacenar exactamente el doble de información por cada chip, reduciendo su precio. Aun así, en los SSD influye muchísimo la controladora y lógica del disco que manejan los chips de memoria Flash. Un buen ejemplo lo tenemos en los discos de Intel, que, con NAND MLC, son capaces de arrojar tiempos de lectura y escritura de auténtico infarto.

Para terminar solo nos queda explicar que vais a encontrar un total de 12 unidades de disco, cuatro de ellas de tipo SSD, otras cuatro de 3,5” y otras cuatro de 2,5” de tipo magnético para usos, entornos y usuarios muy específicos. Lo mejor es que, con ello, podemos hacernos una idea de las diferencias de prestaciones existentes, por ejemplo, entre un disco de sobremesa estándar y otro de portátil, o las ventajas reales entre las primeras unidades SSD que han llegado al mercado y las mecánicas de toda la vida.

Pruebas de Laboratorio

Para poner a prueba las diferentes unidades de disco hemos recurrido a dos pruebas que pueden ser fácilmente encontradas en Internet. La primera es el veterano HD Tach 2.61, una versión algo antigua, pero que ofrece pruebas de escritura.

La segunda es HD Tune Pro 3.50, una utilidad muy polivalente, que, además de medir el rendimiento de la unidad, es capaz de comprobar el estado de la tecnología SMART de detección de errores y de revisar toda la superficie del disco en busca de sectores dañados.

Ambas pruebas son similares salvo en un punto: la medición de las tasas de escritura. En principio, las dos trabajan a bajo nivel, accediendo directamente sector a sector al disco. Sin embargo, HD Tach suele ofrecer unas cifras aproximadamente un 50% inferiores a las de HD Tune.

Entonces, ¿con cuál nos quedamos? A nosotros nos gusta más HD Tach, pero, en realidad, no podemos quedarnos con ninguna de las dos, pues son medidas sintéticas y orientativas que, básicamente, sirven para comparar unas unidades con otras y no para hacerse una idea exacta de cómo se comportará un disco cuando lo conectemos a nuestro equipo.

Discos duros analizados

* Fujitsu MHZ2320BH

* Hitachi Deskstar 7K1000

* Hitachi Travelstar 5K320

* Imation MOBI 3000

* Intel X25-M 80 GB

* Intel X25-M 160 GB

* Transcend TS128GSSD

* Seagate Barracuda GT

* Seagate Momentus 5400

* W.D. Scorpio Black

* W.D. Caviar Blue

* W.D. Velociraptor

La opinión de PC Actual: La tecnología SSD se impone

Los nuevos discos de estado sólido representan una alternativa real tras décadas de reinado de las tecnologías mecánicas y magnéticas. En nuestras pruebas ha quedado claro que los nuevos discos duros SSD de Intel son un verdadero paso de gigante en prestaciones, y eso que no hemos probado los X25-E, oficialmente destinados a entornos de máximo rendimiento. La única lástima, que sean tan extremadamente caros. Parece que habrá que esperar al menos un par de años para darse el gustazo de tener uno en nuestro portátil.

Como alternativas dentro de la tecnología SSD, la unidad Transcend no está mal si necesitamos un disco sólido a un precio más asequible, aunque la sorpresa ha sido el modelo de Imation. Es realmente escaso de capacidad, pero aquellos usuarios que busquen las ventajas de un SSD al mínimo precio, quizá puedan planteárselo alojando solo lo imprescindible.

Otras opciones para portátiles

Siguiendo en el formato de 2,5”, aunque esta vez centrándonos en los modelos de tecnología magnética, nuestros preferidos son claramente dos: por una parte, el Western Digital Caviar Black y, por otra, el modelo de Fujitsu.

El primero destaca por ser el único de 7.200 rpm y 16 Mbytes de caché en ese formato, lo que lógicamente ha permitido que aumentasen sus prestaciones. El de Fujitsu es ideal por su acertada relación precio/prestaciones/calidad, convirtiéndolo en un disco todoterreno para una muy amplia gama de portátiles o unidades de disco externas. El Momentus 5400.5 de Seagate, en cambio, aunque prometía mucho por rendimiento en lectura, nos ha defraudado bastante en los tiempos medios de acceso.

Para sobremesa, cada vez hay menos oferta

Llegamos a los discos en 3,5” específicos para equipos de sobremesa. Aquí, las diferentes compras y absorciones de empresas del sector del almacenamiento hacen que cada vez haya menos competencia. Esto, junto al aumento de las ventas de portátiles en detrimento de los sobremesa, hace que cada vez haya menos gamas en este segmento. Aun así, la oferta es suficiente si sabemos elegir.

Nosotros nos quedamos sin dudarlo con el Velociraptor de Western Digital por prestaciones puras y duras. Es un disco caro, de capacidad no demasiado elevada en comparación con otros, y en principio destinado a entornos de alto rendimiento, pero se nos antoja ideal para equipos de sobremesa que necesitan altas prestaciones, como por ejemplo para edición de vídeo y jugones muy exigentes.

Poniendo un poco los pies en la tierra nos quedaríamos con el Hitachi Deskstar de 640 Gbytes, una unidad algo más cara que otras opciones que nos ha gustado por su nivel de prestaciones, fiabilidad y los buenos resultados que los discos de 3,5” nos han dado a lo largo de los años.

La alternativa más cercana es el Seagate Barracuda GT 7200.11, es decir, la 11ª generación de discos Barracuda que mantiene algunas señas de identidad típicas, como el hecho de ser unidades destinadas al mercado de consumo masivo. Por ello, sus precios son realmente competitivos y sus gamas comprenden un amplio rango de capacidades. Esta unidad sería la más lógica para los que, sobre todo, buscan gastar poco y obtener un producto de calidad razonablemente buena a cambio.

Lo mejor: El estado sólido será triunfador

Las prestaciones de los SSD de Intel demuestran que los discos de estado sólido tienen un futuro muy prometedor por delante, y que la evolución desde las actuales unidades magnéticas cada vez está más cerca de llevarse a cabo. Las prestaciones de la unidad Velociraptor de Western Digital son excepcionales pese a utilizar tecnología magnética.

Lo peor: Un sector convulso en clara transición

La oferta de fabricantes se reduce comparativa tras comparativa por absorciones, ventas o cambio de foco de actividad. Esto, unido a la entrada de nuevos actores del mundo de las memorias flash, hace que el sector esté cambiando rápidamente.