Dispositivos de visualización: Las pantallas que llegan

Mayor resolución, mejor color, brillo y contraste, menor consumo eléctrico, más delgadas… son sólo algunas características de esta nueva hornada de dispositivos de visualización

Dispositivos de visualización: Las pantallas que llegan

28 diciembre 2007

En un principio puede parecer que el apartado de visualización se encuentra en un momento álgido en cuanto a tecnología se refiere, gracias a los desarrollos existentes en las cada vez más implantadas pantallas TFT, LCD TV y plasma.

Pero lo cierto es que dentro de poco comenzaremos a ver nuevas soluciones con mayores prestaciones de las existentes o, cuanto menos, con determinadas características que pondrán este mercado patas arriba.

Se trata de solventar algunas carencias de estas pantallas, como el ángulo de visión, brillo y contraste, tiempo de respuesta… En definitiva, pensábamos que con los actuales modelos de pantallas planas habíamos dado el salto cualitativo definitivo, pero nada más lejos de la realidad. Tan sólo es cuestión de tiempo.

Probablemente sea una de esas tecnologías que tardan en ver la luz varios años. De hecho, el comienzo de su desarrollo tal y como lo conocemos, data de 1996, siendo curiosamente la compañía Kodak una de sus precursoras.

La tecnología Organic Light-Emitting Diode (diodo orgánico de emisión de luz), se basa en la utilización de un diodo compuesto por una capa electroluminiscente formada por componentes orgánicos que, bajo una estimulación eléctrica, son capaces de emitir luz por sí mismos.

Ésta es precisamente la característica que diferencia principalmente a estas pantallas de las actuales TFT, LCD, plasma, etc. Al emitir la luz directamente, permitirán un mayor ángulo de visión, rango de colores y contraste. Pero además, su coste de fabricación futuro será más reducido y consumirán menos energía, además de poder fabricarse en paneles más finos.

Otro factor determinante será la mayor escalabilidad de estas pantallas. Se podrán fabricar modelos que abarcan desde unas pocas pulgadas (para dispositivos de reducido tamaño como visores de cámaras de vídeo, reproductores portátiles o teléfonos móviles) hasta pantallas de grandes dimensiones, mucho más que las actuales LCD TV o Plasma.

Por último, otra de las virtudes de alguna de las variedades de esta tecnología permitirá confeccionar pantallas flexibles que podrán ser aplicadas a un gran número de productos, incluso prendas de vestir.

Existen distintos motivos por los que todavía la tecnología OLED no se está comercializando aún. Uno de ellos es la diferencia en el tiempo de vida de las distintas capas que conforman estos paneles: las de color rojo y verde son capaces de estar en funcionamiento hasta 40.000 horas, pero la azul no supera las 1.000 en los desarrollos actuales.

Por otro lado, el impacto medioambiental es un factor también importante, puesto que el reciclado de estos elementos es mucho más costoso que en los modelos tradicionales.

Canon comenzó a desarrollar la tecnología SED en 1986, pero el impulso definitivo fue en 2004 gracias a la joint venture con Toshiba. Esta tecnología es una combinación de las mejores propiedades de los antiguos CRT (tubo de rayos catódicos) y de las TFT.

Sí, efectivamente, se seguirá utilizando la tecnología base de las televisiones de toda la vida. En esta ocasión se aprovechan las virtudes de ambas arquitecturas y se eliminan sus defectos.

En vez de un chorro de electrones se utilizan emisores de electrones, uno por cada píxel en pantalla; es decir, cada píxel dispondrá de su propio cañón de electrones. Éstos chocan también contra un sustrato de fósforo.

El resultado es un panel más fino que los actuales TFT con las características de brillo, color y contraste de las pantallas CRT de gama alta, aunque estos electrones operan a un voltaje mucho menor (en muchos casos será del 50%). Además, los emisores de electrones tienen un tamaño de unos pocos nanómetros, lo que implica compatibilidad con altas resoluciones.

Aunque en un principio se esperaba que se comenzaran a comercializar dispositivos basados en la tecnología SED a finales de 2007 (el lanzamiento lleva retrasándose varios años ya), lo más probable es que esta fecha se retrase algunos meses… pero no mucho más así que esperamos que el año entrante vea por fin la luz esta prometedora tecnología.

Samsung anunció hace algunos meses el comienzo en la fabricación de pantallas flexibles AM OLED para que estén disponibles en el mercado durante 2008, aunque la mayoría de fabricantes no se aventuran en dar fechas concretas para otros productos como pantallas de televisión.

Aunque en materia técnica estas dos tecnologías de proyección no están de actualidad, merecen que les prestemos atención debido a su reciente incursión en el mercado de consumo, máxime en el caso de D-ILA.

Sin profundizar en sus peculiaridades más complejas, es importante saber que su esquema de funcionamiento es similar y que aúnan buena parte de las cualidades de las tecnologías DLP y LCD aplicadas a los proyectores.

Entre otras virtudes, destacan por ofrecer alta resolución, una tasa de contraste nativa muy elevada y un tiempo de respuesta mínimo, lo que confiere a las imágenes una sensación de «suavidad» muy cinematográfica.

D-ILA (Direct-drive Image Light Amplifier) estaba reservada en un principio a dispositivos para aplicaciones profesionales pero hace sólo unos meses, JVC, la firma responsable de su desarrollo, inició la comercialización de un novedoso proyector de consumo, el modelo DLA-HD1, que analizamos en el número 198 de PC Actual.

Entre sus numerosas bazas destaca una especialmente: arroja una tasa de contraste de 15.000:1 sin necesidad de recurrir a un iris dinámico.

Por otra parte, la firma responsable de la tecnología SXRD (Silicon X-tal Reflective Display) es Sony. Aunque en un principio sólo aplicó esta sofisticada innovación en su proyector de alta gama Qualia 004, en la actualidad comercializa varias soluciones para el mercado de consumo cuyas prestaciones las sitúan a la cabeza de los dispositivos de visualización en HD.

Éste es el caso del proyector VPL-VW60, una propuesta Full HD que destaca, entre otras prestaciones, por ofrecer un contraste máximo de 35.000:1, aunque, eso sí, recurra para ello a un iris dinámico.