Empresas: Intel, el imperio de arena

Pocas empresas nos han sorprendido tanto como la sede de Intel en España. Sin llegar a la centena de empleados, la estructura y organización de la compañía es propia de la gran multinacional que les respalda, no en vano estamos hablando de una de las cinco marcas más conocidas del mundo

Empresas: Intel, el imperio de arena

24 mayo 2007

Intel a escala mundial es rentable desde hace nada menos que 18 años de forma consecutiva y obtuvo ingresos récord en el ejercicio 2005 con 38.000 millones de dólares. Unas cifras que sobrecogen y que se deben, en buena parte, a la filosofía americana que establece la forma de ser de una compañía en la que la mayor preocupación, además de conseguir sus objetivos de ventas y fabricación, es la de ser el mejor sitio en el que trabajar. Este espíritu ha llegado hasta la sede española situada en la planta veinticinco de la emblemática Torre Picaso de Madrid, cuyo sistema de trabajo se basa en la total flexibilidad de horarios y de espacio, haciendo honor a sus plataformas para portátiles.

Es posible gracias aÂ…
Uno de los valores de la firma es el de conciliar la vida profesional y personal y, para ello, ha puesto a disposición de los empleados (92.000 en todo el mundo) ordenadores portátiles (el 100% de la plantilla en España disfruta de ellos), conexiones de banda ancha inalámbrica en sus hogares, equipos multifunción, teléfonos y PDA.
En las oficinas, nadie (excepto las personas con responsabilidad de equipos o los departamentos de recursos humanos, administración, etc.) tiene un sitio fijo, por lo que cinco o seis cubículos con sus correspondientes cuatro escritorios son el punto de anclaje para aquellos que deciden pasarse en un determinado momento por las instalaciones.
La conexión es WiFi, por lo que pueden continuar con su labor desde cualquier punto de la oficina, las cinco salas de reuniones con las que cuentan o la recepción incluida. Todos los lunes se hacen reuniones de grupo a las que se puede asistir de forma presencial o por teléfono. Algunos de éstos son virtuales (cuentan con personas que están ubicadas físicamente en sedes distintas). De forma paralela, pero con periodicidad mensual, se congregan todos los empleados para tomar el pulso a la marcha del negocio en España y compartir los progresos.
También se hace una comida trimestral y un encuentro internacional anual en EE UU durante tres días para contrastar experiencias. El trabajo por objetivos es otros de los aspectos que permite esta organización y la política de puertas abiertas (trato abierto y directo y sin jerarquías) es un aliciente a este sistema. Nadie cuenta con un despacho cerrado, tampoco Jesús Maximoff, director general de Intel.
Un porcentaje mínimo de profesionales ha de trabajar en la sede madrileña por las propiedades inherentes a su puesto de trabajo. En estos casos, se aplica un sistema denominado telecommuting, que permite trabajar uno o dos días desde casa