Elige tu móvil: compara antes de comprar

En la actualidad, un móvil es mucho más que un teléfono. La entrada de las redes digitales de telefonía y el desarrollo de la tecnología han conseguido concentrar en terminales de apenas unos cientos de gramos muchas funciones, desde la reproducción multimedia hasta verdaderos ordenadores de bolsillo

Elige tu móvil: compara antes de comprar

20 febrero 2008

Los teléfonos hoy en día adoptan muchas más personalidades que la de ser simples transmisores y receptores de llamadas. Con ellos podemos conectarnos a Internet, jugar, orientarnos gracias a su GPS incorporado, medir nuestro esfuerzo cuando hacemos deporte, utilizarlos como walkie talkies, como mandos a distancia o como linternas. Toda una gama de posibilidades y un sinfín de modelos que vamos a explorar.
La proliferación de funciones y modelos de los teléfonos móviles pone a disposición del usuario una gama de características tan amplia que, a veces, induce a confusión. Es difícil decidir qué tipo de dispositivo necesitamos y, finalmente, de qué marca. Lo primero en lo que tendremos que fijarnos es en qué necesidades tenemos, es decir, qué le pedimos a nuestro teléfono móvil y ver qué características se ajustan. En primer lugar, veremos las diferencias entre los distintos tipos de terminales que han ido apareciendo en el mercado. Luego, nos centraremos en las características físicas de los terminales y en sus prestaciones como teléfonos para pasar finalmente a examinar otras funciones complementarias.
Tipos de teléfonos
Desde hace algunos años, los teléfonos móviles han ido diversificando su uso según el comprador al que se dirigen, se han ido especializando de forma progresiva. En primer lugar, podemos encontrar distintos tipos de teléfono móvil, según su diseño físico, que suele obedecer al ahorro de espacio y a otros factores. Fundamentalmente, cada tipo presenta una forma diferente de solucionar la presencia de la pantalla y del teclado. Podemos distinguir entre móviles tradicionales, con cierre de la pantalla sobre el teclado, con teclado escamoteable y completo.
A la primera categoría pertenecen aquellos que disponen de un diseño tradicional, con la pantalla sobre un teclado más o menos extenso que se acciona con el pulgar. El diseño de los teléfonos que cierran la pantalla sobre el teclado (también llamados en forma de concha), gracias a una bisagra con muelle, obedece a dos objetivos distintos: proteger la pantalla y el teclado y el ahorro de espacio. Estos teléfonos suelen disponer de una pequeña pantalla que ofrece información, como la hora o el número o el contacto del que recibimos la llamada sin necesidad de abrirlos. Éstos responden al ser abiertos, aunque pueden configurarse para que sea necesario, además, pulsar la tecla correspondiente. En estos teléfonos, la pantalla principal está protegida, pero, en cambio, suelen ser más gruesos que otros modelos. A la hora de elegir uno con esta configuración, es fundamental asegurarnos de la calidad del muelle que cierra el teléfono.
Los dispositivos con teclado escamoteable suelen asociarse a teléfonos de pequeño tamaño y que, al esconder el teclado, son aún más compactos. Están diseñados más para personas que reciben llamadas que aquellas que las realizan o envían mensajes de texto. El teclado también suele ser de pequeño tamaño. Del mismo modo que con los teléfonos en forma de concha, éste se oculta con un mecanismo, por lo que será importante la calidad del mismo. Los móviles con teclado completo suelen ofrecer funciones de ordenador de bolsillo o son dispositivos especializados en la recepción y envío de correo electrónico. También existen otros orientados al envío de SMS o chat. Estos son los modelos más voluminosos y suelen incorporar una pantalla más grande para hacer mejor su función. A la vez, también son los teléfonos que más energía consumen, por lo que su autonomía es menor, aunque los fabricantes ofrecen baterías de mayores prestaciones.
Otra posible división es según sus funciones. Podemos distinguir muchas categorías, entre ellas aparatos con reproductor MP3, con cámara, smartphones, modelos para el aire libre (impermeables, a prueba de golpes), de uso sencillo, con funciones de consola de juegos, de correo electrónico... Muchas de estas clasificaciones coinciden en algunos modelos, por ejemplo en el caso de los móviles con cámara, que, en realidad, suponen la gran mayoría de los terminales que se venden actualmente.
Móviles y calidad de cobertura
Una de las características más importantes de un teléfono móvil es que esté conectado el mayor tiempo posible para que podamos enviar y recibir llamadas. Para ello, es fundamental que disponga de una buena autonomía y de cobertura suficiente. Aunque esta última depende del despliegue y la potencia de las estaciones de la red de la compañía que hemos contratado, no todos los teléfonos móviles son capaces de conectarse con la misma potencia. El que, a igualdad de cobertura de red, un teléfono móvil reciba una señal más potente que otro, depende de la antena. En la actualidad, con la miniaturización de los teléfonos, las antenas se hacen cada vez más pequeñas y suelen integrarse a la carcasa por motivos estéticos. Sin embargo, una externa suele ofrecer mayor cobertura en las mismas circunstancias.
Algunos sistemas de manos libres para el coche proporcionan una antena que se coloca en la parte exterior de la carrocería y facilitan la conexión con la red. En el caso de los teléfonos móviles compactos que no disponen de antena externa, normalmente se utiliza una placa de metal que se encuentra dentro de la carcasa. Una de las consecuencias de utilizar el teléfono móvil con poca cobertura es que la batería se agota antes, pues el terminal tiene que utilizar una mayor potencia de emisión para que la señal sea recibida por la red. De esta forma, un teléfono con una buena autonomía, pero con una antena poco potente o con poca cobertura, puede ver reducida la duración de las baterías si lo utilizamos en zonas en las que la red no emite con mucha potencia.
Cuando utilizamos un teléfono móvil, solemos fiarnos de un indicador que aparece en la pantalla junto al que marca la carga de la batería. Éste señala la fuerza de la señal, es decir, la potencia con la que recibe la emisión de la célula en la que nos encontramos. Esta potencia no garantiza la calidad de la llamada, en ocasiones, las interferencias pueden empeorar la cobertura, aunque la señal sea fuerte. Esto sobre todo puede empeorar las comunicaciones en redes 3G. Cuando se realiza la llamada, la célula transmite al teléfono una información más fiable sobre la calidad de la comunicación, es cuando el terminal aplicará la potencia necesaria para realizar correctamente la comunicación.
Autonomía: cuestión de tiempo
En lo que respecta a la autonomía del teléfono, en ella intervienen dos factores fundamentales: el consumo de energía y la capacidad de la batería. En lo que se refiere al primero, hay una gran diferencia entre lo que consume el móvil en reposo (en espera) y cuando estamos realizando o recibiendo una llamada. En ese momento entra en funcionamiento el emisor y receptor de radio del teléfono, que consume una cantidad importante de energía.
Como hemos visto, este consumo también se ve afectado por la calidad de la señal. En cuanto a cuando está en reposo, hay factores que pueden influir, como el encendido de iluminación de la pantalla, sobre todo si ésta es grande o la activación de sistemas de conexión inalámbrica, que suponen una emisión y recepción adicional de ondas de radio. Otros factores que también pueden disminuir la autonomía son el uso del teléfono como reproductor o para utilizar programas o juegos. De esta forma, las cifras de autonomía de los fabricantes hay que tomarlas como meramente orientativas. Podremos ajustar esa estimación si sabemos qué usos vamos a dar al teléfono y si lo vamos a utilizar en zonas de baja o buena cobertura. Como hemos dicho, el otro factor para medir la autonomía es la calidad y potencia de las baterías.
Actualmente se utilizan dos tecnologías para la fabricación de baterías para móviles: la de ión de litio y su evolución, la de polímeros de litio. En general, las primeras se cargan más rápido, mientras que las segundas son más ligeras y pueden tener formas más diversas, gracias a que no precisan de una carcasa de metal. Para saber qué capacidad de almacenar energía tiene una batería, se proporciona un valor en mAh, miliamperios por hora. Cuanto mayor sea la cifra de mAh de la batería, mayor capacidad de almacenamiento de energía tendrá. En muchos modelos de teléfonos móviles es posible adquirir baterías con mayor capacidad que proporcionan una autonomía mayor. No es recomendable adquirir baterías de terceras partes tanto por las prestaciones de las mismas como por la posibilidad de accidentes.
La inseparable cámara
Una de las funciones adicionales que más han triunfado en los teléfonos móviles es la incorporación de una cámara digital. En la actualidad, más del 90% de los modelos disponen de ese accesorio. Al principio, se trataba de un dispositivo de baja resolución que servía principalmente para enviar pequeñas imágenes adjuntas a los mensajes multimedia o para asignar una fotografía a un contacto. Poco a poco, la miniaturización de las cámaras ha dado como resultado teléfonos móviles con buenas prestaciones, con sensores de alta resolución (de hasta cinco megapíxeles o más), flash e incluso objetivos con autofoco. Generalmente, también pueden grabar secuencias de vídeo.
En el caso de los teléfonos con cámaras de alta resolución, el terminal suele disponer de una ranura de expansión de memoria para almacenar las fotografías. Hay que tener en cuenta que esta función consume energía, sobre todo cuando se usa como cámara de vídeo o con el flash, por lo que tendremos que considerarlo si precisamos de una gran autonomía. Si queremos una cámara que obtenga buenas fotos, es importante fijarse en que el teléfono disponga de objetivos con autofoco, incluso sacrificando en parte la resolución.
También es bueno observar si las lentes de estos objetivos provienen de un fabricante de buena calidad. La calidad de las fotos dependerá en gran parte de que el objetivo sea bueno. A pesar de que las prestaciones de las integradas ha aumentado mucho en los últimos años, la calidad de las tomas realizadas son mayores con una dedicada. A pesar de todo, suponen una excelente solución para no tener que llevar dos aparatos en situaciones en las que puede ser engorroso, como viajes o excursiones. A la hora de adquirir un teléfono con cámara, no sólo nos tendremos que fijar en la resolución y el objetivo, sino también en otros detalles, como que disponga de tapa para proteger las lentes, ranura de expansión de fácil acceso para cambiar de tarjeta de memoria o un flash lo suficientemente potente.
Conexiones
Para muchas de las funciones adicionales del teléfono, como la cámara o la instalación de programas, necesitaremos una conexión con el ordenador o también con otros dispositivos, como impresoras.
En la actualidad, los modelos más modernos disponen de conexión inalámbrica a través de la tecnología Bluetooth. También existen teléfonos que incorporan infrarrojos, pero está siendo abandonada paulatinamente. La primera permite la utilización de diversos accesorios, como auriculares o manos libres para el coche, a la vez que sirve como comunicación con el ordenador y otros dispositivos.

También permite el intercambio de datos con otro teléfono móvil que disponga del mismo sistema. De esta manera, es fácil intercambiar contactos o ficheros, como fotografías o archivos de audio.
La conexión por infrarrojos, por su lado, tiene algunos inconvenientes. En primer lugar, el emisor y el receptor tienen que estar en línea de visión y no demasiado alejados para establecer la comunicación. Por otro lado, la velocidad de transmisión es más baja que con el estándar Bluetooth. También hay que señalar que va desapareciendo como función en los modernos portátiles, sustituida por las redes inalámbricas por radio.
Aunque el Bluetooth es un sistema de conexión versátil que está teniendo mucho éxito, no resulta práctico para mover gran cantidad de datos. De esta forma, para móviles con altas prestaciones y smartphones se ha adoptado WiFi. Gracias a éste, es posible utilizar puntos de acceso para acceder a Internet a una mayor velocidad, pero también intercambiar ficheros con redes locales y otros dispositivos. En ambos casos, tendremos que tener especial cuidado, pues son redes vulnerables a intrusiones, por lo que es conveniente seguir las recomendaciones de seguridad, como no aceptar conexiones de dispositivos desconocidos en el caso del Bluetooth. Además, los teléfonos móviles suelen disponer en el catálogo de sus fabricantes de una oferta de cables de conexión al ordenador que permiten el intercambio de datos con el mismo a alta velocidad.
Móviles y multimedia
Dentro de la oferta actual de teléfonos, encontramos numerosos modelos con posibilidades multimedia. Muchos de los que podemos encontrar en el mercado disponen de la posibilidad de reproducir música en formato MP3. Ello, unido al uso de auriculares, convierten al terminal en todo un reproductor MP3. Algunos fabricantes han lanzado series especiales enfocadas a la reproducción de música, como Walkman de Sony Ericcson o Xpress Music de Nokia. Estos teléfonos suelen ofrecer mejoras en el aspecto musical, un programa de reproducción con más opciones, unos auriculares de mayor calidad o una ranura de expansión accesible para ampliar la capacidad de almacenamiento. También disponen de teclas especiales para el control de reproducción que emulan las de los dispositivos MP3.
Estos modelos suelen incorporar un sintonizador de radio, que podemos escuchar por los auriculares. Entre las ventajas de disponer de un solo dispositivo en vez de un reproductor y un teléfono está la integración de las dos funciones. No tenemos que llevar dos aparatos, pero, además, escucharemos música y ésta se interrumpirá cuando recibamos una llamada. Junto a los orientados a la música, los últimos modelos también ofrecen la posibilidad de reproducir vídeo, para lo que disponen de programas más completos (compatibles con formatos como DivX o Xvid) y una pantalla más generosa. Quizás el ejemplo más claro es el iPhone.
Smartphones
El desarrollo de los ordenadores de bolsillo o PDA ha conseguido incorporar en un espacio muy reducido las principales funciones de un ordenador. Al unir éstas a las de un móvil, nacieron los smartphones. Ahora bien, ese no fue el único camino para su desarrollo, pues algunas empresas partieron del software de productividad, desde las básicas agenda y calendario hasta una completa serie de programas y un sistema operativo para que funcionaran, incluso permitiendo añadir programas.
En la actualidad, los smartphones y los ordenadores de bolsillo pueden considerarse una categoría única, ya que, tanto los fabricantes de teléfonos han incorporado funciones de ordenador en sus modelos como los de PDA funciones de teléfono móvil a los suyos. Existen distintos sistemas operativos sobre los que funcionan: Symbian, Windows Mobile de Microsoft y Palm OS, que cada vez se utiliza menos.
Los modelos de teléfonos inteligentes suelen disponer de una generosa pantalla táctil con reconocimiento de escritura, teclado completo y una buena cantidad de memoria. También disponen de un procesador más potente y de ranuras de expansión, tanto de memoria como para accesorios. Suelen completar sus funciones las conexiones inalámbricas WiFi y Bluetooth.