Enermax Revolution 85+, eficiente y silenciosa

Hablando de fuentes de alimentación lo importante es el interior. Aunque en la caja ponga 1.000 W de potencia, no siempre la obtendremos; o, aunque se obtenga, la estabilidad del sistema puede estar comprometida por las fluctuaciones en los voltajes de salida

Manuel Arenas

29 mayo 2009

En este caso, alimentar un sistema Core i7 con overclocking activado, triple SLI con tres tarjetas GTX 280 de Zotac, cuatro discos duros de 3,5’’, dos unidades ópticas y 3 Gbytes de memoria fue un paseo militar para esta fuente, mientras que, con otros modelos de 1.000 W nominales, los 850 W de carga generados por esta configuración en los picos de máximo rendimiento supusieron el apagado del sistema dentro de la primera hora de funcionamiento.

La eficiencia de esta fuente es superior al 90% con cargas entre 300 W y 600 W, lo cual supone un buen ahorro de energía en configuraciones de gama alta. Al mismo tiempo, el nivel de ruido se mantiene muy por debajo de componentes como las tarjetas gráficas, con valores entre 18 y 25 dB de media.

De todos modos, el ventilador tiene margen para afrontar cargas extra que superen incluso los 1.050 W nominales, gracias a la robusta construcción y estudiado diseño de la fuente. Es modular, con conectores de 12 pines preparados para futuras nuevas especificaciones, así como compatible con las próximas generaciones de procesadores que requieran la característica Zero Load para estados C6 de bajo consumo.

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